¿Has hecho alguna vez fotos o has grabado con vídeo y las imágenes no han venido con el color real? Normalmente esto pasa cuando se graba o se fotografían cosas bajo una luz que no es la ‘normal’, es decir, la exposición directa o indirecta de luz solar.

Para evitar este problema las cámaras normalmente añaden la opción de seleccionar el tipo de escena (paisaje, retrato, nieve, luz interior, luz fluorescente…). Esto sirve, en el caso de las cámaras digitales, para regular la distancia focal, el tiempo de apertura, o el balance de blancos.

Las videocámaras, tanto las profesionales como las de uso doméstico, también suelen incluir la prestación de ajuste del balance de blancos. Sirve para seleccionar algo que supuestamente es blanco pero que puede verse más amarillento o más oscuro en función de la luz recibida, y designarlo como color blanco exacto para que la cámara fije a partir de él el resto de colores (que bajo distintas luces se ven con matices diferentes).

Normalmente el ajuste de este balance se hace de forma automática por la cámara, pero si se regula manualmente cada vez que se cambia de luz (pasar de interior a exterior, entrar en sombra o cuando se nubla, etc), el resultado es más exacto y el color de las imágenes más real.

Para ajustar el balance normalmente hay que entrar en el menú y seleccionar la opción WB (White Balance). En algunas videocámaras se despliega un menú que de permite seleccionar el tipo de luz -nieve, sombra, fluorescente, luz solar directa…- Ahí estará la opción de fijar el blanco manualmente. Para ello tienes que seleccionar algo completamente blanco (un objeto cualquiera o un folio de papel, por ejemplo) y apretar a OK apuntando con la cámara al blanco escogido.

A partir de ese momento la resolución de los colores los compondrá teniendo en cuenta el balance de blancos efectuado. Si cambian las condiciones de iluminación es importante reajustarlo.

¡Verás como a partir de ahora tus imágenes tienen un color más natural!

 

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