Los smartphones son prácticamente ordenadores en miniatura. A estas alturas, cuando lleguen las próximas generaciones de terminales móviles, sus especificaciones serán superiores a las de muchos ordenadores portátiles. Capacidades de almacenamiento de 128 GB o memoria RAM de 6 GB serán habituales en los modelos premium, junto con procesadores con cuatro, seis u ocho núcleos a velocidades entre 2 y 3 GHz.

De todos modos, a pesar de que los smartphones son equipos tecnológicos solventes, diseñados para que funcionen bien con los cientos de miles de apps que hay en las tiendas de aplicaciones de Apple, Google o Microsoft, tarde o temprano acabamos teniendo la sensación de que el móvil “va lento”.

Es una apreciación subjetiva en muchas ocasiones, todo sea dicho. No hay métricas exactas que nos digan que un móvil, por ejemplo, funciona un 30% más lento que el día que lo compramos. De todos modos, se pueden acotar hasta cierto punto las causas de que notemos una cierta ralentización en el funcionamiento de nuestro terminal.

Apps, espacio libre y actualizaciones

Hay muchos factores que influyen en el comportamiento de un terminal. Pero los más relevantes son tres: las apps que hayamos instalado, el espacio libre en el terminal y las actualizaciones que hayamos instalado. En el caso extremo, si no tocamos nada, dejamos el móvil tal cual estaba el día que lo compramos, y usamos las apps que venían con él, no deberíamos observar variaciones en su comportamiento.

ajustes

En cuanto empezamos a instalar apps, almacenar fotos y archivos o actualizar el sistema, el comportamiento empieza a cambiar. Por no hablar del consumo de batería, que puede que acabe por desviarse de lo esperado, pero a la baja.

Las apps

En las tiendas de apps hay millones de ellas según los datos recogidos por Statista, con 2,6 millones en Google Play y 2,2 millones en la Apple Store. Por mucho que se controlen por parte de Apple y Google, no siempre estas aplicaciones se llevan bien con el sistema Android o iOS. Y tenemos algunas que están siempre “haciendo cosas” en segundo plano.

No es necesariamente malo, todo lo contrario. Si tenemos, digamos, la aplicación de Fitbit monitorizando una carrera en segundo plano, lo menos que queremos es que el sistema “la apague” para ahorrar recursos. Ahora bien, no todas las apps que se quedan en segundo plano son necesarias.

También puede ser que, si en un móvil con una cantidad de RAM escasa, un procesador modesto y un espacio libre reducido, instalamos muchas apps, sencillamente el móvil “no pueda” con ello. Sé realista y evalúa el potencial de tu móvil para discernir si el hecho de que vaya lento es una cuestión de estar pidiendo más al móvil de lo que pueda dar de sí.

multitask

En todos los casos, lo primero que tendremos que hacer es examinar las apps que están ejecutándose en segundo plano. De un modo rápido, y usando un sistema Android (en iOS se usan accesos rápidos diferentes), pulsando en el icono o botón cuadrado de la barra de teclas de navegación aparecerán las apps en segundo plano. Podremos, en este caso, cerrarlas todas, o cerrar una a una las que no estemos usando.

Recuerda también examinar la lista de apps que tienes instaladas en el móvil usando las opciones en el menú de ajustes del sistema, en el apartado de Aplicaciones precisamente. Posiblemente te encuentres con apps que ni siquiera recordabas haber instalado, que en su día descargaste para probarlas simplemente.

apps

Eliminando aplicaciones en segundo plano, ahorramos memoria RAM y recursos de procesador. Pero recuerda que hay apps que necesitan estar funcionando aunque tengamos el móvil con la pantalla bloqueada o aunque la app no esté en primer plano. Si alguna app no funciona como esperas revisa los ajustes de funcionamiento de las apps en segundo plano. Especialmente las que monitorizan actividad física o las que llevan cuenta del consumo de batería, o tienen que recibir alertas periódicamente, como las de mensajería o las de redes sociales.

Por desgracia, no siempre los ajustes están en el mismo menú e incluso puede que el nombre cambie dependiendo de la versión de Android o iOS, o de la capa de personalización que haya usado el fabricante. En general, los ajustes para configurar las aplicaciones que se ejecutan en segundo plano estarán en el apartado de Batería o Memoria.

La caché de las apps

En el menú de Almacenamiento encontraremos los datos sobre el tamaño que ocupan las aplicaciones, que en algunos casos puede ser de varios gigas, sumando el de la propia app al de la caché. Las aplicaciones de fotos o las de streaming como Spotify pueden llegar a tener muchos gigas almacenados localmente para ahorrar ancho de banda, por ejemplo.

cache

Es posible borrar la caché de estas apps para liberar espacio, aunque en este caso, tendrás que volver a consumir ancho de banda para acceder a contenidos cloud tales como vídeos, música o fotos.

El espacio libre

Otro de los factores que influyen en el rendimiento de un smartphone es el espacio libre en el dispositivo. A medida que vamos llenando el almacenamiento flash, el sistema puede llegar a ralentizarse si no hay suficiente espacio libre para que las operaciones de lectura y escritura de la memoria flash se realicen de un modo óptimo.

Además, a medida que queda menos espacio, las apps tienen que gestionar el tamaño de las cachés que usan para funcionar y realizar tareas de ajuste de ese espacio usado, lo cual repercute en el rendimiento global.

almacenamiento

Llenar la memoria de un dispositivo es algo que sucede tarde o temprano. Cuanta más memoria interna tengas, más tardarás en llenarla. Pero cuando suceda, tendrás que vaciarla para dejar un espacio libre razonable para que no estemos siempre al 98% de uso del almacenamiento interno.

Usar una memoria microSD no ayuda mucho: para fotos y vídeos sí. Pero estas memorias suelen ser muy lentas y si instalamos apps en ella, su funcionamiento se verá ralentizado por el uso de este tipo de almacenamiento lento.

La gestión del espacio libre se puede realizar desde el propio menú de configuración del sistema. Dependiendo del fabricante y la versión del sistema operativo tendremos opciones más o menos evidentes para liberar espacio. La tendencia es la de que el propio sistema incluya este tipo de herramientas.

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Bajo el nombre de “Liberador de espacio” o “Smart cleaning” o cualquier otra denominación como “Potencia y rendimiento”, encontraremos las herramientas para gestionar la memoria usada por las apps y el espacio ocupado. Puedes liberar espacio descargando los archivos usando USB OTG, por ejemplo, o servicios cloud para hacer copia de nuestras fotos, vídeos, música o documentos en la nube. Y también tenemos la posibilidad de hacer un volcado en un ordenador.

Las actualizaciones

En general, las actualizaciones del sistema no deberían ser un factor especialmente importante en el rendimiento del smartphone. Los fabricantes son cuidadosos en este punto y no suelen dejar que nuestro dispositivo se actualice con un firmware que lo vaya a ralentizar.

Un caso peculiar es el de Apple, que suele apurar al máximo las posibilidades de su hardware. Al ligar de un modo determinante las cualidades de sus dispositivos a las funcionalidades del sistema iOS, en el momento en el que un dispositivo deja de ser actualizable, el impacto en aspectos como las apps que podemos instalar o las funcionalidades que tenemos en el móvil es muy alto. Así que justo en los modelos más antiguos con las actualizaciones más recientes de iOS, podemos encontrarnos con problemas de rendimiento asociados a las actualizaciones del sistema.

update

En Android encontramos dispositivos que no pueden pasar de la versión 6 a la 7 de Android, por ejemplo, pero el impacto en las apps que podemos instalar o en la funcionalidad del dispositivo es menor en general.

Con todo, lo que sí influye en el rendimiento es la actualización de las apps propiamente dichas. Los desarrolladores van añadiendo funcionalidades que se comportan mejor con procesadores más potentes o más memoria RAM, o más espacio de almacenamiento a medida que las especificaciones de los dispositivos aumentan. Y si nuestro móvil ya tiene algunos años, encontraremos que no funciona tan fluido como antes.

Apps como WhatsApp, Facebook o Google Maps son algunas de estas apps que evolucionan con rapidez añadiendo nuevas funcionalidades, no siempre amigables con dispositivos veteranos o de gamas bajas.

actualización apps

En este caso, lo suyo es tratar de “aguantar” con las versiones antiguas. Si has hecho una actualización, puedes tratar de volver a la anterior instalando alguna de las que se pueden encontrar más o menos extraoficialmente en Internet en formato “.apk”, configurando la seguridad del sistema para que admita la instalación de apps que no provengan de la tienda de aplicaciones. En iOS no es tan sencillo, así que antes de actualizar piénsalo bien.

Otros lugares donde buscar

Si quieres conocer qué aplicaciones impactan más en el sistema en otros apartados, como el del uso de batería o el de consumo de datos, puedes verlo en los menús de Datos móviles en los ajustes del sistema o en el de Batería. En ambos casos hay opciones para mostrar el ranking de apps en cuanto a consumo de datos y uso de batería.

datos

De este modo, podrás conocer qué apps están consumiendo tus datos móviles, o las que más energía gastan. En estos casos, puede ser interesante desactivar su funcionamiento en segundo plano. Para ello, dependiendo del sistema operativo, la versión o la capa de personalización, tendrás que pinchar sobre la app en cuestión para acceder a las opciones de uso en segundo plano, o bien ir a las opciones de memoria o usar las herramientas de optimización del sistema.

Apps de optimización

Si no quieres usar las opciones que vienen en el propio móvil para realizar los ajustes de rendimiento y optimización, puedes usar alguna de las apps de terceros que se encuentran en las tiendas de apps.

clean master

Por ejemplo, para Android, tenemos Clean Master como una de las herramientas más conocidas. Tiene sus defectos  pero en general es una buena app para mantener el sistema en orden siempre y cuando le hagamos el caso justo.

clean master

Esta app y otras similares, aglutinan en una única interfaz todos los ajustes y accesos a las opciones de configuración del sistema que intervienen en la gestión de la memoria, el almacenamiento, las apps o el espacio libre. Esta app también está incluida en la tienda de apps de Apple, aunque para otros casos dependerá de la disponibilidad concreta de cada aplicación.

De nuevo, decir que no estamos ante una ciencia exacta. Estas recomendaciones pueden ayudarnos a hacer que el terminal recupere su agilidad en algunos casos. En otros, lo que siempre va a funcionar (o casi) es restaurar el terminal a sus valores de fábrica. Recuerda haber hecho una copia de seguridad de las fotos y los datos, lo cual se simplifica bastante sin más que tener activadas las opciones de sincronización de contactos, ajustes, fotos, vídeos o documentos con las cuentas y servicios cloud que estemos usando.

También es de utilidad apagar completamente el terminal si lleva encendido varios días, por ejemplo. O en el momento en el que detectemos un funcionamiento anómalo. Es una forma rápida de vaciar búferes y memorias caché, aunque supone invertir un par de minutos en el proceso.

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