Si algo nos ha demostrado la tecnología es que siempre puede ir un pasito más allá en términos de calidad. Mejor resolución, definición y contraste, profundidad de color y otros valores como el sonido 3D o la luminancia. Te invitamos a acompañarnos en este viaje que va del negativo original a los modelos de TV Samsung QLED 8K, un hito en términos de calidad al conseguir una imagen fidedigna y respetuosa con el original.

Comencemos con una anécdota: durante el escaneo digital de ‘Lawrence de Arabia’ se descubrieron grietas en el negativo. ¿De dónde rayos provenían esos minúsculos desperfectos?  Eran grietas en la emulsión de la película causadas por el calor de rodar en el desierto. Nada que no pudiera corregirse digitalmente, pero la huella de que algo podía desaparecer estaba ahí, acechando.

Durante la historia del cine se han perdido cientos de películas. Miles. Pero no solo para preservar la historia es importante la tecnología digital. Además, puede ayudarnos a ir un paso adelante en el tratamiento de la realidad, la representación del color y la capacidad de grabar las escenas icónicas del nuevo siglo.

Rodar en digital, un peaje obligatorio

Ya sea durante la producción o para el proceso de copia y distribución, la casi totalidad de cine actual se nutre de elementos digitales en algún momento del proceso. Es lo que se conoce como DI (Digital Intermediate).

Uno de los usos más comunes es la tradición de rodar en 35 mm, formato relativamente económico y seguro, aportando cierto look clásico, para después saltar a digital. De esta forma, se aprovecha la estandarización de los flujos de trabajo analógicos y digitales, y se puede llevar el cine una resolución práctica muy alta.

La textura, las imperfecciones, el granulado… todo eso son recursos que ya se implementan en los últimos compases del máster digital. Y, bajo esta certeza, es lógico encontrar cada vez más contenido original a 8K. Solo hay que echar un ojo a esta flipante carrera grabada en 8K gracias a un acuerdo entre HRC (Honda) y Samsung, un rodaje pionero de resultados vertiginosos.

El proceso de analógico a digital

El salto de analógico a digital comprende algo más que copiar y pegar. De hecho, primero se cataloga y escanean los fotogramas. Luego, se limpian, corrigen y eliminan aquellos  sucios, perforados o rayados. A continuación, los fotogramas escaneados se archivan digitalmente, y  no es raro encontrarse con un backup de hasta 100 terabytes en algunas películas.

Una vez digitalizados comenzará la restauración. Se ajusta el contraste, el color, se incorporan filtros digitales y se lleva a cabo un etalonaje digital para dotar de homogeneidad y consistencia a toda esta traducción digital. 

Ya sea mediante restauración o creación de nuevos contenidos para disfrutarlos en un televisor Samsung QLED 8K, cuando hablamos de 8K, hablamos de un nuevo estándar, de un hito tecnológico que al espectador le permite ver cine y series de una nueva forma. Porque la tecnología 8K no es cosa del futuro, sino del presente.

Verlo todo a 8K

¿Es demasiado 8K? En absoluto. Por si quieres una referencia, la película en 70 mm, el cénit máximo utilizado por algunos cineastas como Christopher Nolan (‘Dunkerque’), Quentin Tarantino (‘Los Odiosos Ocho’) o Alejandro González Iñárritu —parte de ‘El Renacido’ fue rodada en 70 mm— equivaldría a unos 12K, si hacemos una traducción digital. 

Material para probar y sacar partido al 8K hay más que suficiente. Además de rodajes como ‘Guardianes de la galaxia Vol. 2’ podemos hablar de producciones para el hogar como la serie de Netflix ‘Nuestro Planeta’, ‘Stranger Things’, la serie de HBO ‘Westworld’, ‘The Knick’, series de animación como ‘Rick & Morty’ y otros hitos como ‘Hannibal’, ‘The Shield’ —disponible en Amazon Prime Video—.

Familia Samsung QLED 8K

Y los avales de los televisores QLED 8K de Samsung son evidentes. Por un lado, lo obvio: ofrecen hasta 16 veces más resolución que Full HD. 8K significa 8.192 x 4.320 píxeles. Las matemáticas no mienten: hablamos de un salto de 2.073.600 píxeles, poco más de dos millones, a un total de 33 millones. Imagina el incremento en resolución, profundidad de color, nivel de detalle.

Un logro técnico al que se suman tecnologías como Direct Full Array o Ultra Viewing Angle. Con ellas, y gracias al control de la luz, se brindan imágenes realistas, con mejor contraste, mayor pureza del color y negros más profundos manteniendo casi la misma calidad desde diferentes ángulos.

Esta tecnología, junto a HDR y la optimización de brillo y contraste hasta los 5.000 nits, regula y anula cualquier error, cualquier artefacto visual. Se realiza una gestión de datos y un tratamiento de los mismos debido, en parte, al procesador Quantum 8K de Samsung, que optimiza en tiempo real cada imagen basándose en las condiciones lumínicas de la propia sala. Un cine en casa en toda regla.

De luz y de color

Los televisores Samsung QLED 8K logran representar el 100% del volumen de color. Evidentemente, la calidad percibida depende de cientos de factores, comenzando por la forma en la que fue rodada la película. Pero no debemos olvidar que cuanto mayor sea la calidad del panel, mejor será la representación en pantalla, en cuanto a iluminación y resolución disponible.

Tampoco olvidemos que todos los estándares se dirigen hacia las iniciativas del cine digital. Un minúsculo reducto de directores se concede el lujo de rodar en analógico, aunque después veremos esas producciones en nuestro cine local en una copia digital. Incluso si ese material no ha sido rodado de forma nativa a 8K, la mejor forma de sacar todo el juego a esa película, de hecho, es mediante soporte físico o digital, pero a través de un transfer a 8K ,a través de un televisor compatible.

Familia Samsung QLED 8K

Y esta es una de las mayores virtudes de los Samsung QLED 8K: ni siquiera es necesario contenido real en 8K porque todo es escalado a la perfección, tratado cuidadosamente mediante su procesador y entregado, escena a escena, con un control lumínico y de contraste que obtiene el mejor resultado posible de cada producción. ¿Cómo lo hace? Mejorando la imagen y el sonido en tiempo real gracias a la Inteligencia Artificial integrada en el procesador Samsung.

Familia Samsung QLED 8K

Familia Samsung QLED 8K

La resolución 8K, una resolución cuatro veces superior al 4K, ofrece el mayor realismo posible. Gracias a la Inteligencia Artificial 8K, las imágenes son representadas con mayor profundidad y realismo: el televisor es capaz de escalar cualquier contenido y mejorar la calidad de imagen a una resolución muy próxima a 8K y un nivel de luminosidad y contraste HDR 5000.

Los televisores QLED 8K de Samsung son, además, compatibles con AirPlay2, Google Assistant/Home y Alexa de Amazon, y se acompañan del mando avanzado One Remote Control Premium con el asistente Bixby integrado para controlar todos los dispositivos conectados y acceder fácilmente a sus contenidos para controlar todos los dispositivos conectados y acceder fácilmente a sus contenidos.  Hay modelos disponibles a partir de 55″ con un tope por arriba de unas contundentes 98″ para disfrutar a lo grande de la calidad de imagen.

 

Samsung QLED 8K 82″ Q950R

 

Este modelo es el de 82”, cuenta con todo tipo de conexiones y en buena cantidad ─4 puertos HDMI, 3 USB, Ethernet, RF…─ y es el mayor dentro del repertorio para todos los públicos. Hay un modelo de 98”, aunque estamos hablando ya de un televisor adecuado para salones o espacios con una superficie notablemente cuantiosa.

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Samsung QLED 8K 75″ Q950R

 

Este televisor QLED 8K de Samsung ofrece 75” de diagonal de pantalla y combina el elevado detalle de la resolución 8K con un nivel de brillo de hasta 4.000 nits. Además, los niveles de negro son prácticamente perfectos gracias al control de la retroiluminación por zonas, de modo que es posible apagar los LEDs en las zonas oscuras de la imagen, manteniendo niveles de brillo máximos para las zonas luminosas.

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Samsung QLED 8K 65″ Q950R

TV QLED 8K

Esta otra propuesta QLED 8K de Samsung cuenta con 65” de diagonal de pantalla. Como el resto de los televisores  Samsung QLED 8K, además, es compatible con AirPlay2, asistentes de voz como Google Assistant/Home y Alexa, y se acompaña del mando avanzado One Remote Control Premium con Bixby integrado.

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Samsung QLED 8K 55″ Q950R

 

El modelo Samsung QLED 8K de 55 pulgadas es el más pequeño de la gama 2019. A pesar de ello no renuncia a la tecnología HDR como el resto de la gama y también como los demás integra tecnologías para la optimización de los videojuegos, así como la caja de conexiones One Connect, que se conecta con el televisor con un delgado cable prácticamente imperceptible a la vista.

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Samsung QLED 8K 98″ QE98Q950R

Acabamos con el televisor de mayores dimensiones. Hasta 98 pulgadas de diagonal exhibe este Samsung QLED 8K que se dirige a todos aquellos a los que les gusta sentir a lo grande todo el realismo y profundidad de imagen que brinda la resolución 8K, al tiempo que disfrutan de las prestaciones de una smart TV en mayúsculas.

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