La informática ha seguido desde sus inicios una compleja fase de evolución donde generación tras generación los ordenadores, portátiles y sus componentes han ido reduciendo su tamaño de forma drástica. El caso más reciente: los netbooks. Portátiles de siete pulgadas que entran en cualquier bolsa o mochila y, gracias a su bajo coste, causaron furor en nuestro país hace un par de años.

Ahora, el nuevo paso hacia la reducción no va tanto en el tamaño de la pantalla sino en adelgazar  los modelos de once, trece y quince pulgadas para hacerlos más finos y delgados. El primer paso, y por tanto la pionera, ya lo dio Apple hace tres años cuando presentó en sociedad al MacBook Air. Un portátil que, como demostró Steve Jobs en la presentación, entraba en un sobre. Ahora, la competencia nos muestra sus caballos de batalla en lo que en el mundo de la tecnología ya se conoce como ultrabooks.

Un ultrabook es la evolución natural del paradigma que ha servido de guía en el mundo de la informática para usuarios: tener ordenadores cada vez más pequeños y fáciles de transportar. Esta nueva generación de portátiles quiere mantener toda la potencia que ha ido ganando en los últimos años, y que le ha servido para desbancar a los ordenadores de sobremesa, y además ser más ligeros y también más finos.

Para conseguir esta particular operación bikini se ha tenido que reducir el tamaño de los componentes de forma drástica para reducir el grosor y el peso. Quien mejor que Intel para conseguir esta transformación. La compañía americana es la principal precursora de esta generación de ultrabooks, no en vano tienen registrado este nombre, y todos los portátiles que usen esta microarquitectura utilizarán los componentes de Intel.

De acuerdo, más finos y más ligeros. Eso está muy bien pero vamos a ser más precios y hablemos con cifras para hacernos una idea real de lo que son los ultrabooks. La primera generación, es decir la que llegará este último trimestre, nos traerá portátiles cuyo grosor no será mayor de 20mm ni pesarán más de 1,4 kilos.  Unas cantidades que hace cinco años era impensables en el mundo de la informática.

Además, esta reducción de peso y tamaño no implica que tengamos menos batería y es que la autonomía de estos dispositivos será de unas cinco a ocho horas, cantidad que variará según el uso que hagamos del ultrabook. Esta reducción tampoco significa que sus precios estén desorbitados, el precio de la mayoría de los modelos girará entorno a los 1.000€, aunque habrá algunos que se salgan de la media.

Para conseguir esa reducción de tamaño los ultrabooks no contarán con una unidad óptica para leer DVDs ni CDs. Además, los disco duros de aguja se sustituirán por discos de memoria sólida (SSD), mucho más rápidos aunque en contraposición contarán con menos capacidad de almacenamiento.

En las próximas semanas y en el mes de noviembre irán desembarcando estos nuevos modelos como el Asus UX21 o el Acer Aspire S3. En definitiva, de aquí a navidades tendremos una completa gama para elegir y renovar nuestro portátil.

Sin embargo, estos ultrabooks no son más que la punta del iceberg. A lo largo del año que viene Intel lanzará una nueva gama de procesadores más pequeños y que mejorarán el rendimiento de forma notable. Además también incluirá puertos USB 3.0 con lo que la velocidad de transmisión de archivos a través de ellos será mucho más rápida también.

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