Saber dónde estamos y cuándo ha sido uno de los retos más importantes a los que se ha enfrentado la humanidad desde los orígenes de la civilización. El mundo es un lugar muy grande, y ubicarnos en él con precisión no siempre ha sido tan sencillo como ahora.

Sencillo solo en parte, eso sí, porque dependemos en última instancia de dispositivos con tecnología GPS de posicionamiento, claro está. Imagina que te quitan el móvil o te quedas sin batería en medio de un bosque al anochecer, por ejemplo. No siempre estaremos en disposición de saber ubicarnos por el Sol o las Estrellas.

No hace falta ir tan lejos para encontrar utilidad al GPS. Ahora que se acercan las vacaciones, en muchos casos viajaremos a lugares que no conocemos y donde tendremos que poner a prueba nuestro sentido de la orientación. Hace no mucho, dependíamos de los mapas y las guías en papel, pero ahora, nuestro mejor aliado para explorar nuestros destinos vacacionales es el smartphone (con conexión preferiblemente).

Antes del GPS, el ritual casi obligado al llegar al hotel era solicitar el mapa de la zona y pedir al personal que nos pintara con un punto rojo dónde estábamos. A partir de ahí, ya podíamos empezar a deambular por la zona, parándonos cada poco para comprobar que realmente estábamos donde se suponía que teníamos que estar.

Bienvenidos a la era del GPS

Los primeros móviles con GPS no eran realmente prácticos: conseguir la recepción del GPS pasaba por estar algunos minutos incluso esperando a “enganchar” a los satélites con el móvil. Tampoco eran móviles demasiado inteligentes, todo sea dicho. Nokia fue una de las pioneras en esto de integrar la geolocalización con sus terminales, como el N95, compitiendo incluso con los navegadores de coche.

Poco a poco, la tecnología ha ido mejorando, tanto en precisión como en “inteligencia”, añadiendo funcionalidades para, no solo saber dónde estamos, sino también para saber cómo llegar y cuánto tiempo nos va a llevar, para conocer qué puntos de interés, eventos e incluso qué personas están cerca de nosotros en un lugar y un momento dados. Y también para añadir nuestros propios lugares, comentarios y anotaciones usando las aplicaciones de mapas disponibles en los smartphones.

Hoy en día, ya no dependemos del mapa: dependemos de que el móvil tenga batería suficiente como para no quedarnos “tirados” sin saber cómo volver a nuestro hotel, apartamento o Airbnb dependiendo de qué alojamiento hayamos elegido.

¿Qué dispositivos integran GPS?

De cara a las vacaciones, los smartphones son los dispositivos más versátiles que podemos encontrar para sacar provecho a las tecnologías de geoposicionamiento. Pero hay otros que también nos pueden ayudar a sacar más provecho de nuestros desplazamientos estivales. Por ejemplo, para los amantes de los deportes, los relojes especializados en el seguimiento de rutas, como el TomTom Adventurer son perfectos para saber dónde estamos, qué ritmo llevamos, cuáles son nuestros parámetros de actividad física e incluso para seguir la ruta previamente cargada en la pantalla de nuestro wearable. Dentro de esta categoría de wearables con GPS hay más propuestas, para diferentes tipos de usuarios y presupuestos.

Los smartwatches también empiezan a contar con tecnologías de geolocalización, aunque el problema que tienen es el de la escasa autonomía cuando se activa, lo cual hace que sea necesario cargarlos incluso más de una vez al día si se van a usar como dispositivo principal para ubicarnos.

Además, también contamos con los navegadores tradicionales para coche, aunque en sus versiones más “conectadas” suman a su tradición funcionalidades inteligentes, como las actualizaciones en tiempo real sobre tráfico, así como posibilidad de compartir nuestros viajes mediante redes sociales, por ejemplo.

También encontrarás GPS en algunos modelos de cámaras de fotos como la Canon EOS 5D Mark IV, o incluso en maletas “inteligentes” con tracking mediante GPRS/GPS, y también en dispositivos genéricos para disponer de las coordenadas exactas de una maleta, una mascota, objetos personales importantes, etcétera.

¿Qué puedo hacer con el GPS de mi móvil?

La forma de acceder a la información sobre geoposicionamiento del GPS es, principalmente, mediante una aplicación de mapas. Las más conocidas son, para muchos, Google Maps o los Mapas de Apple, sin olvidarnos de otros como Here. Además, encontramos otras apps de mapas, como Orux Maps, que conviven con las de uso mayoritario y que abren las puertas a trabajar de un modo más “friki” con la cartografía, como veremos en un momento.

Google Maps es compatible tanto con iOS como con Android, y se ha convertido de facto en la app de cartografía para los móviles. Sus posibilidades han ido aumentando con el tiempo, añadiendo más funcionalidades. Así, ya es posible desde hace tiempo descargar mapas offline para no tener que depender de los datos móviles en nuestro destino. La eliminación del roaming en Europa ayuda, pero mejor si descargamos los mapas con WiFi antes de irnos de viaje. La conectividad, sin embargo, es necesaria para acceder a otras funcionalidades dentro de la app.

Además, podemos calcular el tiempo y la ruta para ir de un punto A al punto B, pasando por otros lugares intermedios que marquemos en el trayecto. Se puede elegir el coche, transporte público, a pie o en bicicleta como medio de transporte.

También podemos conocer el estado del tráfico en tiempo real, y ver lugares destacados, puntos de interés y hasta vista a pie de calle con Street View. Sin olvidar que podemos “entrar” de forma virtual en aquellos espacios y lugares que hayan compartido en Google fotos y vistas 3D del espacio en cuestión. Especialmente interesante es la opción para ver las obras de algunos museos que han compartido sus obras digitalizadas con Google y su proyecto Arts and Culture.

Google, en su app, también ofrece recomendaciones de ocio, así como la posibilidad de compartir nuestras propias reseñas y fotos, con funciones de guardado de puntos de interés personales. Estas funcionalidades aumentan si nos convertimos en “Guías Locales” usando las opciones de compartir y un sistema de gamificación basado en la obtención de puntos y niveles.

También podemos compartir nuestra ubicación en tiempo real, de utilidad en determinadas circunstancias siempre y cuando lo consideremos oportuno, claro está. Por ejemplo, para saber dónde están nuestros hijos si se van de viaje a otros países.

También en 3D

Además, si queremos ver en 3D los lugares, podemos usar Google Earth en forma de app para el smartphone. Es una aplicación de mapas similar a Google Maps pero donde los lugares se ven en formato 3D con opciones de navegación excepcionales de cara a recorrer virtualmente lugares del mundo conocidos o desconocidos.

Además de aplicaciones clásicas como Google Maps o los Mapas de Apple, podemos usar otras para, por ejemplo, llevar seguimiento de nuestras rutas y paseos. Con wearables del estilo del mencionado, TomTom Adventurer es posible llevar cuenta de los “tracks” realizados. Pero también usando otros como los Fitbit Alta o Charge 2. Aplicaciones como Endomondo Sports Tracker también son útiles de cara a registrar paseos y rutas, ya sean practicando running, o simplemente paseando.

En el futuro a modo de recuerdo, o en el presente para compartir nuestras experiencias vacacionales, disponer de rutas y paseos que hayamos hecho en nuestros destinos preferidos, es una aportación tecnológica interesante a los recuerdos clásicos como las fotos o los diarios de viaje.

Otros usos del GPS

Con las aplicaciones adecuadas, podemos incluso conocer datos sobre geoposicionamiento cuando estamos volando. Sí, exacto: con aplicaciones como la mencionada Orux Maps podemos, siempre y cuando hayamos desactivado WiFi y los datos móviles, y sin poner el móvil en modo avión (lo cual desactivaría el GPS), conocer a qué altura estamos volando y qué velocidad.

Tenemos que estar sentados en la ventanilla, todo sea dicho, para que haya visibilidad de los satélites de geoposicionamiento GPS o Glonass, así como esperar unos instantes a que los satélites estén correctamente “lockeados” por el receptor GPS del smartphone. Con esta app podemos ver en tiempo real cómo son los procesos de ascenso y descenso, así como qué velocidades alcanza el avión en el despegue, aterrizaje o durante el vuelo a 10.000 metros.

Orux Maps sirve para muchas otras tareas, todo sea dicho, pero es este un uso que puede resultar llamativo de cara a viajar en avión.

Aplicaciones como Kayak, Tripadvisor o similares, permiten también usar los servicios de geolocalización para buscar billetes de avión, así como hoteles o lugares donde hospedarnos. Estas apps “saben” dónde estamos, y con esa información optimizan las búsquedas para ofrecer resultados lo más relevantes como sea posible. Recuerda que para que tengan acceso a la ubicación tendremos que dar permisos a la app.

Activa la geolocalización en la cámara

Para las fotos que hagas con el móvil, recuerda activar la opción de geoposicionamiento en la app de la cámara del móvil. De este modo podrás saber dónde y cuándo hiciste las fotos de tus vacaciones sin necesidad de ir apuntando estos datos a mano.

Estos datos de geolocalización son especialmente interesantes también al organizar nuestras fotos usando aplicaciones como Flickr, con opciones para clasificar las fotos por el lugar donde se hicieron de un modo automático.

Si compartimos las fotos en redes sociales como Instagram o Google Fotos, la información de ubicación también se usará para que la app “sepa” dónde está capturada la imagen, muy útil para recordar los lugares donde estuvimos en vacaciones. Recuerda que el GPS no funciona en modo avión, por lo que si no tienes roaming y no quieres consumir datos a precios desorbitados, tendrás que gestionar la desactivación de los datos móviles y las conexiones WiFi de forma manual, pero sin usar el modo avión.

Y también para las estrellas

El GPS en el smartphone también nos servirá para ubicarnos en el Cosmos. Gracias  al conocimiento del smartphone sobre nuestra ubicación exacta, y el uso de apps que llevan cuenta de los cuerpos celestes, podremos observar el cielo en las noches despejadas de un modo bastante más atractivo que en un planetario.

Aplicaciones como Mapa Estelar cumplen con esa función de un modo sencillo y visual. Podremos saber qué objetos celestes estamos viendo, ubicándolos de un modo muy fácil en cuestión de instantes. Una app perfecta para ejemplificar el concepto de realidad aumentada.

El smartphone con GPS es una navaja suiza para los viajes. Y solo hemos hablado de algunas posibilidades. Además tienes la opción de consultar guías de viajes, pagar con el propio dispositivo en multitud de lugares, llevar cuenta de tickets, billetes de tren, avión, reservas de coches e infinidad de usos más.

En TTT | Las 11 aplicaciones imprescindibles para viajar con el móvil sin necesidad de descargar datos


Etiquetas: , , ,