Eso de apuntarse el PIN en la funda del móvil es cosa del pasado. Y mira que nunca fue una buena idea, pero afortunadamente hoy tenemos la tecnología para que hasta los más desmemoriados no tengan que introducir una clave numérica en sus teléfonos para poder utilizarlos. Huella dactilar, escáner ocular, reconocimiento facial… Los medios biométricos utilizados por los dispositivos de última generación para identificar al usuario son numerosos y cada vez más eficientes.

¿Cuál es el mejor? Vamos a intentar responder esa pregunta.

Tan fácil como tocar: la huella dactilar

El método de identificación biométrica más antiguo de todos lo tenemos en nuestras propias manos. Hace ya al menos tres años que los lectores dactilares forman parte del arsenal tecnológico de los teléfonos de gama media, pero lo que es más importante: también están comenzando a llegar a la gama baja para reforzar su seguridad.

El funcionamiento de los lectores dactilares se basa en el hecho de que las huellas de nuestros dedos son básicamente únicas en el mundo. Las posibilidades de que otra persona tenga los mismos surcos y recovecos en los dedos que nosotros son infinitesimales, por lo que podemos utilizar este tipo de sensores para acceder a nuestro teléfono con total seguridad.

Dicho esto, su seguridad es también una de las más básicas. Varios experimentos demuestran que es posible tomar una huella dactilar y replicarla usando silicona o incluso una impresión especial de alta calidad para desbloquear dispositivos protegidos, aunque mucho dudamos que un caco vaya a perder el tiempo con esa clase de cosas…

Sea como sea, por este motivo se considera que la huella dactilar no es lo suficientemente segura para algunos entornos donde la seguridad resulta crítica, pese a lo cual ofrece protección más que suficiente para el consumidor medio. Y si algún día descubres que hay alguien por ahí potencialmente interesado en replicar tus huellas dactilares, preocúpate por algo más que de tu móvil…

  • Ventajas e inconvenientes: Es posiblemente el método de identificación más rápido de todos. Incluso con los teléfonos más baratos funciona ya como un rayo y con gran fiabilidad. El único problema es que puede registrar errores si tienes las manos sucias o húmedas. Y naturalmente, no funciona con guantes.
  • Has de saber: Este método es utilizado por infinidad de teléfonos modernos. Los recién anunciados Galaxy S9 y Galaxy S9+ lo incluyen junto a otras tecnologías de identificación. También el LG V30. La gama iPhone comenzó a sustituirlo con el iPhone X por el escáner facial, pero todavía está presente en los iPhone 7, iPhone 7 Plus e iPhone SE. Móviles más asequibles como los Bq Aquaris X Pro, Motorola G5sXiaomi Mi Mix 2ZTE Blade V8 Lite también lo incorporan de serie.
  • Próximas novedades: Actualmente los fabricantes están optando por mover el sensor dactilar a la parte trasera para dar cabida a pantallas de mayor tamaño. Es el caso de Samsung y Apple. No obstante, algunas firmas ya abogan por integrar los sensores dactilares debajo de la pantalla, y fabricantes de componentes para la industria telefónica presentaron durante el Mobile World Congress varios prototipos de mano de sus socios.

Desbloqueando el teléfono con tu cara bonita


Un método de identificación potencialmente más seguro es el reconocimiento facial. Su funcionamiento es sumamente complejo y depende en gran medida de cómo lo implemente cada fabricante. A diferencia de lo que sucede con los lectores de huellas dactilares, que generalmente funcionan igual independientemente del fabricante del teléfono, aquí cada maestrillo tiene su librillo.

Compañías como Samsung, LG y ZTE han sido pioneras en la implementación de esta tecnología, aunque posiblemente es Apple la que más ruido está haciendo últimamente con el iPhone X y su tecnología Face ID, con la que quiere sustituir el clásico lector de huellas dactilares.

Los sistemas de reconocimiento facial suelen almacenar un “mapa” de la cara del usuario para facilitar su identificación utilizando una cámara delantera, que puede ser la clásica para selfies o un sensor especial. Por ejemplo, registran la distancia entre nuestros ojos, la anchura de la frente y el espacio entre la comisura de los labios para generar un retrato electrónico único.

El nivel de seguridad es muy variable, puesto que cada empresa hace su propia interpretación de la tecnología. Por ejemplo, Apple realiza lo que equivale un escaneo 3D del rostro del usuario y hasta es capaz de utilizar inteligencia artificial para que un bigote o unas gafas no confundan al dispositivo, mientras que otros son más básicos y pueden dar errores si dejas de afeitarte durante unos días.

  • Ventajas e inconvenientes: A diferencia del escaneo de huellas dactilares, el reconocimiento facial funciona con guantes y con las manos sucias. Y dependiendo de su implementación puede ser incluso más seguro que la huella. En el lado negativo, hace falta encarar el teléfono para desbloquearlo (el iPhone X es un poco más permisivo, pero aun así hay que sacarlo del bolsillo) y la barba o el maquillaje pueden causar problemas en función del teléfono.
  • Has de saber: El reconocimiento facial se va a extender cada vez más rápidamente. Además del iPhone X, el LG V30, el Huawei P10 y el Samsung Galaxy S9 incorporan este método de identificación y también lo hará el futuro ZTE Blade V9, presentado en el MWC 2018. Huawei refuerza su seguridad realizando un escaneo 3D del rostro, mientras que Samsung lo hace integrando el reconocimiento facial con un escáner de iris.
  • Próximas novedades: La llegada de los chips especializados en inteligencia artificial harán que nuestro teléfono nos conozca casi tan bien como nuestras madres. Una barba, una gorra o unas gafas de sol no serán un problema, puesto que podrán “ver” a través de ellas y reconocer los cambios superficiales de nuestro rostro.

El espejo del alma… y la llave de tu móvil

La identificación ocular es otra tecnología de reconocimiento sumamente segura. También posiblemente una de las menos extendidas. Aunque marcas como Alcatel, Nokia y ZTE experimentaron con ella, actualmente Samsung es el único gran fabricante que todavía apuesta con fuerza por este método, integrándolo con su tecnología de reconocimiento facial para mejorar la seguridad.

El funcionamiento del escáner de iris es simple: la cámara frontal detecta las irregularidades de la parte coloreada de nuestro ojo, que son tan únicas como nuestras huellas dactilares (si no más) y guarda un patrón para identificarnos cada vez que miremos el dispositivo.

Estamos hablando de una tecnología sumamente sofisticada y que requiere de muchísimo trabajo para hacer que funcione correctamente. Por este motivo resulta menos popular que otras, pero por contra también mucho más baratas de integrar en un dispositivo.

  • Ventajas e inconvenientes: El reconocimiento de iris más seguro que el dactilar y que las implementaciones más sencillas del reconocimiento facial, por lo que resulta adecuado en entornos donde una simple huella no basta para proteger el dispositivo. Por otro lado, requiere mirar al dispositivo y sostenerlo firmemente en la posición correcta. No cuesta mucho acostumbrarse, pero hay que hacerlo.
  • Has de saber: Esta tecnología resulta bastante cara a nivel de componentes y desarrollo de software. Por este motivo Samsung es uno de los pocos fabricantes que todavía la soportan. Los Galaxy S9 y Galaxy Note 8 hacen uso de ella integrándola con el reconocimiento facial, añadiendo una capara de seguridad extra para blindar sus dispositivos.
  • Próximas novedades: Actualmente todo apunta a que el reconocimiento de iris seguirá siendo una tecnología de identificación minoritaria. Si no hay sorpresas, con el tiempo será sustituida por el reconocimiento facial (aunque algún dispositivo integrará ambos métodos para mejorar la seguridad).

¿Qué es mejor? ¿Seguridad biométrica o contraseña?

Llegados a este punto hemos de ponernos serios. Hoy por hoy el teléfono móvil no solo es un dispositivo de cierto valor económico, sino que nos sirve para conectarnos a nuestra nube personal, almacena nuestras fotos y vídeos, permite realizar operaciones financieras y hasta hace posible pagar en tiendas mediante NFC. El tema de la seguridad no se puede dejar de lado.

¿Hay un método mejor que otro? Todo depende de las prioridades. En la práctica la huella dactilar es el método menos seguro, pero aun así sigue ofreciendo un elevadísimo nivel de protección para el usuario medio. Y sobre todo, resulta muy, muy práctico. Un sistema de reconocimiento facial avanzado puede ser incluso más seguro, pero la fiabilidad es variable en función del dispositivo y del propio usuario.

Si lo que buscas es algo realmente práctico, la huella dactilar es más que suficiente. Permite desbloquear el teléfono según se saca del bolsillo y numerosas aplicaciones soportan ya esta tecnología para desbloquear sus funciones, desde las de los propios bancos a gestores de contraseñas como LastPass. Si por contra valoras la seguridad hasta niveles extremos, el escáner de iris y/o su combinación con el reconocimiento facial brindan la máxima protección.

A la hora de la verdad, cualquiera de estas tecnologías ofrecen el nivel de seguridad necesario para proteger nuestros dispositivos y los datos que guardamos en ellos. Tan solo hay que tener en cuenta una cosa: ni la huella dactilar, ni el iris ni nuestro rostro son contraseñas en el sentido tradicional. Una contraseña es algo que memorizas y puedes cambiar si es necesario. Por contra, tus dedos son tus dedos, tus ojos son tus ojos y tu cara es tu cara.

Sea como sea, todos los teléfonos con protección biométrica requieren una contraseña como medida de seguridad adicional. Porque es posible que un día no podamos identificarnos por cualquiera de estos métodos, ya sea porque una caída ha roto la cámara o el sensor dactilar se haya estropeado. Así que, aunque cada vez se utilice menos, no te olvides de configurar también un PIN seguro. Y sobre todo, ni se te ocurra apuntarlo en la tapa del móvil.

En Tecnología de tú a tú| Mi móvil no tiene jack de audio, ¿qué opciones tengo?

 


Etiquetas: ,