El gigante de Internet ya ha puesto sus ojos en la producción energética, como así lo ha demostrado con el anuncio la semana pasada de su entrada en el mercado de la energía. Quizá previendo la importancia de este tema en el futuro a medio plazo, se ha desmarcado del resto de su competencia al presentar un prototipo de espejo para generar energía en plantas solares.

Google ha desarrollado un prototipo de una nueva tecnología para uno de los equipos principales de una planta solar consistente en un sistema de espejos que podría reducir a la mitad el coste de la construcción de una planta solar térmica, según anunció la compañía.

La tecnología solar termoeléctrica consiste en la utilización de la radiación solar que incide sobre la superficie terrestre mediante un concentrador óptico, calentando un aceite térmico que se utiliza para generar electricidad mediante un turbogenerador.

Según los expertos, si las pruebas salen bien, el producto podría estar listo en tres años. Y es que Google ha estado buscando materiales inusuales para la superficie reflectante del espejo y el sustrato sobre el que está montado el espejo.

En la tecnología solar térmica, la energía solar se utiliza para calentar una sustancia que produce vapor para ejecutar una turbina. En el sistema en el que trabaja Google, los espejos concentran los rayos del sol sobre la sustancia a calentar lo que podría reducir el coste del proceso.

El prototipo se ha probado ya con dos empresas de energía solar térmica en las que ha invertido Google, y parece ser que los resultados han resultado satisfactorios, aunque no ha trascendido detalle alguno.