La gama Mate de Huawei es la dedicada a los terminales “grandes”, con diagonales de pantalla por encima de la media y baterías de alta capacidad. Así de sencillo: Los Mate 8 y Mate 9 son dos ejemplos de implementación de esta filosofía, diferenciando a esta gama de la “P”, por ejemplo, centrada en aspectos como la fotografía o un diseño más manejable y estilizado.

Con el Mate 10, Huawei da un paso más allá en la evolución de esta familia de terminales, haciendo un ejercicio espectacular en lo que a diseño industrial y ergonomía se refiere, sin olvidar la dimensión tecnológica donde la Inteligencia Artificial empieza a ser un argumento importante, aunque de momento más desde el marketing que desde la experiencia.

La familia Mate 10 está formada por tres dispositivos: el Mate 10 “normal”, el Mate 10 Pro y el Mate 10 Porsche Design. De todos ellos, el “más Mate” es el normal, con una pantalla LCD 16:9 de 5,9’’ y resolución qHD, sensor de huella en el frontal que hace las veces de botón de control y jack de audio. Los Mate Pro y Porsche Design tienen una pantalla AMOLED con relación de aspecto idéntica a la del LG G6 de 18:9 y (curiosamente) una resolución FHD+, inferior a la del Mate 10, carecen de salida de auriculares y no tienen botón físico alguno en la parte frontal.

El Mate 10 Pro y el Porsche Design no son realmente phablets al uso, siendo más parecidos a un smartphone convencional que a un Mate. Además, carecen de salida de auriculares y de botón físico de inicio, manteniendo el sensor de huella detrás, eso sí. Pero son terminales que despistan un tanto al comprador natural de un teléfono con pantalla grande y “de batalla” por decirlo de un modo familiar.

Terminales para usar (y presumir)

Los Mate, gracias a su batería de alta capacidad (4.000 mAh), su pantalla grande y robustez han sido terminales apreciados por su usabilidad. El sacrificio que había que hacer era el de su tamaño y peso, pero merecía la pena a quienes buscaban más la usabilidad que el diseño.

El Mate 10 (el normal), consigue minimizar los inconvenientes de diseño reduciendo los marcos al mínimo, así como su longitud,  manteniendo en una magnitud similar el grosor y el peso. Introduce materiales Premium como el cristal en la parte trasera, y tecnologías de alto rendimiento y primicias como una cámara dual con apertura de nada menos que F1.6. Lo cierto es que el Mate 10 es un terminal con un acabado Premium, al que solo se le echa en falta que sea IP68, como lo son el Mate 10 Pro y el Porsche Design.

El Mate 10 Porsche Design, diseñado por el estudio de diseño homónimo presenta un cuerpo de cristal monobloque y color negro diamante, junto con accesorios a juego y exclusivos, con un precio también exclusivo de 1.395 €.

Tecnología a la altura de lo esperado

Si hablamos (un poco) de sus interioridades tecnológicas, decir que tiene un procesador Kirin 970 que es, básicamente un Kirin 960 (el del Mate 9) con tecnología de fabricación de 10 nm, doble procesador digital DSP y un módulo NPU (Neural Processing Unit) específico para acelerar y optimizar las apps en el campo de la Inteligencia Artificial.

El Mate 10 integra 4 GB de RAM, con 64 GB de almacenamiento, mientras que el Mate 10 Pro lleva 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento. El Porsche Design lleva 256 GB, pero sin ranura micro SD de ampliación, aunque con esa capacidad no hace falta realmente. No estamos ante un terminal rompedor en cuanto a tecnología, aunque Huawei ha sabido llevar la existente a un nivel de refinamiento óptimo para conseguir que el Mate 10 sea un terminal actual en la dimensión tecnológica.

Por ejemplo, el lector de huella frontal que hace las veces de botón de inicio y de control, ocupa un espacio mínimo en la carcasa, la cámara es la misma en cuanto al sensor de color y el monocromo aunque con una óptica de F1.6 muy luminosa y doble procesador digital. La conectividad 4G, WiFi o Bluetooth ofrecen buenas velocidades de conexión o la compatibilidad con códecs de audio inalámbrico como AptX HD.

El sistema operativo: Android 8 y EMUI 8

Huawei ha sido una de las primeras compañías que ha usado Android 8 como sistema operativo para un terminal. Y además, evolucionando su capa de personalización EMUI hasta la versión 8, pasando directamente desde la 5.1 a esta última, obviando las versiones 6 y 7 para igualar su nomenclatura con la de Android.

EMUI 8, contrariamente a lo que sucede con otras capas de personalización, aporta un buen valor añadido a la experiencia de uso, con herramientas de optimización del funcionamiento del terminal, así como un interesante modo de escritorio que no necesita de una docking para conectarnos a una pantalla PC y trabajar con el Mate 10 en modo de pantalla completa como si estuviéramos usando un portátil o un PC.

La Inteligencia Artificial, sí pero (todavía) no

La parte más complicada de comunicar, a la hora de escribir este artículo, como imagino que para Huawei, es la de la Inteligencia Artificial. El único atisbo de inteligencia que se puede experimentar de un modo tangible es el del reconocimiento automático de lo que se está fotografiando con la cámara. De un modo intangible, pero sin posibilidades para comprobar su efectividad de un modo sistemático, tenemos la mejora en el reconocimiento de voz, o la aceleración de la traducción en aplicaciones como Microsoft Translator, por ejemplo.

De este modo, si estamos fotografiando un perro, un gato, una flor, una persona o un plato de comida, por poner algunos ejemplos, la cámara sabrá que se trata de dichos sujetos y optimizará la captura de acuerdo con sus peculiaridades específicas. Posteriormente, en la Galería, podremos encontrar las fotografías categorizadas de acuerdo con el tipo de elemento fotografiado, así como por la ubicación GPS (aunque esto último ya estaba implementado en versiones anteriores de EMUI.

Además de la cámara “inteligente”, el Mate 10 emplea la NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal para optimizar el consumo de energía o el rendimiento y “aprender” de nuestros usos y nuestra actividad. También cuenta, como decíamos hace un momento, con un traductor acelerado por IA, Translator de Microsoft, modificado para aprovechar las virtudes de la NPU del Kirin 970. Pero en unas primeras pruebas, las virtudes de la aceleración mediante NPU no son tan evidentes.

Así pues, a falta de que haya más aplicaciones y escenarios de uso donde se ponga en valor la presencia de la NPU del procesador Kirin 970 del Mate 10, la dimensión “inteligente” de estos flamantes terminales es más un acto de fe que una prueba de laboratorio.

En la presentación se pudo ver una prueba de rendimiento en la que había que clasificar un banco de imágenes a partir de la detección automática de su contenido. El Mate 10 procesaba un lote en 5 segundos, mientras que el iPhone 8 Plus, con un procesador que también cuenta con aceleración de IA tardaba 9 segundos, y un Note 8, sin tecnologías de optimización, necesitaba 100 segundos. Pero era una prueba sintética.

Dos días con el Mate 10

Estuvimos en la presentación de los Mate 10 en Munich, lo cual nos ha dado margen para probar el terminal con cierto detalle. Hay aspectos que no se pueden evaluar en dos días con profundidad, pero sí podemos hacernos una idea bastante aproximada de lo que da de sí el terminal.

Como decíamos antes, a pesar de tener nada menos que 5,9’’, se maneja bien con una mano. Es cierto que mi mano no es pequeña, pero el Mate 9 no me resultaba cómodo para hacer fotos sin usar las dos manos para sujetar el terminal. Y el Mate 10 sí me da confianza para ello. Disparando con el botón de volumen, eso sí, pero con buen agarre.

El lector de huella está en el frontal, ocupando un espacio mínimo en la parte inferior y haciendo también las veces de botón de inicio y asumiendo las funciones de botón “atrás” y “lista de tareas” así como de lanzador del Asistente de Google (o Google Now) gracias a la posibilidad de usar gestos sobre su superficie.

Ya estaba presente en los P10, y en el Mate 10 ofrece una experiencia de uso excelente. Es cierto que Mate se ha asociado a huella trasera, pero la implementación de Huawei en la parte frontal es óptima. Para el manejo con una mano hay que estirar el dedo pulgar un poco para llegar a ella, pero se puede hacer con facilidad a poco que nos acostumbremos.

La experiencia de pantalla dividida se gestiona bien, así como la de pantallas flotantes en el caso del vídeo, por ejemplo. Y se ha añadido una función de botón contextual para las aplicaciones que se activa “pulsando largo” sobre los iconos de las apps, en las que aparecerá un punto si hay novedades en cuanto a la actividad de las mismas en segundo plano.

Una cámara muy rápida y luminosa

La cámara dual del Mate 10 se basa en la misma plataforma que los P10 y Mate 9 con sendos sensores RGB de 12 Mpx y monocromo de 20 Mpx. La diferencia es que ahora, la luminosidad de la óptica es de nada menos que F1.6, lo cual permite hacer fotos en condiciones de poca luz con una ISO más baja, así como aprovechar mejor la luz del flash.

Además, estamos ante una cámara muy rápida, capaz de hacer ráfagas a una gran velocidad, y con efectos de simulación de desenfoque del fondo muy logrados. La combinación de ambos sensores permite hacer fotos en color o monocromo de 20 Mpx con una calidad y nitidez elevadas

El modo manual ofrece un repertorio de ajustes completo, aunque la interfaz podría mejorarse para hacerla más ágil de cara a un uso más fotográfico, la verdad. Con todo, está bien y permite sacar un buen partido a la luminosidad de la óptica y a la calidad de sus sensores.

Multimedia, más que correcta

La pantalla qHD del Mate 10 es muy nítida y brillante, con una buena visibilidad a la luz del sol gracias a sus 730 nits de luminosidad. Además, es compatible con contenidos HDR de vídeo. No es que se aprecie realmente el efecto como si se tratase de un televisor, pero permite visualizar los contenidos disponibles en HDR 10 correctamente, de acuerdo con la información de los metadatos (estáticos, eso sí) de los vídeos HDR.

El sonido también está a la altura. Con auriculares cableados, podemos acceder a la configuración de Huawei Histen, la tecnología de mejora de sonido de Huawei donde podemos “tunear” el audio para que suene a nuestro gusto. En el caso de que tengamos auriculares inalámbricos, los Mate 10 cuentan con compatibilidad con los codecs aptX y aptX HD, lo cual permite sacar más partido a la conexión Bluetooth. Con unos auriculares compatibles, el sonido es contundente, con unos bajos profundos y sin que lleguen a saturar.

Este punto es importante de cara a los modelos Mate 10 Pro y Porsche Design, al no tener salida de auriculares. Se pueden conectar mediante un adaptador de USB-C a jack de audio, pero lo suyo es usar unos bluetooth para lo relacionado con el sonido o las llamadas mediante manos libres.

Los altavoces integrados hacen su papel, pero sin llegar al nivel de contundencia de modelos como el ZTE Axon 7, uno de los móviles con mejor sonido integrado del momento. Suenan bastante alto, pero no esperes de ellos unos bajos profundos o unos agudos definidos.

Reconocimiento y procesamiento de sonido mejorado

Donde convergen las tecnologías de IA y multimedia es en el reconocimiento y procesamiento de voz mejorados mediante tecnologías de ML (Machine Learning). De nuevo, no hemos encontrado la forma de probar exhaustivamente este punto, pero la presencia de la NPU en el Kirin 970 (y el doble DSP, no lo olvidemos) hace posible que el sonido en el Mate 10 se procese de un modo más complejo e “inteligente”.

De hecho, el procesamiento de voz es uno de los campos donde Machine Learning tiene un mayor recorrido, y la arquitectura HiAI de Huawei que debuta en el Mate 10 está pensada para acelerar y optimizar las apps que hagan uso de estas tecnologías.

Productividad nivel desktop

El Mate 10 es un terminal que invita a hacer cosas con él. Muchas. Por rendimiento, tamaño de pantalla, ergonomía, tecnología y software, el Mate 10 es perfecto para usarlo en el día a día. Por si fuera poco, incluye un modo de escritorio que se activa sin más que conectarlo a una pantalla usando la conexión USB-C, ya sea mediante un cable directo o usando un adaptador de USB-C a HDMI, VGA o DP (Display Port).

En este modo, en el que no se necesita una docking como sucede con los Samsung S8 o Note 8, el teléfono puede hacer las veces de touchpad y teclado, o puede seguir usándose como teléfono. La versatilidad es máxima y la facilidad de uso también.

Por si fuera poco, está preparado para ser usado con plataformas de gestión empresarial de dispositivos MDM (Mobile Device Management), por lo que puede ser usado dentro de la empresa si se busca una solución de movilidad gestionable.

Batería, depende de cuánto lo uses

Es pronto para dar un veredicto sobre la autonomía. Con dos días no hay tiempo de saber lo que da de si realmente. Estrenar un móvil supone una actividad extra que pasa factura a la batería, por lo que el hecho de que no haya durado un día no significa que vaya a ser así siempre.

Los 4.000 mAh son muchos miliamperios. Pero es cierto que el Mate 10 se usa, y mucho. Invita a ser usado. Para escuchar música, hacer fotos, gestionar el correo, redes sociales, tomar notas, ver vídeos, usar la mensajería, hablar o trabajar con documentos sobre el terreno o conectarlo a nuestros wearables para llevar cuenta de la actividad física, por ejemplo. Y si se usa mucho, la batería se agota rápido.

Lo que contribuye enormemente a que esto no sea un problema es la carga rápida. En media hora podemos tener carga suficiente para muchas horas, y si esperamos algo más de una hora casi lo tendremos cargado por completo. Toda una hazaña teniendo en cuenta que son 4.000 mAh. Además. la carga rápida del Mate 10 tiene la certificación de seguridad en la carga rápida de TÜV Rheinland.

A la espera de apps inteligentes

El Mate 10 es un terminal sumamente recomendable. Especialmente para los amantes de las pantallas grandes, pero sin sacrificar en exceso la ergonomía y la movilidad. Se lleva bien en un bolsillo al ser algo más estrecho que el Mate 9, y mucho menos largo. Se maneja mejor que el Mate 9 con una mano y tiene un diseño sumamente elegante y bien acabado.

La doble cámara tiene argumentos fotográficos serios, como la luminosidad de la óptica, los efectos de desenfoque selectivo, las ráfagas de alta velocidad, la detección inteligente de escenas y objetos/sujetos y el modo monocromo tan “Leica”. Es cierto que se echa de menos un modo de cámara lenta mejor, con más de 240 fps, por ejemplo, o 240 fps en 1080 y no solo en 720p, pero no está mal para un terminal de 699€.

Lo que sí necesita Huawei es poner en valor su plataforma de Inteligencia Artificial HiAI que debuta en el Mate 10. El procesamiento de voz, la aceleración de tareas tales como el reconocimiento de imágenes, la optimización del consumo de energía en tareas como las relacionadas con realidad aumentada o la traducción son argumentos excelentes en favor del Mate 10, pero es preciso que se pongan en valor de un modo tangible y cuantificable.

EMUI 8 es la plataforma por excelencia para ello, al menos en un primer momento. La cámara y su reconocimiento de escenas y sujetos es un punto de partida, pero se necesitan más escenarios de uso donde poner en valor HiAI.

Resumiendo

El Mate 10 es el Mate por excelencia a día de hoy, y la propuesta más equilibrada posiblemente dentro del segmento de teléfonos “grandes” o phablets. Hablamos del Mate 10 “normal”. Los otros dos modelos tienen un poco de híbridos entre phablet y smartphone, abandonando un poco la filosofía de esta familia.

El Porsche Design es solo apto para economías muy saneadas, mientras que el Mate 10 Pro parece que tardará en llegar a España de forma oficial. En cuanto a precios, son más que sensatos (con la excepción del Porsche Design, claro). El Mate 10 cuesta 699€, el Mate 10 Pro sube a los 799€ y el Porsche Design, como decíamos antes, 1.395€.

No es un terminal perfecto, y la ausencia de IP68 no es demasiado entendible, aunque puede usarse sin problemas bajo la lluvia, pero en conjunto, el Mate 10 es un “telefonazo”. En el futuro cercano, Huawei tendrá que “sacarse de la manga” un procesador nuevo para los modelos P11, por ejemplo, así como más aplicaciones optimizadas para AI y Machine Learning. Pero de momento, el Mate 10 es uno de los terminales que hay que tener en cuenta a la hora de pensar en un móvil nuevo.

One more thing, los accesorios

En Munich también se habló de accesorios para los Mate 10 (y otros modelos, claro). La cámara 360 EnVizion promete, con la posibilidad de capturar vídeos y fotos 360. El powerbank compatible con SuperCharge es otra buena noticia, así como la báscula inteligente Smart Scale, capaz de analizar el porcentaje de grasa corporal y el índice de masa corporal.

Para el uso de escritorio, un ratón y un teclado Bluetooth son recomendables, claro está, así como auriculares compatibles con el códec aptX para modelos inalámbricos o audio HiRes para los cableados. Aunque estos accesorios ya no están en el repertorio de Huawei y habrá que buscarlos en fabricantes de terceras partes.

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