Por lo tanto, la idea consistiría en que un teléfono así podría permanecer encendido sin necesidad de conectarlo a un enchufe de forma indefinida, pues la electricidad sobrante de equipos como otros teléfonos, televisores o equipos electrónicos le darían una cantidad de energía pequeña pero suficiente para mantenerse en funcionamiento.

El concepto aún se encuentra muy verde, y de hecho, no hay nada pensado de forma comercial hasta dentro de al menos tres años. Pudiéndose mejorar en el futuro aprovechando incluso la energía libre más lejana, y en el caso de que fuese necesario, apoyarla con energía solar.

Todavía queda mucho trabajo que realizar, pero lo que está claro es que todos los usuarios estaríamos encantados con un sistema así, que a la par de cómodo, sería eficiente y respetuoso con el medio ambiente.


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