Sin querer o queriendo, la verdad es que tal como medio mundo esperaba, el teléfono de Google permitirá tener instalado más de un sistema operativo a la vez, abriendo la estrecha puerta hacia la sala en la que sólo convivían Symbian y Windows Mobile.

Tras esta hazaña, no sería de extrañar que Linux se convierta al fin en una solución para teléfonos móviles real, y con distribuciones de fácil instalación tal como existen en los sobremesa y portátiles. A grandes rasgos, el bug encontrado ha sido en la interpretación de la pulsación de teclas, que se hace internamente a través de la consola de Linux de Android transparente al usuario.

De esta manera haciendo telnet consigue entrar como usuario “root” al sistema, con todo tipo de privilegios. En esta página se encuentra todo el proceso de forma más detallada para los más aventureros a la par que afortunados poseedores de este prometedor terminal, que nos hará esperar en Europa hasta bien entrado 2009. Una vez se consiga “convertir” las aplicaciones de Linux al G1, se abrirá un mundo de posibilidades, aplicaciones, personalizaciones y modificaciones.

Puede parecer algo anecdótico, pero un hecho como este fue el que en su día hizo que Linux evolucionase hasta el estado actual, donde gran parte de los usuarios más avanzados han conseguido llevarlo a estar al alcance de usuarios noveles. La telefonía puede estar frente a un giro radical en la concepción monopolista de la que gozaban Symbian y Windows Mobile, el tiempo, ese juez impasible, pondrá a cada uno en su lugar.