El teléfono móvil se ha convertido en nuestro inseparable compañero, formando parte de nuestras rutinas más cotidianas, hasta tal punto de convertir en acto reflejo el palpar el bolso o bolsillo momentos antes de salir a la calle. Ha desplazado a los relojes de pulsera y calculadoras de bolsillo, desarrollando en los usuarios una relación de dependencia frente a este tipo de dispositivos, a la vez que integran un mayor número de aplicaciones y utilidades, con funciones cada vez más sofisticadas para hacernos la vida más fácil, y que indirectamente nos hacen olvidar las funciones primarias y los trucos más básicos, extremadamente útiles en caso de emergencia. Aquí van unos cuantos ejemplos para guardar en la agenda, alguno de ellos obvio, pero no por eso menos necesario cuando la situación es apurada: Ahorro de batería. Economizar la batería sigue siendo el caballo de batalla de los principales fabricantes, ya que el consumo de nuestros móviles aumenta de manera proporcional a la velocidad del procesador. Teniendo en cuenta que un pequeño aumento en la duración será a costa de sacrificar otras características, en caso de necesidad, podremos optar por uno de estos trucos: Desactivar modo E.F.R. EFR es el acrónimo de “Enhanced Full Rate”, un modo de transmisión de sonido que aumenta la calidad del mismo al ocupar el ratio en el canal de la transmisión. Normalmente se activa automáticamente cuando la cobertura no está al cien por cien, para evitar las pérdidas de sonido. Esta característica es fácilmente desactivable mediante un código, en Nokia el #3370#, con lo que aumentaremos la vida de nuestra batería en algunos minutos. Activar modo H.F.R. Muy parecido y guardando relación con el anterior, las siglas HRM o Half Rate Mode representan el modo de transmisión en el que se utiliza medio canal para la comunicación, esto quiere decir, que mientras transmitimos sonido, no llegará hasta nuestro altavoz ninguna señal del interlocutor, en otras palabras, es el modo en que se utilizan los “walkie talkies”. Activando esta opción, alargaremos de forma sensible la reserva de bataría, pero a costa de una merma significativa de la calidad de recepción de llamada, y es por tanto, sólo recomendable en situaciones apuradas. Llamada de emergencia Es el primer número que debemos anotar en la memoria, tan fácil como 112, pero que en ocasiones, durante un episodio de gran estrés, podemos olvidar completamente, justo en el momento menos indicado. Como curiosidad, es uno de los llamados “número estándar”, aceptado internacionalmente como número de emergencia, y podremos marcarlo desde cualquier país del globo que disponga un mínimo de cobertura, sea de nuestra Compañía telefónica o de la competencia, incluso sin activar el servicio de roaming, ya que conectará con la red disponible más cercana al terminal. Debido a su peculiaridad, el único requisito necesario para que establezcamos la llamada, es que quede suficiente batería y un mínimo de cobertura móvil, ya que podremos marcarlo incluso con el teléfono bloqueado, con el saldo agotado, sin tarjeta SIM e incluso sin haber introducido el código PIN o PUK del menú inicio.