Defender la nueva consola de Microsoft parece tarea imposible. Constantemente salen a la palestra declaraciones negativas, como las últimas vertidas por Michael Pachter: «creo que Xbox One X será un fracaso». Pero la realidad es que los especialistas están encantados, sorprendidos con las capacidades tecnológicas de la máquina.

Por otro lado, Xbox One X será, basándonos en las especificaciones técnicas, la consola más poderosa del planeta. Hasta poder tenerla en nuestras manos cuando se lance en noviembre, queremos ver más a fondo qué tiene que ofrecer, hasta dónde puede convencer a su nuevo público y dónde están sus fortalezas. Hay valores más allá de los teraflops.

Ventajas en el ecosistema

La palabra mágica se llama retrocompatibilidad. Quizá hoy no la valores, pero sí mañana. Tus hijos podrán jugar a los juegos que tú compraste. Desde el Halo: Combat Evolved que data del 15 de noviembre de 2001 —la consola salió a la venta el 1 de noviembre de 2001—, hasta el último lanzamiento proyectado. Tanto físico como digital, un paraíso para cualquier coleccionista.

Esto es algo que también ha sido apoyado por Nintendo —Wii reproduce juegos de GameCube, Wii U reproduce juegos de Wii— pero no por PlayStation. Las ventajas que ofrece, en su conjunto, la retrocompatibilidad, son sencillas: puedes jugar en el mismo sistema a un buen puñado de obras de otras generaciones. Si eres propietario de ese juego, automáticamente descargas una versión digital del mismo. Y puedes aprovechar el almacenamiento en la nube para los archivos de guardado,

En algunos juegos, Microsoft apuesta además por el cross-buy: compras en juego en consola y puedes usarlo en PC. Por ejemplo, puedes hacerte con Resident Evil 7 o Forza Horizon 3 y disfrutarlo en un portátil con Windows 10. Esto fomenta la movilidad, concede la posibilidad de seguir jugando donde lo dejaste y disfrutar durante más tiempo. Nada mal, ¿verdad?

Su mando y su interfaz

El mando de Xbox es un prodigio de ingeniería: equilibrado, con un recorrido limpio en los triggers, con una cruceta diseñada aspirando a la gloria, compatible de forma nativa con Windows 10 —su integración es total, pudiendo usar aplicaciones como Skype, incluso a través de su app móvil— y con cualquier tipo de auricular, incluso surround.

Hay quien sentencia que estamos ante el mejor controller de todos los tiempos. Pero antes de echar las campanas al vuelo hay que recordar dos matices: la web oficial de Xbox Design Lab, desde la que puedes customizar un mando a capricho, desde los colores hasta la textura final de los agarradores, y la larga sombra que proyecta el mando Elite.

El mando Elite está enfocado para los jugadores profesionales, los maestros en los eSports, pero eso no impide que cualquier usuario pueda adquirirlo; sus gatillos cuentan con un bloqueo para poder disparar más rápido, se pueden conectar hasta cuatro levas intercambiables, y asociar estos botones a cualquier función, incluso personalizar el tipo de cruceta y su disposición en el mando.

Una cosa está clara: en esta generación, Microsoft ha querido fomentar la personalización. De hecho, podemos configurar y personalizar avatares, algo que crea cierto sentimiento de identidad, crear grupos y clanes y con la nueva Xbox One X la interfaz se acelerará hasta un 30%.

Catálogo enfocado a los eSports

Sea of Thieves, Crackdown 3, Forza Motorsport 7, Deep Rock Galactic, PlayerUnknown Battlegrounds o The Darwin Project: los videojuegos enfocados al competitivo y cooperativo tienen presencia destacada en Xbox y, especialmente, en la nueva consola —algunas de sus características gráficas especiales sólo podrán verse en esta consola—.

Microsoft ha dotado su ecosistema de las suficientes herramientas para organizar torneos amateur: el programa Game Hub, Xbox Arena o los Xbox Live Tournaments. Los usuarios pueden crear sus propias competiciones, con premios a los vencedores, sin necesidad de contar con partners.

Por otro lado, hay que destacar su el programa Game Preview, que sirve para acceder a juegos en fase beta, como ya se pudo hacer con ARK: Combat Evolved o The Long Dark o Minecraft. A través de este servicio se pueden adquirir los juegos a un precio más económico y jugar hasta que alcancen su estatus de desarrollo gold.

Unidad Blu-Ray 4K HDR

Si te gusta el cine también vas a disfrutar con la nueva consola de Microsoft. Una de las omisiones más graves de PlayStation 4 Pro es la ausencia de un reproductor Blu-Ray con soporte para discos HDR 4K. Algunos jugadores usan sus consolas como reproductores, además de consumir servicios como Netflix, Hulu o Amazon Prime Video.

A esto habría que sumar el soporte nativo con Dolby Atmos, posicionando a Xbox One X un escalón por encima en eso que podríamos llamar sistema multimedia. Si cuentas con una TV 4K, cuando veas una película a 4K entenderás que esa diferencia es lo suficiente sustancial como para apostar por ella.

El diseño más silencioso

La primera Xbox One era la consola más silenciosa de su generación —y probablemente de toda la historia de los videojuegos—. En cuanto a diseño, estamos ante un rectángulo de 11,8 x 9,4 x 2,4 pulgadas. Es ligera pero esconde una cantidad enorme de potencia.

De hecho, PlayStation 4 Pro es más grande en dimensiones: 12,8 x 11,6 x 2,1 pulgadas. Xbox One X es el resultado de su alianza interna con AMD para crear una consola a medida, donde cada ranura de ventilación atiende a la meta última de no sobrecalentar los componentes. Así que sí: puede ser la consola más potente del planeta, pero no a costa de estropearse ahorrando costes de fabricación.

AMD Freesync y teraflops

Sí, puede sonar a chiste, pero la potencia es real. Ya suena a chiste recurrente: al fin y al cabo son los juegos y su éxito quienes determinan el rendimiento a largo plazo de una consola. No se venden datos, se venden ideas divertidas, creativas.

Pero para llevar a cabo estas ideas, nada mejor que servir las mejores herramientas posibles. Y el kit de desarrollo de Xbox One X parece ser toda una proeza técnica. A esto hay que sumar AMD FreeSync, un estándar gratuito con el que Microsoft pretende sacar provecho del HDR y la cara más gráfica de sus producciones.

AMD FreeSync es compatible con la tasa de actualización dinámica, con el estándar DisplayPort Adaptive-Sync, lo que se traduce en mejor refresco de imagen, evitando parpadeo de la imagen, y menor carga de la GPU, gracias a una sincronización inteligente entre el reloj interno y el motor.

Donde mejor verás tus juegos favoritos

Y, si antes hablábamos de los juegos enfocados al ecosistema eSport, lo que dependerá del apoyo que reciban por parte de las distintas organizaciones, ahora nos referimos a los juegos contantes y sonantes, los que disfrutarás en casa.

Si eres de los que quieren verlo todo lo mejor posible, Xbox One X ofrece el ecosistema doméstico perfecto. ARK: Survival Evolved se ve a 1080p 30 FPS en PlayStation Pro. Había un modo para verlo 720p 60 FPS pero Sony lo eliminó porque el hardware generaba incompatibilidades. En Xbox One X ya está confirmado que funciona a 1080p y 60 FPS. La velocidad y resolución son realmente importantes para lograr una experiencia fluida.

Minecraft corre a 4K en Xbox One X, en PlayStation 4 Pro no supera los 1080p. Los dichosos 6 TFLOPS de GPU, 12GB de RAM GDDR5 y un ancho de banda de más de 300 GB/s parecen funcionar más allá de los test de rendimiento controlados. Y esto se traducirá en juegos limpios, sin dientes de sierra, con suavizados y mayores distancias de dibujado. Podrás jugar mejor, simple y llanamente. Y recuerda, ¡pronto podrás reservarla en El Corte Inglés!

 

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