Llega la primavera y con ella la oportunidad de coger nuestra cámara de fotos y salir al campo para captar lo que nos ofrece la naturaleza. Llega el momento de las flores y será mejor que estemos preparados cuando se nos presente la ocasión de captar toda la belleza que pueden deparar. Ya sea en el jardín de casa, en el parque, o en una excursión a la montaña, esta época del año ofrece un sinfín de oportunidades para sacar el artista que llevamos dentro, estos son algunos consejos para conseguir las mejores fotos de flores.

La mayoría de las veces, las flores ofrecen lo mejor de sí cuando estamos cerca, de ahí que el primer consejo sea utilizar lentes macro o utilizar este modo si tienes una compacta (en este caso lo normal es que el modo macro esté representado por un tulipán). Así, nos podremos acercar al objeto que queremos mostrar, beneficiándonos de la poca profundidad de campo que otorga este tipo de fotografía. Como resultado enfatizaremos el sujeto de la fotografía, la flor, sobre el fondo, lo que nos hará cuidar al detalle el encuadre. Un trípode siempre facilitará que la imagen salga perfectamente nítida.

Por supuesto, el fotografiar en macro no es obligatorio y son ya muchas las cámaras que permiten acercarse bastante a los objetos sin perder la capacidad de enfoque, garantizando que esté en foco todo lo que tiene que estar. También nos puede interesar utilizar colores complementarios al de la flor como fondo y, de hecho, muchos fotógrafos portan pequeñas cartulinas que ayudan a conseguir estos efectos. Simplemente asegúrate de que están desenfocadas para que parezca natural. Un fondo blanco es el más común, pero se puede probar sobre negro, azul o incluso colores de la misma gama. Y si no, siempre puedes utilizar el cielo como background realizando la foto desde debajo de la flor.

Otro aspecto muy importante es el color. A veces, los tonos saturados de las flores, como los rojos intensos, pueden ‘engañar’ a nuestra cámara a la hora de medir la exposición que necesita una toma. Muchas veces, exponer una imagen por debajo de lo normal ayudará a que los colores naturales y los que capta la cámara sean los mismos.

Estos son sólo algunos trucos, como siempre, animamos a coger la cámara y probar. Es la mejor manera de aprender.