Si a vuestro móvil se le acaba la batería demasiado deprisa cuando está sin usar en el bolsillo, parte del problema podría ser que en su bolsillo hace demasiado calor. Cómo explica un ingeniero especializado en baterías: "Las baterías de los móviles duran en efecto un poco más si se mantienen en un lugar fresco".

El calor corporal del ser humano, que se transmite a través del bolsillo de tela al móvil que está dentro, basta para acelerar el proceso químico que tiene lugar en el interior de la batería del móvil y eso hace que se agote más deprisa.

Para que el móvil se mantenga más frío, llévelo en el bolso o sujeto al cinturón. Además, la aplicación de este mismo método se puede utilizar para ahorrar batería si estamos fuera de casa y no tenemos el cargador. Basta con apagar el teléfono y meterlo en la nevera del hotel (o del lugar en el que nos encontremos) por la noche para ralentizar la tendencia natural de la batería a perder su carga.


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