En cuestión de pocos años los smartphones se han convertido en el formato más demandado en la telefonía móvil. Dispositivos versátiles que nos permiten hacer prácticamente de todo: estar conectados a la red, realizar tareas de gestión, escuchar música, ver películas e incluso jugar. De hecho resulta curioso cómo con estos dispositivos podemos hasta consultar nuestro ordenador de forma remota, pero sin embargo, lo que menos hacemos es utilizar su función original: llamar por teléfono.

Es indudable que los smartphones suponen un progreso en el mundo de las tecnologías, aunque no a todo el mundo les resulta igual de útiles. Precisamente por ello, ante la decisión de qué móvil comprar es bueno saber qué ofrece cada uno –el teléfono tradicional y el smartphone- para decidir con criterio nuestra compra.

¿Qué te conviene más? En Tecnología de tú a tú os ayudamos a resolver vuestras dudas.

Me conviene un smartphone si…

Si necesitas un terminal polivalente al que le vamos a sacar provecho. Este tipo de teléfonos ofrecen muchas opciones que normalmente los móviles clásicos no ofrecen o lo hacen de forma muy limitada. Podemos navegar por internet con navegadores muy potentes, disfrutar de juegos de todo tipo… El límite lo ponemos nosotros, hay aplicaciones para hacer prácticamente de todo.

Sin duda es muy útil tener el correo siempre a mano, pero si no necesitamos leerlo constantemente resulta poco práctico. Lo mismo sucede con otros servicios como las redes sociales, los lectores de noticias, etc. Son útiles, pero sino nos aportan nada y no tenemos intención de usarlas quizá necesitemos otro tipo de dispositivos. Además la batería de los smartphones, por norma general, duran bastante menos. Con suerte, si no lo usáis mucho, puede duraros dos días pero lo normal es cargarlo cada día.

Me conviene un teléfono móvil si…

Aquí muchos contestarían brevemente: “si sólo quieres un móvil para llamar”. Lo cual no es falso pero tampoco es del todo cierto. No vamos a negar lo evidente: los teléfonos móviles son para llamar a otras personas. Sin embargo los terminales clásicos, más sencillos, con pantallas pequeñas y teclado alfanumérico, son capaces de hacer más cosas.

Podemos navegar con ellos, aunque de forma más limitada, utilizar aplicaciones como WhatsApp, escuchar música y disfrutar de juegos también. Evidentemente es más limitado que un smartphone, claro que sí, pero si buscamos algo sencillo de utilizar y las interfaces de iOS o Android nos parecen confusas un teléfono móvil clásico cumple perfectamente su cometido. Además, la batería de éstos dura bastante más y muchos fabricantes siguen apostando por ellos por lo que, tecnológicamente hablando, no se han quedado desfasados.

Elijas el que elijas, que sea con criterio

A la hora de comprar un teléfono móvil hay muchas variables que deciden nuestra compra. Desde el simple hecho de conocer sus características y saber cuáles nos convienen más, como hemos visto en este artículo, a algunas más complejas e impredecibles como son las modas, la influencia de nuestro grupo de amigos, o el mero impulso de querer un modelo en vez de otro similar. Sea el motivo que sea, ante todo seamos consciente de qué podemos hacer con él y cuáles son sus ventajas y desventajas.

Aquí ya hemos hablado sobre ellas. Si queremos un dispositivo potente, que nos permita hacer de todo y que cuente con una pantalla táctil y grande id a por un smartphone. La parte mala, como ya hemos dicho, son las baterías (duran muy poco) y que tendremos que aprender a manejarlo, si no hemos tenido ninguna experiencia previa con este tipo de dispositivos.

Si queremos un dispositivo para llamar por teléfono y otro tipo de funciones como estar conectados a internet o jugar nos preocupan menos id a por un teléfono móvil clásico de toda la vida. Tendréis unas baterías que duran más, precios más asequibles y además si necesitáis de forma puntual hacer otras cosas como mandar un correo electrónico o chatear con nuestros amigos en WhatsApp podremos hacerlo sin mayor problema.