samsung kids 2

 

Los niños son especialmente afines a la tecnología. Es ver un móvil o una tableta y empezar a tocar la pantalla de un modo aparentemente aleatorio, pero que en el fondo responde a una intención.

Los niños, incluso antes de hablar, pueden ir una y otra vez al mismo vídeo en el móvil de un modo tal que parece magia. Pero con todo lo gracioso que pueda parecer, es un riesgo para nuestros datos o nuestra privacidad. Y más aún en vacaciones, cuando se pasa más tiempo en compañía de la familia.

De igual modo que un niño se puede quedar contento cacharreando con los vídeos, es capaz de responder correos, borrar fotos, mandar mensajes en whatsapp o ponernos en evidencia sacando a la luz fotos, vídeos o documentos que no deberían salir a la luz.

Otro factor de riesgo es el económico: dependiendo de cómo tengamos configurado nuestro dispositivo, puede que un niño acabe comprando en Amazon y nos demos cuenta días después al recibir el paquete en casa.

comprar play

Por otro lado, hay que tener en cuenta también la variable del daño físico. Los niños no siempre cuidan la tecnología con el mismo esmero que los mayores, aunque aquí también depende de qué mayores estemos hablando.

La solución fácil es la de vetar el uso de la tecnología a los niños, aunque existen opciones que nos permitirán convivir relativamente en paz con los más pequeños de la casa sin caer en el saco de los mayores aburridos y “prohibidores”.

Con todo, el uso de la tecnología por parte de los niños es un campo donde hay mucho que decir, pero siempre bajo la premisa de la precaución y el sentido común. Dejar solo a un niño con un móvil o una tableta es una decisión que debe sopesarse bien.

Configura el acceso

La primera línea de defensa para los niños es el bloqueo del dispositivo. No solo es recomendable para niños, sino para cualquier escenario. De todos modos, ten en cuenta que, por ejemplo, el bloqueo mediante pin es poco seguro. La ingeniería social de los niños está muy depurada y acaban por conseguir el código casi sin que nos demos cuenta, y no lo olvidarán fácilmente.

huella digital

Los gestos en pantalla, tampoco son muy efectivos: se “pillan” fácil y además se pueden adivinar a partir de las huellas que se dejan en la pantalla al usarlo con frecuencia.

Lo mejor es usar soluciones biométricas como un lector de huellas dactilares. Es un sistema que impide el acceso al dispositivo en nuestra ausencia. Efectivo y sencillo. En los móviles de Microsoft se usan otras tecnologías como Windows Hello, que reconoce nuestro ojos.

Crea varias cuentas de usuario

Esta opción no siempre está presente en nuestro sistema operativo. Fue introducida en Android 6, pero no está generalizada en todos los dispositivos. Pero, de estar presente, como sucede en algunos dispositivos Android, puede servirnos para crear una cuenta específica para los niños con limitaciones en lo que puedan hacer con ella tanto en acceso a apps como en opciones de compra, por ejemplo.

cuentas usuario

Lo que tendremos que hacer, es cambiar de usuario cuando los niños estén cerca y quieran usar nuestro dispositivo. De este modo, por mucho que hagan y deshagan, no podrán comprometer nuestros datos ni aplicaciones.

En los ordenadores y tabletas esta opción es más fácil de implementar, especialmente en los ordenadores portátiles o sobremesas. En cualquier caso, y allí donde se pueda,  no está de más pensar en ir creando una cuenta especialmente “tuneada” para los más pequeños.

Protege las aplicaciones más delicadas

En los sistemas operativos móviles suele haber opciones para proteger las aplicaciones mediante pin, contraseña o sistemas biométricos. De este modo, cuando se quiera acceder a ellas, se pedirá el pin o la huella dactilar.

huella apps

Es una forma efectiva de evitar que un niño entre en aplicaciones como Google Play o portales de compra online sin nuestro permiso.

También podemos proteger apps como el correo o incluso el navegador y hacer que el niño no tenga más remedio que usar el juego que hayamos descargado para él, o ver los vídeos que le hayamos preparado.

Configura la tienda de apps de tu dispositivo

Una posibilidad bastante efectiva para evitar que los niños instalen apps o contenidos en nuestro dispositivo es la de activar el control parental en Google Play o en la App Store.

control parental google

En Google Play hay una opción específica para ello que, entre otras cosas, restringe el tipo de app que se pueden descargar, o incluso impide que se escuche música con contenidos explícitos. También hay opciones para hacer que las compras tengan que autenticarse mediante pin o sistemas biométricos.

Instala apps específicas de control parental

Existen diversas apps que tienen como misión crear un sistema de control parental en nuestro dispositivo. Un buen ejemplo de ellas es Kids Place que, como su nombre indica, configura nuestro dispositivo para que los niños solo tengan acceso a aquellas apps y menús para las que les hemos dados permiso.

kids place

Las apps de control parental son, en última instancia, una buena forma de gestionar la relación entre los niños y nuestra tecnología.

Entre otras opciones que resultan interesantes, está la de limitar el volumen máximo de los auriculares, o la de bloquear el botón de inicio para evitar que se pueda salir de las apps. Además, se puede hacer que, si el niño sale de la app que le hayamos lanzado, automáticamente se reinicie.

kids place 2

Otras soluciones

En tecnología, generalmente hay más de un camino para llegar al mismo destino. Así, fabricantes como Samsung, integran plataformas de seguridad que pueden servir para este escenario de convivencia entre la tecnología y los niños.

Es el caso de KNOX de Samsung, una potente plataforma de seguridad que permite separar las aplicaciones y usos de empresa de las personales de un modo prácticamente impenetrable.

wpid-img_knox_02

Si usamos KNOX, será posible que los documentos, correo, fotos y otras herramientas de trabajo se mantengan a salvo de los niños, de modo que podremos dejarles usar nuestro dispositivo con la confianza de saber que no van a tocar nada que no deban.

Por supuesto, también está la posibilidad de dejar un móvil antiguo a los niños para que lo usen en vacaciones. Aunque en este caso, también será conveniente activar las opciones de control parental o, cuando menos alguna app específica como la comentada anteriormente.

Usa una funda protectora

Dejando de lado la parte “software”, también hay que tener presente que los niños no siempre son cuidadosos con la tecnología. Un descuido, y nuestra tableta, móvil o portátil pueden ver comprometida su integridad.

clear-cases-gs6-hero_0

En el caso de que vayamos a dejar a que los niños toquen habitualmente estos dispositivos tecnológicos, será recomendable que se los dejemos equipados con una carcasa protectora. Y si se trata de una carcasa especialmente robusta y a prueba de caídas y golpes, mejor.

Hay múltiples y diferentes soluciones para evitar que los niños hagan un mal uso de nuestros dispositivos, tanto si se los dejamos voluntariamente como si los cogen sin que nos enteremos. No hay una ciencia exacta, pero recuerda que el control de acceso, el control parental y el sentido común son claves para ello.

 

 

 

 


Etiquetas: ,