Casi todos tenemos en casa un ordenador viejo que ya no utilizamos. Seguramente su procesador, su tarjeta gráfica y su disco duro sean malísimos y solamente sirve para ocupar espacio.

Ese disco duro de 30 o 60 GB (poquísimo en comparación con los discos duros que integran los actuales equipos de sobremesa) todavía puede serte útil. ¿Has pensado en utilizarlo como disco duro de apoyo?

Venden en el mercado carcasas para discos duros externos por poquísimo dinero en donde puedes instalar tu viejo disco duro para después conectarlo al equipo por USB. Es sencillísima su instalación así que no tendrás problema para seguir los pasos que te indiquen en las instrucciones. Cuando extraigas el disco duro de tu ordenador hazlo con mucho cuidado, ya que si se estropea corres el riesgo de perder todo lo que hay en él además de inutilizarlo. Es recomendable formatearlo para que aproveches al máximo su capacidad.

En cuanto instales el disco duro en la nueva carcasa y lo conectes al ordenador, el sistema reconocerá automáticamente el nuevo disco duro como hace con cualquier disco duro externo normal.

Antes de deshacerte de tu viejo ordenador te recomendamos eches un vistazo a sus componentes por si pudieras reciclar alguno.


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