¿Recuerdas la época donde los ordenadores portátiles eran poco menos que un chiste de informáticos? Enormes, pesados y lentos, eran trastos que nadie se atrevería a llevar en el metro. Y mira ahora: convertibles 2 en 1, tabletas y smartphones de 5,5 pulgadas se baten en duelo por conquistar el terreno portátil.

En el sonido, la batalla ha sido aún más dura: nadie apostaba por el sonido portátil porque, simple y llanamente, comprometía la calidad de reproducción. La tecnología de codificación no estaba a la altura. La radiofrecuencia tenía un ancho de banda muy pobre y el bluetooth tampoco lo hacía mucho mejor.

Pero todo eso ha cambiado. Tanto que a cualquiera le haría dudar. Contamos con Bluetooth 4.2 y otros protocolos como el NFC, siglas de “comunicación de campo cercano”, o el propio WiFi, permitiendo una transferencia de música y sonido en general muy superior. ¿Sabes cuántas razones tienes para pasarte al sonido móvil?

Sonando en cualquier parte

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Montar un home cinema es agotador: hacer mediciones de audio, taladrar, montar los cables con sus respectivas escarpias, cuidar de que cada altavoz quede a la misma distancia, y un largo etcétera. ¿Nunca te ha pasado estar montando tu propio 5.1 y que uno de los altavoces satélite queda ligeramente inclinado respecto al resto?

Un altavoz sin cables elimina todo esto por completo. Puedes reposicionarlo, cambiarlo de sitio cuando te apetezca, llevártelo al garaje o la cocina, o a casa de unos amigos. Puedes aprovechar para escuchar esa canción que tienes en la cabeza desde primera hora de la mañana y que no logras recordar su estribillo.

Conexión directa e inmediata

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La tecnología portátil ofrece mayor versatilidad no sólo porque sea más fácil de instalar y conectar, sino porque te deja hacer todo eso que antes creías que no era posible por el simple hecho de ir cableado.

Por ejemplo, el emparejamiento entre altavoces: la mayoría de modelos ya incluyen sus propias aplicaciones para smartphone y tablet, de manera que puedes emparejar, por un lado, varios teléfonos (con sus respectivos perfiles) y, por otro, emparejar varios altavoces. ¿Que quieres escuchar una canción en un altavoz y otra canción distinta en otro altavoz? Puedes, tan sencillo como asociar a cada uno un perfil distinto.

Sistemas como JBL Connect o el sistema Multiroom de Samsung están pensados para ofrecer la máxima versatilidad con la mínima cantidad de elementos. Además, estos últimos no entregan el sonido frontalmente, como cualquier speaker normal, sino que cuentan con una tecnología que “dispara” el sonido en todas direcciones, creando una sensación ambiental de recibir la música en 360 grados.

Al servicio de la tecnología

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La codificación es importantísima. Gracias a los nuevos perfiles de codificación hemos logrado sonido surround de calidad y definido en altavoces portátiles. El códec LDAC de Sony es capaz de transferir música con una tasa de datos similar a la de un DVD, a 96KHz y 24 bits de resolución.

Cualquier altavoz Bluetooth actual cuenta con compatibilidad total con los perfiles A2DP (perfil de distribución de audio avanzada), SBC (Subband Coding) y aptX, quizá uno de los mejores sistemas de codificación que ofrece, en muy poco ancho de banda, una calidad similar al CD —44.100 Hz y 16 bits—. También son capaces de reproducir en MP3 a diferentes codificaciones, AAC, AIFF, WAV o incluso modelos de audio comprimido sin pérdidas como FLAC, MPEG-4 SLS, MPEG-4 ALS y MPEG-4 DST.

Por último, cabe destacar que algunos modelos más avanzados incluyen su propio DAC, que no es otra cosa que un hardware responsable de transformar la información digital de tus canciones a una señal analógica, audible para tus oídos y tus auriculares favoritos. Por tanto, cuanto mejor es el DAC, mejor la calidad de sonido final que nos llega.

Construcción robusta

Resistencia

La construcción normal de un speaker está pensada para resistir las vibraciones, mediante una caja de resonancia. Pero no los golpes, o incluso mojarse. Los fabricantes de altavoces portátiles saben que puedes llevártelos a cualquier parte y cuentan con ello.

De esta manera suelen contar con protocolos de protección. Dependiendo del uso que vayas a darle, no olvides fijarte en el grado de protección IP, que especifica la tolerancia que tiene la estructura para resguardar los componentes del equipo.

Es fácil encontrarte con sistemas de grado IPX4, ideales para llevarlos a zonas al aire libre o para practicar deporte, a prueba de arena y polvo, pequeños golpes, arañazos y lluvia. Algunos son incluso impermeables, perfectos para llevarlos a esas clases de natación y dejarlos a pie de piscina.

Y si se llenan de polvo en una de esas escapadas en bici por la montaña, modelos como el JBL Flip 3 permiten directamente ser limpiados con el agua corriente del grifo y una gamuza. Así de simple.

Autonomía y peso pluma

Al no hablar de cables tenemos que hablar de batería, imprescindible para la autonomía del altavoz. Es fácil encontrarte con modelos que aguantes de 12 a 20 horas de batalla constante, incluso que incluyan en su propio sistema de carga algún conector para móvil, con lo que, mientras se descarga el altavoz, se carga el teléfono.

El peso es otro elemento determinante. Los speakers de un home cinema o las barras de sonido suelen montar pies de madera y algunos materiales que haría impensable su transporte diario, como conos de hierro o superficies biseladas para montar en columna.

Un altavoz bluetooth prescinde de todo esto a cambio de ofrecer el menor peso posible, usando otros materiales como goma resistente o plásticos de alta duración. Y raro es el modelo que pase de los 500 gr.

Modelos para todos los gustos (y bolsillos)

Altavoces

La oferta actual de altavoces Bluetooth ha crecido exponencialmente. Podemos encontrar desde “pelotas” para llevar a la playa hasta monstruos con forma de amplificador para llevar a una sala amplia donde estés celebrando un cumpleaños.

Y, como los mejores altavoces Bluetooth, hay que mojarse. Así que aquí tienes nuestra recomendación de modelos para tener en casa o en cualquier parte. Altavoces preparados para quienes necesitan desplazarse con frecuencia o simplemente olvidarse de complejas instalaciones que devoran tu tiempo libre.

JBL Flip 3

Robusto y construido para aguantar cualquier batalla, esta barra de 16 W es capaz de aguantar 10 horas de música sin pausas y conexión con hasta hasta 3 smartphones.
JBL
JBL

Marshall Acton

Con el diseño de los clásicos cabezales, este altavoz es todo un clásico, con su altavoz de clase D arrojando 41 W de potencia. Cuenta con tecnología Bass Reflex y controles analógicos para graves, medios y agudos.
Marshall
Marshall

Beats PILL+

Una píldora de libertad capaz de rendir como un sistema de audio profesional concentrado en apenas 745 gr de peso.

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Beats

Sony SRS-X11

Un cubo ligero para llevar a cualquier sitio, como las llaves: por menos de 60 euros ofrece 10 W de potencia escondidos en 215 gr. Puedes conectar tus auriculares mediante su salida minijack estéreo, además de contar con los protocolos de conexión Bluetooth 3.0 A2DP, NFC y un MicroUSB para cargarlo.
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Sony Cube

Bose SoundLink Mini II

Aquí ya hablamos de palabras mayores: un sistema de alto rendimiento con conexión hasta 10 metros, base de carga, una robusta construcción basada en carcasa de aluminio y, lo mejor: 12 vatios RMS. Es decir, vatios reales.
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BOSE

Sony SRS-XB3

Y, como Sony competía en categoría menor, también queríamos dejar caer este modelo, con hasta 24 horas de autonomía de sonido profundo y realista. Eso sí, a costa de un peso superior a la media: 930 gr.
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Sony