cargador

Es indudable que las copias de productos tecnológicos han llegado y se han hecho fuertes. Hacen buenas imitaciones a simple vista y es fácil engatusarse por los precios bajos. Pensemos en el cargador de un portátil. Son idénticos por fuera y la copia es más barata. Aunque suene a muy manido el siguiente comentario, no deja se ser cierto: por algo será.

Cuando compremos fuentes de alimentación para ordenadores, portátiles o tablets andaros con ojo y hacerlo siempre con marcas de confianza y con los modelos oficiales. No es un capricho y hoy os vamos a descubrir la diferencia entre unos y otros para que entendáis la importancia de invertir un poco más, sí, pero hacerlo para poder disfrutar de nuestros equipos electrónicos con tranquilidad.

En las diferencias está la clave

Echad un vistazo a la imagen que tenéis debajo de estas líneas. Es un cargador de iPad con clavija estadounidense. A la izquierda, el modelo original. A la derecha, una copia del mismo. Parecen iguales y lo único que cambian son algunos detalles de las etiquetas.

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Ahora, echad un ojo a la imagen que tenéis a continuación. Aquí podéis ambos destripados. Como veis, observamos las primeras diferencias importantes. Mientras que el modelo original (izquierda) cuenta con un montón de piezas y componentes electrónicos, el de la derecha es mucho más simple. ¿Capricho? Ninguno.

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¿Los dos funcionan? Sí pero el modelo copiado es mucho más sencillo. La corriente entra, se transforma a un voltaje determinado y se vuelca en un puerto. Al ser un iPad, en este caso un USB para mandar la energía al tablet y que la batería de este se cargue. La explicación técnica es algo más compleja pero a grandes rasgos es esa.

¿Por qué el original es mucho más complejo? Por motivos de seguridad. Todos esos componentes que veis que el modelo copiado no tiene son piezas que se encargan de regular que la energía entra debidamente y que no se producen picos cuando entra más energía.

Cuenta, entre otros, con un sistema que se encarga de regular el espectro y que en caso de sobrecarga se apague para no dañar el equipo o que provoque un accidente por exceso de temperatura. Son pequeños componentes que no vemos pero son vitales para un buen funcionamiento de un cargador.

Este es solo un ejemplo de cómo se disecciona una fuente de alimentación pero, como podéis ver, no se trata de un capricho y al final ahorrar puede traer problemas. Sí, una copia funciona pero a la larga puede provocar un mal funcionamiento o que estropee el equipo que estamos cargando. Si queréis leer más en profundidad, aquí tenéis (en inglés) una explicación técnica magnífica sobre cómo funciona.