A día de hoy el catálogo de tabletas que usan Android es muy extenso. Hay modelos para todos los gustos y también para todos los bolsillos. Sin embargo, elegir un tablet que se ajuste a lo que buscamos puede resultar complicado. Hay muchas diferencias: el tamaño de pantalla, el procesador, el acabado de la carcasa… Sin embargo, hay un elemento muy importante que marca la diferencia, la versión del Sistema Operativo.

La primera generación de tablets Android salió con la versión 2.2, también conocida como Froyo. Su paso fue importante ya que fueron los pioneros en este formato y quienes abrieron el camino a otros modelos que fueron llegando más adelante. El sistema operativo de estos tablets es idéntico al que utilizan los teléfonos móviles. Es decir: comparten los mismos menús, aplicaciones, aunque no todas las funciones ya que con ellos, por ejemplo, no se puede llamar por teléfono.

Con el paso del tiempo, llegó la siguiente generación de tabletas. Dispositivos con un hardware más potente que además fueron los encargados de debutar con Android 3.0 Honeycomb: una versión que estaba optimizada para este tamaño de pantalla y que además contaba con aplicaciones adaptadas. De este modo, la experiencia de las tabletas iba más allá de lo que ofreció la primera generación.

Dicho esto, quizá nos estemos preguntando: ¿Entonces, son los tablets nuevos mejores que los que salieron en un principio? Si nos ceñimos a las especificaciones técnicas puras y duras vemos que así es. Es algo obvio: la tecnología evoluciona y cada vez tenemos gadgets que hacen más cosas. Sin embargo, si nos referimos a la experiencia de uso: no son necesariamente mejores.

Depende del uso que vayamos a hacer. No tiene sentido comprar un dispositivo con un precio elevado si no vamos a sacarle todo el rendimiento, habiendo alternativas más económicas que satisfacen realmente nuestras necesidades. Ahora, aclarada esta diferencia, os explicamos qué modelos de tablets nos conviene más según el uso que vayamos a hacer de éste.

Quiero un tablet para lo básico: navegar por Internet y ejecutar unas cuantas apps

Si no queremos hacer una inversión fuerte, cualquier tablet con Froyo cumple a la perfección este requisito. A día de hoy, cualquier dispositivo Android cumple a la perfección con las funciones elementales que se le presupone: consultar páginas web, bajarnos aplicaciones del Android Market y juegos sencillos como Angry Birds funcionarán sin problemas en cualquier tableta con Froyo. Nuestras recomendaciones son: el DaVinci 7 pulgadas de BQ y el P4D Orion de NVSBL.

Quiero un tablet para ver películas, escuchar música y leer libros

Aquí cualquiera de los dos tablets, tanto los que llevan Froyo como Honeycomb, dan la talla, todo dependerá de cuánto queramos gastarnos y también si en un futuro queremos darle más usos. Para reproducir vídeo lo único que necesitamos es un buen reproductor de vídeo, por ejemplo Mobo Player, que además es gratuito.

Para escuchar música existen muchas alternativas aunque el reproductor que lleva por defecto Android funciona a la perfección. En lo que respecta a leer libros también existen muchos lectores que además soportan todo tipo de formatos. Desde pdf a epub, pasando por doc, txt…

Quiero un tablet con el que pueda hacer prácticamente de todo

La opción en este sentido está clara: cualquier tablet con Honeycomb por dos motivos. Primero, el hardware es bastante potente y además de mover Android con mucha fluidez nos permite, entre otras cosas, jugar a videojuegos con una calidad excelente.  Segundo, las aplicaciones. Una de las ventajas que introduce esta versión de sistema operativo son las aplicaciones optimizadas al formato tableta.

De este modo, se aprovecha más el espacio de la pantalla. Por ejemplo: en la aplicación de correo en GMail podemos ver la lista de mensajes a la derecha mientras que en la izquierda tenemos el menú con las diferentes bandejas. Además, también introduce aplicaciones únicas como un editor de vídeo con el que podemos montar nuestras grabaciones de forma sencilla.

Otra cuestión importante que ofrece este tipo de tabletas es el valor añadido que las hace únicas. Por ejemplo en el caso del Asus Eee Pad Transformer, podemos utilizar un teclado extraíble que lo convertirá en un netbook. El Sony S nos permite enviar fotos y películas a la tele de forma inalámbrica, si ésta tiene conexión tipo DLNA. Otro modelo muy interesante es el Samsung Galaxy Tab 10.1, un modelo que aúna potencia, un acabado esbelto y un montón de aplicaciones exclusivas.

Como veis hay tabletas para todos los gustos y colores, solo es cuestión de elegir la más acorde a nuestros intereses.


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