Cualquier imagen o fotografía impresa en papel por métodos químicos o mecánicos,  se degradará en mayor o menor medida con el paso de los años, según el grado de limpieza y cuidado en su almacenamiento, o de la calidad de los componentes.

Imperfecciones, acumulación de polvo, bordes amarillentos, arrugas, manchas de oxidación, decoloraciones, etc. Ante este tipo de improvisto, máxime cuando queremos conservar la fidelidad de la instantánea,  hemos de actuar de manera rápida, escaneando la foto en la máxima calidad, y realizar un tratamiento que explicamos en cinco sencillos pasos:

Si bien es cierto que existen multitud de aplicaciones fotográficas  que aseguran un resultado más o menos profesional  en consonancia con nuestros conocimientos en edición, en este tutorial  utilizaremos  una de las aplicaciones más novedosas en el ámbito de la Edición fotográfica amateur y  semi-profesional, el   Photo & Graphic Designer 7, incluido en el paquete Foto Premium 10 Edición Especial de Magix. Cuenta con una interfaz muy intuitiva que facilita la tarea en los trabajos de edición que requieren acciones repetitivas.

Para empezar y ponernos manos a la obra, hay que indicar una obviedad: es preciso retocar en primer lugar los defectos más importantes, dejando a un lado, al menos por ahora, aquellos que necesiten una menor intervención de nuestra mano.

Cuando la fotografía esté en estado de recuperación se llevan a cabo cambios tales como colores o envejecimientos ficticios. En primer lugar se escanea la fotografía y posteriormente eliminamos el óxido, cua mejor solución siempre pasa por bajar la saturación de la imagen.  Se utiliza la “herramienta  clon” y el lápiz, seleccionando puntos de control y moviendo o clonando  las líneas por donde creamos conveniente.

Toda vez que hemos corregido  el defecto del óxido procedemos a eliminar los errores de menor importancia. Se seleccionan las zonas más afectadas por la humedad o la luz solar. Se bordea la selección y se retoca con las paletas de curvas y niveles. Para minimizar las manchas se utiliza la herramienta “Pipeta de colores” colocada en la esquina inferior derecha del escritorio.

Posteriormente se aumenta el parámetro de luminosidad. En el caso de que existan roturas se eliminan con la herramienta “Clip View”  justo después de seleccionar el motivo. Clip View se graduará hasta alcanzar el grado de difuminación más acorde con la imagen y si es necesario reemplazar ciertas zonas utilizaremos la herramienta “Cortar y pegar”. Para ello se utilizan funciones de selección tales como el lazo, el lápiz magnético o el QuickShape,  para obtener un polígono que comprenda la zona a restaurar.  Especificaremos el número de lados del polígono, y aumentaremos o disminuiremos el área para alcanzar la zona deseada.

En este paso, para  reducir el ruido y el grano de las fotos antiguas procedemos del siguiente modo. Se utilizará el potente filtro para retoque fotográfico inteligente “Magic Erase”, reduciendo ruido en caso de ser necesario, y rellenando con nuevos  píxeles los espacios que hayamos podido dejar en blanco.

Es ahora cuando,  siempre que sea necesario, se ajustan los parámetros de brillo y contraste para igualar la zona tratada con el resto de la imagen, sin que se produzca una alteración que pueda captar  el ojo en un primer vistazo. Es muy recomendable el uso del comando “zoom inteligente” para las correcciones más sutiles, aunque, como es  de suponer, en  una observación detallada, no pasaremos por alta el más mínimo retoque, por muy cuidadosos que hayamos sido.

Los colores y las sombras de las imágenes o motivos fotográficos serán los que reproduzcan el volumen, y por tanto hemos de cuidar este punto si no queremos conseguir retratos  planos.

Foto Premium trabaja mediante máscaras, por lo que creamos una nueva máscara en blanco que será la base sobre la que se superpone  la fotografía ya retocada. Sobre la misma  podremos recortar los colores, así como los ajustes de saturación, mediante la herramienta “optimización“ y “optimización automática”.

A partir de este instante tan solo es necesario crear una nueva máscara para los elementos que tengan un mismo color, utilizando la optimización automática para poder visualizar en tiempo real las diversas tonalidades, y quedarnos con la que mejor se adapte a nuestro retrato.

Por último, y una vez que las fotos están perfectamente retocadas y antes de proceder a la impresión de las mismas es necesario que las grabemos en nuestro ordenador en alta calidad y resolución, de esta forma conseguiremos un acabado perfecto.

Antes de imprimir aconsejamos usar la opción de pre-visualización ya que permite adaptar la imagen al formato que ayude a disimular las zonas retocadas, ya que cuanto menos destaque la zona corregida en un vistazo rápido, más invisibles serán las correcciones y retoques realizados.

Además de esto, con el programa Foto Premium, podremos configurarlo para su impresión en imprentas profesionales, gracias a la característica “Desktop Publising”, o alojarlas directamente en la nube, hasta alcanzar el medio giga de almacenamiento gratuito.