El primer operador que “copia” los colores corporativos de Movistar sale al mercado mañana 8 de octubre. Su lanzamiento es bastante agresivo, al estilo de Simyo. De entrada se ofrecen llamadas a todos los operadores a 8 céntimos minuto (15 de establecimiento), a 1 céntimo el minuto los diez primeros de cada llamada entre usuarios de Blau y mensajes a 15 céntimos. tarifas bastante atractivas tras la última rebaja de Simyo y Yoigo con llamadas a esos “estandarizados” 8 céntimos.

En cuanto a transferencia de datos, se ofrecen tramos de medio mega por 8 céntimos. Todo esto en modalidad prepago, que será la única salida comercial inicialmente. pero no todo iban a ser ventajas, siempre hay una parte oscura. En este caso un consumo mínimo de 2€ mensuales. Un pequeño handicap pero que es fácilmente abordable e insignificante.

Otro punto en contra es que se tarificarán algunas gestiones que se realicen de forma telefónica (a 8 céntimos minuto), todas aquellas que se puedan hacer via WEB. Es decir, toda persona desconectada de las tecnologías no se presenta como cliente objetivo de Blau.

Algo que se agradecerá a este operador virtual es su despliegue en tiendas físicas (que no propias o franquicias) para la venta de tarjetas iniciales de número nuevo y recargas. Por un precio de 12,99€ y con 15€ de saldo (en tres partes, con los famosos cupones de datos personales). Este saldo y el recargado no caduca, pero merma si no se usa en 2€ al mes como se comentó anteriormente. Siempre es bienvenida competencia, en este caso se usará de alquiler la red de Orange, por tanto, quien tenga cobetura con los “naranjitas”, la tendrá con estos nuevos “azulitos”.

Esperemos que les vaya bien, porque repercutirá en beneficio de todos. Algún día los grandes operadores desperezarán y verán la amenaza que supone tanta diversificación, como ocurre en el Reino Unido desde hace tiempo, donde todo móvil de gama alta es prácticamente gratuito porque es la única manera de atraer al cliente frente a estos pequeños operadores que no pueden permitirse subvencionar terminales.

Hay que decidir si se prefiere tener un gran móvil pagando cada mes un poco más en las llamadas, u obtener un móvil pagado a tocateja y disfrutar de llamadas más económicas. El cliente siempre lleva la razón, en ambos casos.