El pasado viernes 28 de noviembre, fue lo que se denomina en Norteamérica "Black Friday", o viernes negro, que para quienes no lo sepan, representa el primer día de la campaña navideña en Estados Unidos y Canadá, y que se suele caracterizarse por ser uno de los días de compras más fuertes del año.

Todos los establecimientos abren hasta tarde, ofrecen suculentos descuentos, promociones especiales… y todo el mundo sabe cómo funciona esto. Pero, este año la historia ha sido un poco diferente. Este viernes negro, como muy bien dice la palabra, ha sido negro de verdad, y la crisis ha hecho que las ventas hayan caído en picado, creando un clima de desesperación en el sector, que empieza a preguntarse que va a pasar estas navidades.

En medio del revuelo, es muy interesante analizar que está pasando en el mercado de la telefonía móvil, donde muchas de las compañías han depositado todas sus esperanzas en los móviles con pantalla táctil, esperando poder salvar la temporada navideña.

Al iPhone, le han seguido una larga lista de propuestas, como el G1, la Blackberry Storm, the Instinct de Samsung, el LG Dare… y es que los últimos datos presentados en septiembre, mostraban que mientras el mercado de la telefonía móvil tradicional había crecido un 4% en el último año, el de los smartphones con pantalla táctil lo había hecho un 130%.

Muchos piensan que las ventas de smartphones se resentirán por su elevado precio así como las tarifas de permanencia y descarga de datos, mientras que otros opinan lo contrario y piensan que será el caballo ganador que tirará del carro de las compras navideñas.

Así todo, no queda más que esperar que pasen las navidades, y ver quién ha tenido razón. Pero lo que los datos muestran, y eso es algo objetivo, es que en septiembre, en el mercado de los smartphones en Norteamérica, el iPhone lideraba las estadísticas con 2,6 millones de unidades, seguido en segunda posición por el LG Voyager con 851.000 unidades. Ahora, que pasará después… ¿quién sabe?