Con la llegada de los procesadores Intel, Apple introdujo la posibilidad de instalar los sistemas operativos de Microsoft a través de Boot Camp. Una aplicación que nos facilita la creación de una partición en la que ejecutar Windows. Pero no es la única alternativa para ejecutar Windows en Mac.

Parallels Desktop para Mac es una aplicación que permite virtualizar diferentes sistemas operativos, desde distribuciones Linux hasta las diferentes versiones de Windows, incluido la nueva versión que pronto verá la luz Windows 8. Todo sin necesidad de iniciar desde una segunda partición o disco duro, sino directamente desde nuestro Mac, con OS X iniciado, abrirémos Parallels como si de una aplicación más se tratase. Pero veamos con más detalle qué ofrece y cómo instalar Parallels Desktop 8.

Parallels Desktop para Mac

Parallels es una aplicación que nos permite virtualizar diferentes sistemas operativos dentro de OS X. Esto nos brinda la oportunidad de ejecutar aplicaciones en paralelo, por ejemplo, tanto de Windows como Mac sin necesidad de reiniciar el ordenador y perder así tiempo de trabajo.

Con Parallels Desktop podremos tener lo mejor de ambos mundos. Y es que, a pesar del número creciente de aplicaciones para OS X, sigue siendo necesario contar con Windows para determinadas tareas como algunos trámites con las Administraciones, asuntos profesionales (aplicaciones sólo desarrolladas para Windows) o simplemente para el sector educativo donde el sistema de Microsoft o distribuciones Linux son la base (estudios de informática, ingeniería…).

Gestión del hardware de nuestro Mac para usar Parallels

Parallels es un programa de virtualización y no emulación. La diferencia entre virtualización y emulación es que para la primera no necesitamos emular de forma completa el hardware necesario para ejecutar el sistema por lo que los recursos necesarios son menores y el rendimiento mayor.

En Parallels podremos ajustar la cantidad de recursos que utilizaremos con nuestra máquina virtual. Pudiendo establecer qué cantidad de memoria RAM, así como número de CPUs disponibles en nuestro equipo hará uso. Por ejemplo, si nuestro Mac dispone de 8GB podremos establecer que la memoria RAM para la máquina virtual sea de 1, 2 o 4GB, más no, ya que no es recomendable y podríamos presentar algunos problemas de rendimiento.

Igualmente podremos configurar otras opciones como la tarjeta gráfica, unidades de CD/DVD, discos duros,…

Cómo instalar Parallels Desktop para Mac y un sistema operativo nuevo

La instalación es simple: ejecutamos el instalador e introducimos el número de serie de la aplicación. En pocos segundos tendremos la aplicación lista para comenzar. El primer paso que debemos hacer para instalar nuestra máquina virtual será seleccionar qué tipo de sistema queremos ejecutar: Windows, Chrome OS, Ubuntu, Android, Mountain Lion u otros.

Si os fijáis, en la pantalla de bienvenida del asistente de Parallels tendremos tres opciones principales que nos permitirán instalar Windows desde un disco DVD original o archivo de imagen, desde un PC (a través del cable USB que vende Parallels, cable de red o desde una unidad de almacenamiento externo) o por último usando la partición creada por Boot Camp. Igualmente, si tenemos alguna máquina virtual ya existente de otra versión u ordenador la podremos importar.

Si decidimos instalar un sistema desde un DVD o archivo de imagen el proceso será igual que si lo hiciésemos desde cero en un PC. Un proceso que no es complicado pero requiere conocer algunos detalles, sobre todo si se trata de una distribución Linux. Aunque es cierto que distribuciones como Ubuntu han simplificado mucho el proceso de instalación.

Modo Coherence y Pantalla completa

Parallels ofrece diferentes modos de visualización. Por un lado está el modo Coherence que permite ejecutar las aplicaciones como si fuesen de Mac. Es decir, en la barra superior del Finder encontraremos un icono al que podremos acceder para ir a las aplicaciones que estén en Windows instaladas. Y las aplicaciones se abrirán en ventanas tal y como lo podrían hacer Safari, iPhoto o cualquier aplicación de OS X.

El otro modo es Pantalla completa. Cuando no ejecutamos en modo Coherence tendremos una ventana en la que, como si de una pantalla se tratase, veremos el escritorio de nuestra máquina virtual. En este punto podremos ejecutar Parallels a pantalla completa, ocupando toda la pantalla de nuestro Mac. Algo que, configurado en diferentes escritorios, nos dará la sensación de estar trabajando en dos ordenadores diferentes con sólo cambiar entre un escritorio u otro.

Parallels, la integración entre OS X y la máquina virtual

Cuando instalamos Parallels y una máquina virtual ejecutando algún sistema Windows o Linux podremos establecer algunos ajustes que nos permitirán compartir de forma transparente los sistemas de archivos de cada sistema.

De esa forma, sin necesidad de recurrir a una memoria externa u otros trucos podremos pasar datos de una carpeta que tengamos en Windows a otra que esté en OS X. Para ello, Parallels crea unidades compartidas que podremos definir de forma individual o global para que todas sean accesibles.

Conclusiones

Todos los que tengáis que hacer uso de ambos sistemas, OS X por elección y Windows o Linux por motivos de trabajo o educación, tenéis en Parallels una solución ideal que ofrece un gran rendimiento y versatilidad.

Además aporta ventajas con respecto a Boot Camp ya que no tendremos que reiniciar continuamente el ordenador. Además de una buena forma de probar nuevas versiones de sistemas operativos sin tener que estar creando particiones, etc… Si necesitáis ejecutar Windows en Mac Parallels Desktop es una apuesta segura.

 

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