Vivimos en un mundo totalmente digital, y para nuestros hijos son una realidad formando parte de sus vidas desde que nacen. Además, los niños siempre han jugado a imitar a los adultos, por lo que ellos también quieren pasar su tiempo de ocio y educación delante de una pantalla.

Un niño de 8 años no debería tener un smartphone, es cierto, pero eso no implica que no pueda aprovechar los beneficios de la tecnología. Si le compramos una tablet a un niño, esto no va a hacer que se aísle y se vuelva menos sociable, ya que eso dependerá de la educación que le demos sus padres. Lo cierto es que, ya que vivimos en un mundo tecnológico, es lógico y beneficioso que puedan familiarizarse de este tipo de dispositivos lo antes posible, siempre que se haga un uso adecuado, por supuesto.

Tablets para niños: ventajas e inconvenientes

Como todas las herramientas, si son bien utilizadas sacaremos mucho provecho de ellas. Entre sus mayores ventajas están las siguientes

  • Interacción: al contrario que la televisión que es una actividad pasiva, las tablets requieren de participación por parte del niño, son actividades interactivas que proporcionan una respuesta inmediata de las acciones del niño (aplausos cuando acierta, aumento de la puntuación, etc.)
  • Estimulación del aprendizaje: si un niño escucha un cuento en la tablet puede estar leyendo y, además, escuchando las palabras, aprendiendo nuevos conceptos y términos. El catálogo es muy extenso: historia, naturaleza, idiomas, lectoescritura, memoria, cálculo mental… Muchas aplicaciones están diseñadas para mejorar la atención y estimular a los niños.
  • La tecnología digital es el presente, pero también el futuro de la enseñanza: en un solo dispositivo encontramos todo el conocimiento necesario, archivos multimedia que hacen más atractiva la materia a estudiar, dan más independencia a los niños a la vez que les ayudan (y guían) a resolver problemas.
  • Fuente ilimitada de cultura: no debemos olvidar que el contenido disponible es casi ilimitado (al contrario que otras fuentes de entretenimiento) y, además, los padres podemos seleccionar los contenidos adecuados a su edad y a nuestros objetivos, y no como en el caso de, por ejemplo, la televisión, que es una parrilla de programación con una lista cerrada de reproducción y lo único que podemos elegir es encender o apagar.
  • Socialización: sí, al contrario de lo que muchos piensan, los dispositivos digitales favorecen el contacto con amigos, familiares e, incluso con personas de cualquier parte del mundo. De nuevo, controlado por los adultos, estos contactos pueden ser muy eriquecedores.

Por qué una tablet puede ser el mejor regalo para tu hijo

Por supuesto, también existen algunos inconvenientes. Veamos algunos de ellos:

  • Sedentarismo. Efectivamente, si el tiempo que pasan con la tablet es excesivo, puede dar lugar a obesidad o problemas posturales (igual que viendo la televisión, por otra parte).
  • Contenidos inadecuados. Los niños aún no saben distinguir entre lo que está bien y mal, entre la realidad y la fantasía, y si acceden a contenidos inadecuados para su edad pueden encontrarse con escenas sexuales o violentas.
  • Dependencia. Aunque este problema se da en menos casos también existe. Algunas personas son más propensas a ello que otras, y los niños son personas.

Estos riesgos existen, por supuesto, pero todos tienen la misma solución: un uso lógico y sano de estas herramientas. Y esta utilización correcta debe ser supervisada por nosotros, los adultos.

Claves para el buen uso de las tablets

Por qué una tablet puede ser el mejor regalo para tu hijo

Para evitar estos inconvenientes tan sólo hace falta que los padres o tutores sean conscientes y sepan aprovechar todos los recursos que esta tecnología ofrece.

  • Fijar un tiempo máximo. Debemos limitar el uso de las pantallas en el día, y no sólo de tablets sino también de ordenadores y televisión. Dependiendo de la edad, un niño no debería estar demasiado tiempo ante las pantallas. Aquí debemos dar ejemplo y, como adultos, hacer lo mismo, claro.
  • Siempre con ellos. Centralicemos el uso de las tablets y hagamos que jueguen con ellas donde podamos verles, en el salón por ejemplo. Así controlaremos qué está viendo y, lo mejor, podremos compartirlo y pasar más tiempo juntos.
  • Utilizar un programa de control parental. Aunque muchas de las tablets diseñadas para niños ya cuentan con uno pre instalado, siempre debemos tener una aplicación que impida que entre en páginas web inadecuadas. Algunas de estas aplicaciones contienen muchas más herramientas como, por ejemplo, el control del tiempo de juego.
  • El deber antes que el placer. Es más que aconsejable que primero haga los deberes y, una vez terminados, pueda jugar con la tablet. Así, además, podremos premiarle por su esfuerzo anterior.
  • Nada de tablets antes de ir a la cama. Bueno, ni tablets, ni teléfonos, ni ordenadores ni televisión. Todo esto no hace más que ponerle nervioso e impide que descanse correctamente.

Guía para comprar una tablet

Por qué una tablet puede ser el mejor regalo para tu hijo

Una vez vistos los muchos beneficios y conociendo lo que, como padres o tutores, debemos hacer para evitar los riesgos, llegamos al siguiente punto: “¿Qué tablet le compro?”

Pese a su innegable calidad, no es buena idea comprar una tablet de 500 euros para un niño: ni se adaptan a sus necesidades ni están preparadas para sus “manitas”. Por eso existen modelos infantiles diseñados específicamente para ellos. Veamos cómo elegirlas:

  • Edad. No hay un momento idea para introducirles en el mundo digital, pero los últimos estudios psicológicos revelan que la edad mínima para comprarles un dispositivo electrónico es la de los dos años, edad que la Asociación Americana de Pediatría ha marcado como límite para ello.
  • Tamaño. Aquí es mucho más fácil acertar: no menos de 7 pulgadas, tamaño que, por otra parte, es uno de los más extendidos. Obviamente, una tablet de 9 o 10 pulgadas ofrecerá los contenidos a mayor tamaño pero, también obviamente, el tamaño del dispositivo puede ser demasiado grande para el manejo de los niños.
  • Especificaciones técnicas. De nuevo depende de la edad del niño, ya que según vaya creciendo irá eligiendo juegos más complejos y que, por tanto, requerirán más prestaciones al dispositivo. Como regla general, para no quedarnos cortos, podemos decir que deberíamos buscar una tablet con un procesador de cuatro núcleos, 1 GB de RAM (mejor si son 2 GB) y al menos 8 GB (mejor si son 16) de memoria interna (prácticamente todas las existentes en el mercado admiten tarjeta microSD para ampliar la memoria).

 

Imágenes | twinquinn84, NadineDoerle


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