El último territorio conquistado por la telefonía, todo parece indicar que será el mundo de la aviación. Lo que por muchos años ha sido considerado un terreno inexpugnable para la telefonía móvil, todo parece indicar que ya no lo será por mucho más tiempo.

Si hace tan solo unos años, esta idea parecía lago impensable, todo cambió el pasado abril cuando la Comisión Europea dio luz verde al uso de móviles para mandar mensajes de texto y correos electrónicos durante el vuelo, y que ha supuesto una verdadera carrera tecnológica en el que todas las aerolíneas están envueltas con el objetivo de ser las primeras y mejores en ofrecer este servicio en los vuelos europeos.

La normativa europea establece una serie de condiciones para su efectiva aplicación, como la desactivación durante el despegue y aterrizaje, tener que esperar hasta los 3000 metros de altitud para activarlo y funcionar con una frecuencia común de 1800 megahercios para móviles GSM.

El problema que plantea su introducción, y que no se debe olvidar, es cómo afectaría el uso del móvil a otros usuarios. ¿Qué pasaría si el viajero del asiento de al lado no parara de hablar por el móvil? ¿Y si lo hiciera en voz alta? ¿Y si sonaran diferentes móviles mientras tratamos de dormir? Sin duda un nuevo mundo se está abriendo, pero cómo se regulará, cuál será el precio y así como otras interrogantes, es todavía muy pronto para que puedan ser contestadas.