Los cuantificadores de actividad han pasado de medir únicamente los pasos que detectaba mientras caminábamos, a ser capaces de saber cuál es nuestro ritmo cardíaco, qué tipo de actividad deportiva estamos realizando, indicarnos cuántas calorías estamos consumiendo durante nuestro día a día, así como llevar seguimiento del peso, del sueño o incluso incluyen sensores eléctricos de frecuencia cardíaca. Y han pasado de ser dispositivos dedicados, a integrarse dentro de las funciones propias de los relojes, dando lugar a la categoría de relojes deportivos o la de pulseras de actividad.

Como ejemplo, y siguiendo con el caso del sensor eléctrico de frecuencia cardíaca, tenemos el  Apple Watch 4, que permite medir la actividad del corazón eléctricamente en vez de ópticamente, lo cual hace posible tener una referencia para comprobar si existe fibrilación auricular. Dicho de otra manera: en el Apple Watch 4 se han integrado dos electrodos que permiten “observar” una de las doce dimensiones de un electrocardiograma médico.

Al mismo tiempo que se incluían funciones a los cuantificadores, se han ido moviendo a otros dispositivos cotidianos, tales como smartphones primero y, desde hace unos años, a relojes y pulseras cuantificadoras de actividad. Es posible gracias a los avances en miniaturización de componentes y en la eficiencia energética de elementos tales como los chips de comunicaciones, los procesadores o los chips para geoposicionamiento GPS, así como de los propios sensores que miden el movimiento o la frecuencia de los latidos del corazón.

¿Qué tengo que tener en cuenta antes de comprar un reloj deportivo?

Con todos los datos que capturan estos relojes con funciones de cuantificación, es fácil sentirse abrumado al principio. Pero es importante no perder el foco y pensar que se trata de una forma de medir lo que hacemos en el día a día: dormir, movernos, latir (nuestro corazón lo hace), y llevar cuenta de parámetros de nuestro entorno tales como la posición geográfica o la presión atmosférica.

Dependiendo del reloj que tengamos, o del tipo de dispositivo cuantificador, tendremos más o menos sensores y datos disponibles a partir de ellos. La tendencia es la de que las pulseras cuantificadoras integren más sensores, convergiendo hasta cierto punto con los relojes. Hay elementos como el tamaño de la pantalla y la batería disponible que definen el límite último de esa convergencia, pero generación tras generación se van acercando. La integración del GPS es, por ejemplo, una de las asignaturas pendientes para las pulseras que sí encontramos en los relojes cuando el fabricante decide posicionarlos en una gama por encima de la básica.

Reloj deportivo: cómo interpretarlo y configurarlo

De momento, nos centraremos en los relojes deportivos para abarcar el mayor número posible de elementos que pueden aparecer cuando usamos un dispositivo cuantificador de actividad. En este caso tenemos modelos de fabricantes como Samsung, Apple, Polar, Samsung Fitbit, Garmin, Suunto o Huawei entre otros, diferenciados por sus funciones, diseño, sensores o el sistema operativo entre otros factores.

Tipos de parámetro que puede dar un reloj deportivo

Pulsaciones

El ritmo cardíaco es, posiblemente, la medida biométrica más representativa de que estamos, simplemente, vivos. Una vez pasado este primer nivel de información, nos encontramos con que el corazón es un músculo que bombea sangre a nuestros pulmones para oxigenarla, y al cuerpo para hacer que el oxígeno se combine con los nutrientes para obtener la energía que hace que podamos desempeñar nuestra actividad.

Reloj deportivo: cómo interpretarlo y configurarlo

La sangre sirve para mucho más, desde luego, pero para el caso que nos ocupa, y hasta que los relojes no puedan analizar la composición química, nos conformaremos con su dimensión “energética” más que química.

El corazón, cuando realizamos una actividad física intensa, late con más frecuencia para llevar más oxígeno a las células, al necesitar metabolizar más energía durante el ejercicio. Eventualmente, el corazón “se fatiga” o las células alcanzan el límite de transformación energética a través del metabolismo de la glucosa o de los lípidos cuando se alcanza la máxima saturación de oxígeno de la sangre. Este último parámetro se llama VO2max y lo veremos más adelante.

Calorías

Las calorías son otro de los parámetros que encontramos habitualmente en los relojes deportivos / cuantificadores de actividad. Es un parámetro orientativo en cualquier caso: una persona bien entrenada se hace muy eficiente cuando realiza una actividad habitualmente y el consumo energético, una vez que se ha llegado a un nivel aceptable de forma, se reduce frente a quienes se enfrentan a una actividad de forma ocasional o por primera vez.

Con todo, es un parámetro que ayuda a llevar cuenta del consumo energético y, en general, nos ayudará también o a no sobreestimar el gasto calórico cuando hacemos deporte. Para 30 minutos de carrera ligera  no hace falta llevar un plátano para reponer energía, ni es necesario beber bebidas energéticas salvo casos de carencias severas de electrolitos o nutrientes.

Sueño

Los relojes deportivos / cuantificadores, permiten, en algunos casos, conocer el tiempo que estamos dormidos e incluso identificar el tipo de sueño que hemos tenido. Por ejemplo, Fitbit en sus relojes Versa o Versa Lite y en los Ionic, es capaz de identificar el tiempo de sueño en el que estamos despiertos, en sueño ligero, profundo y fase REM.

Además, las apps con la que se sincronizan los relojes en nuestros móviles, llevan cuenta del histórico de datos de sueño, con lo que podemos hacer un seguimiento de la evolución de nuestros patrones de vigilia y descanso.

Pasos, brazadas, largos en la piscina y otros movimientos

Los sensores de movimiento permiten detectar nuestra actividad o la ausencia de ella. Los pasos son los  movimientos más evidentes, pero los relojes, analizando los patrones capturados por los sensores de posición espacial, pueden identificar si estamos caminando, nadando o pedaleando, entre otras posibilidades que dependen del modelo y fabricantes.

Reloj deportivo: cómo interpretarlo y configurarlo

Así, relojes como los Fitbit, pueden detectar el principio y el final de los largos en una piscina, y otros relojes con una vocación más definida para deportistas profesionales pueden detectar también el tipo de brazada y el número de ellas.

Como precaución es conveniente tener en cuenta que, en algunos casos, algunas actividades que impliquen mover los brazos o el cuerpo de forma repetida, pueden “despistar” a los sensores. Por ejemplo, bailando, encontraremos en algunos casos que el número de pasos se dispara, dando una indicación de distancia que no se corresponde con la realidad.

Distancia

La distancia recorrida es otro parámetro que encontramos reflejado en el panel de control de actividad de los relojes deportivos / cuantificadores. En este caso, la distancia se estima a partir de la longitud de la zancada. Esta longitud es un parámetro aproximado, aunque hay relojes como los Ionic que usan el GPS y el número de pasos para calcular con más precisión la longitud del paso.

Reloj deportivo: cómo interpretarlo y configurarlo

Con todo, la estimación de la distancia presenta márgenes de error que, a medida que transcurren los días o las semanas, se reduce de forma significativa una vez que se encuentran medias estadísticas robustas acerca de nuestra biometría.

Ovulación y periodo

Los relojes deportivos / cuantificadores también pueden llevar un registro de la ovulación y los ciclos del periodo, con una gestión de alertas que permite identificar momentos relevantes, o identificar retrasos o desarreglos que pueden ser el síntoma de algún problema de salud.

Depende del modelo y el fabricante que se disponga de este tipo de datos, aunque ya son habituales en los productos de marcas como Fitbit, por ejemplo.

VO2max

Este parámetro es uno de los que pueden resultar más complicados de entender. Al mismo tiempo, es un indicador fantástico de nuestro estado de forma general al relacionar las pulsaciones con nuestros entrenamientos de un modo elaborado que tiene en cuenta las pulsaciones máximas, los tiempos conseguidos o la rapidez de la recuperación tras el ejercicio.

Reloj deportivo: cómo interpretarlo y configurarlo

Podemos definir el consumo máximo de oxígeno (VO2 max) como “la cantidad máxima de oxígeno que nuestro organismo puede transportar en un minuto. Se mide en litros por minuto. Nos indica la capacidad aeróbica…” (definición obtenida en el portal “Bike“). Según Fitbit, el VO2 max es “es un indicador de si tu cuerpo usa bien el oxígeno durante un ejercicio físico de máxima intensidad. Cuenta con una amplia aceptación como regla de oro a la hora de clasificar la capacidad aeróbica: cuanto más alto sea el valor VO2 máximo, más en forma estás. Esta estadística, además, puede indicar el potencial de rendimiento en actividades de resistencia, como correr, montar en bicicleta o nadar.”

El VO2max también depende del peso y los fabricantes de dispositivos pueden cambiar la forma de mostrar en el reloj o en el panel de control de la app o la nube nuestro estado de forma a partir de este parámetro. El entrenamiento, la disminución de peso o cualquier otra medida que tomemos para reducir las pulsaciones en reposo o realizar una intensidad física mayor con menos pulsaciones máximas contribuirá a mejorar el VO2max.

Peso

El peso es un parámetro que también puede cuantificarse de forma digital usando una balanza conectada. Huawei o Fitbit la tienen, por ejemplo, de modo que podemos saber con precisión nuestro peso y nuestra composición corporal gracias a los sensores que permiten conocer el porcentaje de grasa y de músculo de nuestro organismo.

Reloj deportivo: cómo interpretarlo y configurarlo

Si no tenemos una báscula digital, podemos actualizar a mano el dato del peso a partir del que observemos en una báscula convencional.

Plantas subidas

Algunos relojes también cuentan con sensores para identificar si estamos subiendo, ya sea escaleras o realizando rutas en las que haya un componente de ascensión vertical. Es un parámetro que no siempre está presente, y que depende de los sensores que tenga nuestro reloj, por lo que es conveniente que lo tengas en cuenta a la hora de elegir un dispositivo cuantificador, ya sea un reloj o una pulsera.

Otros elementos e indicadores

Dependiendo del fabricante y del modelo de reloj que tengamos, podemos encontrar otros elementos e indicadores relativos a nuestra actividad cotidiana o a nuestro estado de forma. Por ejemplo, podemos encontrar mensajes de ánimo e invitaciones para realizar ejercicio cada cierto tiempo para evitar el sedentarismo.

Reloj deportivo: cómo interpretarlo y configurarlo

También podemos tener notificaciones sobre trofeos o insignias que vamos consiguiendo a medida que acumulamos pasos, tiempo de actividad, plantas ascendidas, kilómetros, etcétera. Es una manera de motivar, hasta el punto de que puede que nos encontremos caminando algo más para conseguir un objetivo determinado, o tratando de dormir más para conseguir alcanzar nuestros objetivos de sueño.

Parámetros indicativos, no clínicos

En Apple, desde los modelos de cuarta generación, encontramos también la posibilidad de realizar un electrocardiograma a partir de dos electrodos ubicados en la parte inferior de la caja en contacto con la piel, y en la corona. Con todo, estamos ante un parámetro que hay que manejar con cuidado. En general, los parámetros que se miden con este tipo de dispositivos son aproximados y sin ánimo de servir como instrumento de diagnóstico clínico. Ayudan a conocernos mejor, y a motivarnos para llevar una vida saludable, pero no aseguran que vayamos a tener salud.

Es posible identificar dolencias, problemas físicos o una evolución positiva del estado de forma, pero ni en los aspectos que indican problemas ni en los que indican una evolución positiva podemos sustituir una consulta con el médico en nombre de lo que hayamos visto en nuestro reloj. Ni un buen estado de forma indica que tengamos una salud de hierro, ni una lectura conflictiva del electrocardiograma del iPhone indica que nos vamos a morir.  Ahora bien, si detectamos algo que no encaja, puede que detectemos un problema antes de que se manifieste de un modo más aparente y físico.

Reloj deportivo: cómo interpretarlo y configurarlo

Hay aparatos médico en el mercado que permiten hacer electrocardiogramas en casa con hasta seis “vistas”, por ejemplo. Pero no son aptos para llevarlos siempre encima. Como tampoco es fácil llevar el medidor de tensión. Son aparatos que se tarda mucho tiempo en certificar, tras muchos meses o años de pruebas clínicas y se mantienen en el mercado durante años sin apenas cambios. La ventaja de los relojes deportivos / cuantificadores es que los llevamos siempre encima, son bonitos y sirven para muchas más cosas.

En este artículo nos hemos centrado en relojes Fitbit como los Versa o el Ionic, pero en otros relojes de otros fabricantes tendremos los mismos parámetros u otros equivalentes. Fitbit cuenta con dispositivos con un buen equilibrio entre sensores, diseño, precio y funciones, aunque otros fabricantes cuentan con modelos de reloj especialmente pensados para deportistas de alto nivel.

 

Reloj inteligente Smartwatch Samsung Galaxy Watch 46 mm eSim Plata (Orange/Movistar)

 

samsung galaxy watch

Galaxy Watch es la perfecta combinación entre la estética tradicional de un reloj de alta gama y las más avanzadas especificaciones técnicas en el interior.


Apple Watch Series 4 GPS + Cellular, 40mm Caja de Aluminio Oro con Correa Deportiva Loop Rosa Arena

Rediseñado. este nuevo Apple Watch Series 4 tiene la pantalla más grande hasta la fecha en un Apple Watch. Nuevo sensor eléctrico de frecuencia cardiaca. Digital Crown rediseñada con respuesta háptica.

applewatch


comprar
 

Reloj inteligente Smartwatch Fitbit Versa Negro/Aluminio Negro

Un smartwatch con una batería que dura más de 4 días y que ofrece ritmo cardiaco continuo, música sin necesidad de llevar el móvil,  aplicaciones, asesoramiento y mucho más.


En Tecnología de tú a tú| Para llamadas, para música o para correr: guía para comprar unos auriculares inalámbricos


Etiquetas: ,