En Tecnología de tú a tú hemos hablado en múltiples ocasiones de las Smart TV, un tipo de televisores de última generación capaces de conectarse a Internet y que integran otras funcionalidades que nos permiten disfrutar de una experiencia totalmente distinta a la tradicional de la mano de aplicaciones, herramientas específicas y un largo etcétera que te puedes imaginar.

Sin embargo, hacerse con una implica un gasto añadido que, en algunas ocasiones, no estamos dispuestos a desembolsar, sobre todo si nuestro actual televisor funciona perfectamente. Y es por eso por lo que hoy te contamos algunos trucos, gadgets y consejos básicos para convertir cualquiera de estos dispositivos en uno más inteligente. ¿Listo para conocerlos?

Ventajas de una Smart TV

Antes de entrar en mayores detalles cabe preguntarse cuáles son las ventajas principales que nos aporta una Smart TV. Para que te hagas una idea y entre otros, este tipo de aparatos nos permiten conectarnos a la red, navegar como si nos encontrásemos en nuestro ordenador –aunque cuentan con sus propias interfaces que nos dejan hacerlo de forma sencilla a través del propio mando o teclados inalámbricos–, mandar contenidos directamente desde nuestro teléfono móvil, acceder a los vídeos de YouTube y otros servicios de streaming compatibles, etcétera.

Incluso las hay que nos ofrecen juegos y otras aplicaciones para conocer la previsión meteorológica además. Incluso determinados canales cuentan con apps específicas para televisores de este tipo. Es el caso de Canal Cocina, que ofrece una para revisar las recetas mientras vemos nuestro programa de cocina favorito, sin necesidad de esperar a que el chef vuelva a repetirlos.

También son muy útiles a la hora de realizar videollamadas y disfrutar de una imagen más grande para toda la familia, y para escuchar nuestra música favorita a través de utilidades como Spotify, a cuyo catálogo es posible acceder rápidamente. Ver la televisión a la carta y entrar en nuestras redes sociales favoritas son otras funcionalidades destacables. Esto dependerá de las prestaciones del modelo y de los servicios compatibles en nuestro territorio. En todo caso, el abanico de posibilidades es enorme.

Hazte con un Chromecast

Así, el Chromecast es quizás uno de los gadgets que ofrece más posibilidades y que cuenta con una instalación muy sencilla. Únicamente tendrás que conectarlo a un puerto HDMI del televisor y a una fuente de energía. Acto seguido deberás descargarte la app para Android e iOS, que buscará el dispositivo y la red WiFi y que nos dará una serie de instrucciones que acabarás completando en unos pocos minutos. Será a partir de entonces cuando podrás empezar a utilizarlo. Pero, ¿cómo?

En realidad se trata de una pregunta lógica pues aunque la mayoría cree que solo sirve para enviar contenido desde el móvil al televisor, lo cierto es que ofrece un mundo de posibilidades que van desde utilizar la pantalla de tu teléfono “en gigante” y convertir la tele en una consola retro, hasta visualizar el contenido local, escuchar música y la radio, y mucho más que ya recogimos en este artículo.

Sticks HDMI

Los sticks HDMI son otra opción para convertir tu televisor en “lo que quieras”. Se trata de dispositivos de tamaño reducido, al más puro estilo de un pendrive, que suelen venir con Android y que, básicamente, sirven para conseguir una Smart TV con este sistema operativo. Ten en cuenta que la interfaz funcionará como si de tu móvil se tratase (siempre y cuando cuentes con uno con este sistema operativo), con sus apps, juegos y más. Por supuesto también los hay con Windows, que funcionan con Ubuntu, y otros, aunque predominan los que vienen con el de los de Mountain View.

Para elegir el más apropiado tendrás que fijarte en la conectividad y en los protocolos de envío de contenido soporta. La compatibilidad con productos de terceros, el procesador, las salidas USB,  si tiene ranura para tarjetas microSD y su memoria interna y RAM son otros aspectos que no puedes perder de vista a la hora de valorarlos.

La Raspberry Pi, tu gran aliada

Si lo que quieres es crear un auténtico centro multimedia y buscas que tu inminente Smart TV incluya contenidos locales y reproductor de medios a través de servicios de streaming, una solución interesante es hacerte con una Raspberri Pi. Se trata de un dispositivo muy versátil y asequible que, con Kodi, abre ante nosotros un mundo de posibilidades. Sin embargo, debes tener en cuenta que necesitarás contar con ciertos conocimientos para instalar añadidos y sacarle el máximo partido.

En lugar de la Raspberry, también puedes valerte de un ordenador o de tu viejo móvil. Solo tendrás que adquirir un cable con extremos HDMI y micro USB que pueda conectarse a la televisión, pues Kodi está también disponible para Android e iOS.

Conecta una consola de sobremesa

Si eres gamer y siempre tienes la consola conectada al televisor, debes saber que los modelos de última generación –como la Xbox One y la PS4 de Sony por ejemplo– cuentan con opciones muy interesantes que “smartizan” el televisor. De hecho, a través de ellas es posible acceder a Netflix, TED, Plex, Wuaki.tv, Skype, Twitch, RTVE a la carta y otras aplicaciones que complementan a la reproducción local. Además su interfaz suele ser potente e integrar asistentes de voz.

Ahora bien, no podemos dejar de comentar sus puntos débiles: que habitualmente su ecosistema de aplicaciones es más corto que en el resto de alternativas comentadas, y que para manejarnos deberemos usar el mando de la consola, algo que no acaba de resultar demasiado cómodo.

Set top box, una excelente opción

Toda la magia de los Smart TVs se encuentra en su interior. En el fondo, no son más que una pantalla con un pequeño ordenador en su interior, por tanto ¿por qué no sacar esos componentes y ponerlos en una caja que se pueda conectar a cualquier televisor? Hacerlo ha dado lugar a lo que se conoce como set top box. Para que nos entendamos, puedes pensar en estos dispositivos como en aquellos viejos decodificadores TDT. Se conectaban detrás del televisor y nos permitían ver los canales de la señal digital. Un set top box funciona exactamente igual, aunque es capaz de hacer muchas más cosas.

Así, al conectarlo al televisor, lo convertiremos en uno más inteligente con acceso a Internet, aplicaciones y mucho más. Además, su instalación no implica grandes complicaciones. Lo habitual es que vayan conectados a la señal de vídeo del televisor, de manera que bastará con cablearlo al televisor, enchufarlo a la corriente y buscar la señal con el mando a distancia.

A la hora de escogerlo y dado que el mercado ofrece una amplia oferta, debes saber que puedes encontrarte ante tres tipos diferentes de sex top boxes según el sistema operativo. Por ejemplo, los hay pensados para funcionar con Android (como el Engel Droid), con iOS (Apple TV) y otros que emplean un OS propio. De este dependerá que podamos instalar unas u otras aplicaciones.

En Tecnología de tú a tú | Inves Smart TV a fondo. Convierte tu tele en una auténtica experiencia interactiva


Etiquetas: