samsung 8k

Una vez tuvo lugar la digitalización de las producciones cinematográficas y televisivas y se pasó de los televisores con tecnología de tubo analógica a las pantallas LCD digitales, el número de píxeles con los que se trabaja a nivel de fotogramas no ha hecho más que aumentar. Primero fue HD Ready o 720p; luego, Full HD o 1080p. Pasamos después a 4K o 2160p y hoy ya hemos alcanzado la resolución 4320p en televisores 8K como los Samsung QLED 8K.

A mayor número de píxeles, mejor definición y detalle tendrán los contenidos de imagen o de vídeo con los que se trabaja, y mejor será la experiencia de visualización de los mismos en las pantallas en las que los visualicemos. Como contrapartida, trabajar con un mayor número de píxeles precisa de una capacidad de procesamiento que se multiplica por cuatro con cada salto de resolución. Así, un fotograma de un contenido Full HD (2K), tiene 2.073.600 píxeles 2 megapíxeles), mientras que un fotograma de un contenido 4K tiene 8.294.400 píxeles (8 megapíxeles) y un fotograma de un contenido 8K tiene 33.177.600 píxeles (33 megapíxeles).

El secreto está en el procesador de imagen

Samsung se ha posicionado como pionera en la introducción de las pantallas 8K con su gama de televisores QLED 8K el pasado año. Para conseguirlo, un componente de gran relevancia que ha tenido que desarrollar es el procesador de imagen, suficientemente potente como para manejar nada menos que 33 millones de píxeles. Al mismo tiempo, este procesador es capaz de escalar contenidos desde HD hasta 8K con tecnologías de Inteligencia Artificial.

Samsung QLED 8K

El escalado es un ingrediente importante de los televisores 8K. En la actualidad no hay muchos contenidos nativos 8K que puedan verse en el televisor, pero pronto veremos la llegada de cada vez más contenido en resolución 8K. Al menos de un modo sencillo o habitual. Por ello, es importante que los contenidos de resoluciones inferiores se escalen con el máximo de calidad hasta 8K para que cada píxel de estos encaje perfectamente en cada píxel de la pantalla sin que se perciban artefactos visuales.

Además del escalado y el procesamiento de imagen, la pantalla debe mostrar los contenidos con la máxima calidad posible. La tecnología QLED es la encargada de ello, consiguiendo un color blanco uniforme y puro para la retroiluminación a partir una luz LED azul pura, más una lámina recubierta por Quantum Dots encargados de generar el roja y el verde. De este modo, se puede trabajar con niveles de brillo de hasta 5.000 nits sin temor a que los colores se degraden, así como con espacios de color como el DCI-P3. Las pantallas QLED 8K de Samsung también manejan HDR 10, HDR10+ y HLG, con un excelente resultado a partir de la retroiluminación directa por zonas (FALD), que permite apagar la retroiluminación completamente en las zonas oscuras de las escenas que se muestran en pantalla.

Samsung QLED 8K

Contenidos 8K: no solo vídeos

El salto hacia el 8K supone multiplicar variables como el nivel de detalle o la resolución por cuatro cuando se pasa de 4K a 8K y por dieciséis cuando se pasa de 2K a 8K. También se multiplica la capacidad de los soportes necesaria para almacenar esos contenidos 8K, o  el ancho de banda preciso para hacer streaming de contenidos 8K. Pero la tecnología ya está preparada para asumir estos saltos cuantitativos y cualitativos no solo en el ámbito de los contenidos de vídeo, sino también en otros ámbitos como el del ocio.

Samsung QLED 8K

Los videojuegos, sin ir más lejos, son también una variable de gran importancia en la ecuación del 8K. De hecho, fabricantes como Samsung ya integran tecnologías especialmente pensadas para mejorar la experiencia gaming en sus televisores, tales como la reducción de la latencia durante el procesamiento de los frames, la mejora en el detalle de las tonalidades oscuras o la adopción de tecnologías capaces de manejar tasas variables de refresco (VRR) como FreeSync. A modo de dato, baste decir que la industria de los videojuegos, desde 2010 y a nivel mundial, factura más que la industria del cine y de la música juntas.

Los videojuegos también van hacia el 8K

El reto de procesar los millones de píxeles de los que se compone cada fotograma, decenas de veces por segundo para conseguir que se muestre de un modo óptimo, es también el reto de los diseñadores de videojuegos y de los fabricantes de las tarjetas gráficas y de consolas encargadas de generar las escenas que se ven en pantalla durante una partida con nuestros títulos favoritos. Es un reto que precisa, para su superación, el uso de tarjetas gráficas con una potencia de procesamiento extremo y componentes de la máxima calidad y rendimiento.

La buena noticia es que las tarjetas gráficas capaces de mover resoluciones de 8K a 60 fps (frames por segundo) ya existen, aunque la no tan buena es que los equipos necesarios para mover juegos a resolución 8K con tasas de 60 cuadros por segundo (para experimentar una sensación de fluidez suficiente) son aún muy caros.

Las consolas de siguiente generación de Microsoft y Sony también apuntan hacia el gaming en 8K. Tanto ‘Project Scarlett’ de Microsoft como la PS5 de Sony podrán mover juegos a resoluciones de 8K a 60 fps y 4K a 120 fps. Es precisamente de cara a jugar con las consolas donde los televisores 8K cobran mayor relevancia. Podemos jugar con el PC, desde luego, pero no es fácil conectar un ordenador a la televisión. Además, en los portátiles actuales es complicado que dispongan de salida de vídeo compatible con 8K.

Samsung QLED 8K

Para facilitar la tarea de llevar el gaming desde nuestro PC a la televisión, los modelos 8K de Samsung son compatibles con Steam Link. Esta aplicación se conecta al PC de casa donde tengamos instalado Steam y nuestra biblioteca de juegos, esté en la habitación que esté, y lleva el juego a la pantalla del televisor a través de la conectividad de red del hogar. Los mandos compatibles conectados a la tele, a través de la aplicación en el televisor,  permiten controlar el juego que se está ejecutando en nuestro ordenador.

Samsung QLED 8K

Steam Link es un servicio similar al PlayGalaxy Link  anunciado recientemente durante la presentación de los nuevos Galaxy Note 10, que también está pensado para hacer streaming de juegos desde nuestro PC, aunque de momento solo para los Galaxy Note 10 y Note 10+.

Mejor si es Smart

La posibilidad de instalar aplicaciones en un televisor depende de la presencia de tecnología Smart TV en él. En el caso de Samsung, la parte Smart está basada en su propio sistema operativo Tizen en vez de depender de soluciones de Google, como Android, o  Web OS como sucede en otros fabricantes. Esto permite a la firma coreana instalar apps y servicios fuertemente ligados al hardware, bajo condiciones especiales de exclusividad ─como es el caso de Planet Horror o Teatro Real─ o de gran demanda, como Steam Link o AirPlay 2 de Apple.

Samsung QLED 8KLa parte Smart TV de los televisores Samsung 8K ha mejorado notablemente en los últimos meses, añadiendo compatibilidad con asistentes de voz como el de Google, además del propio de Samsung: Bixby. También admite la instalación de apps y juegos, así como realizar búsquedas de contenidos o generar recomendaciones personalizadas de acuerdo con nuestros gustos. Además, cuenta con tecnologías para conectarnos remotamente a un PC sin necesidad de cables o acceder a documentos en la nube directamente desde el televisor.

Samsung QLED 8K

De este modo, el televisor se convierte en el centro neurálgico del hogar y en una pantalla versátil y polivalente en la que podemos consumir contenidos multimedia con resoluciones de hasta 8K, así como juegos, que también van en la dirección de la resolución 8K. De momento, jugar a 4K con frecuencias de refresco de 120 Hz es la tendencia generalizada, pero las consolas de siguiente generación compatibles con el gaming a 8K están solo a unos meses vista y los equipos PC capaces de mover juegos a esa resolución ya se encuentran disponibles.

Familia Samsung QLED 8K

Familia Samsung QLED 8K

La resolución 8K, una resolución cuatro veces superior al 4K, ofrece el mayor realismo posible. Gracias a la Inteligencia Artificial 8K, las imágenes son representadas con mayor profundidad y realismo: el televisor es capaz de escalar cualquier contenido y mejorar la calidad de imagen a una resolución muy próxima a 8K y un nivel de luminosidad y contraste HDR 5000.

Los televisores QLED 8K de Samsung son, además, compatibles con AirPlay2, Google Assistant/Home y Alexa de Amazon, y se acompañan del mando avanzado One Remote Control Premium con el asistente Bixby integrado para controlar todos los dispositivos conectados y acceder fácilmente a sus contenidos para controlar todos los dispositivos conectados y acceder fácilmente a sus contenidos.  Hay modelos disponibles a partir de 55″ con un tope por arriba de unas contundentes 98″ para disfrutar a lo grande de la calidad de imagen.

 

Samsung QLED 8K 82″ Q950R

 

Este modelo es el de 82”, cuenta con todo tipo de conexiones y en buena cantidad ─4 puertos HDMI, 3 USB, Ethernet, RF…─ y es el mayor dentro del repertorio para todos los públicos. Hay un modelo de 98”, aunque estamos hablando ya de un televisor adecuado para salones o espacios con una superficie notablemente cuantiosa.

boton compra
 

Samsung QLED 8K 75″ Q950R

 

Este televisor QLED 8K de Samsung ofrece 75” de diagonal de pantalla y combina el elevado detalle de la resolución 8K con un nivel de brillo de hasta 4.000 nits. Además, los niveles de negro son prácticamente perfectos gracias al control de la retroiluminación por zonas, de modo que es posible apagar los LEDs en las zonas oscuras de la imagen, manteniendo niveles de brillo máximos para las zonas luminosas.

boton compra

Samsung QLED 8K 65″ Q950R

TV QLED 8K

Esta otra propuesta QLED 8K de Samsung cuenta con 65” de diagonal de pantalla. Como el resto de los televisores  Samsung QLED 8K, además, es compatible con AirPlay2, asistentes de voz como Google Assistant/Home y Alexa, y se acompaña del mando avanzado One Remote Control Premium con Bixby integrado.

boton compra

Samsung QLED 8K 55″ Q950R

 

El modelo Samsung QLED 8K de 55 pulgadas es el más pequeño de la gama 2019. A pesar de ello no renuncia a la tecnología HDR como el resto de la gama y también como los demás integra tecnologías para la optimización de los videojuegos, así como la caja de conexiones One Connect, que se conecta con el televisor con un delgado cable prácticamente imperceptible a la vista.

boton compra

Samsung QLED 8K 98″ QE98Q950R

Acabamos con el televisor de mayores dimensiones. Hasta 98 pulgadas de diagonal exhibe este Samsung QLED 8K que se dirige a todos aquellos a los que les gusta sentir a lo grande todo el realismo y profundidad de imagen que brinda la resolución 8K, al tiempo que disfrutan de las prestaciones de una smart TV en mayúsculas.

boton compra
En Tecnología de tú a tú | La tecnología al servicio de la calidad de imagen: ¿cómo se ruedan y digitalizan las películas a 8K?

Imágenes | Samsung


Etiquetas: , , ,