Los discos duros tradicionales o HDD (hard disk drive) llevan muchos años con nosotros pero, últimamente, otro tipo de tecnología de almacenamiento les está ganando la batalla, los discos de estado sólido (SSD o solid state drive).

A día de hoy todos hemos oído hablar de los discos SSD y de sus ventajas frente a los discos duros “tradicionales”: mayor rapidez en la carga de las aplicaciones y del sistema operativo, menor tiempo de arranque y apagado e, incluso, mejor autonomía. Vamos a ver cómo cambiar correctamente un disco HD por un SSD para darle nueva vida a nuestro ordenador. Pero, antes, veamos sus principales diferencias.

Disco duro vs. SSD

Los conocidos discos duros son dispositivos de almacenamiento de datos que emplean un sistema de grabación magnética para almacenar archivos, compuestos por uno o más platos (discos rígidos).

El disco SSD, en cambio, utilizan memoria flash y no lleva partes mecánicas sino varios chips, lo que conlleva dos ventajas básicas: mayor velocidad de acceso a los datos y mayor resistencia a los golpes.

En cuanto a capacidades, los HDD ha llegado a los 2 TB, aunque el tamaño más generalizado es el de 500 MB. Los SSD, en cambio, suelen ser algo más caros (aunque han bajado mucho sus precios), con 256 MB como el más utilizado. Sin embargo, las ventajas señaladas anteriormente inclinan la balanza hacia los SSD claramente.

Eligiendo el disco SSD

Cómo instalar correctamente en tu ordenador el disco duro SSD

La elección de qué tipo de disco SSD depende de varios puntos a tener en cuenta: el tipo de ordenador donde lo vayamos a instalar, la capacidad, las conexiones del ordenador, etc.

No es lo mismo un disco para el portátil que para el ordenador de sobremesa. En éste segundo caso podríamos instalar el SSD como disco para el sistema operativo y dejar el antiguo HDD como segundo disco para datos. Normalmente no tendremos esta opción en un portátil (aunque existen modelos que sí lo permiten).

Por otro lado está el detalle de la capacidad: dependiendo del sistema operativo, podríamos necesitar más o menos memoria. Por ejemplo, para un buen uso de Windows 10 te recomendamos un disco de 250 GB o más.

Por último tenemos que tener en cuenta si el disco que vayamos a comprar viene ya con una carcasa para instalarlo o deberemos comprar un kit de instalación adicional. Por regla general, todos los discos SSD actuales vienen con este kit, aunque no está de más asegurarnos.

Existe un amplio catálogo donde elegir, entre los que destacan, por su capacidad, relación calidad-precio y fiabilidad, el Samsung 850 EVO, que lo tenemos disponible hasta en 4 TB:

samusng1

Disco Duro Interno SSD Samsung 850 EVO 500GB

O el OCZ Trion, con nada menos que 960 GB:

toshiba2

Disco duro interno SSD OCZ Trion 150 960 GB

O, si necesitamos menos capacidad, el Sandisk 240 GB:

sandisk3

Disco duro interno SSD Sandisk 240 GB

Instalando el disco

Ya hemos elegido el disco. Si no viene preparado sólo tendremos que montarlo en la caja que viene en el kit. Una vez listo, lo conectaremos al ordenador y, dependiendo del uso que le vayamos a dar tenemos dos opciones:

  • Si lo utilizaremos de disco único tendremos que clonar el antiguo disco HDD si queremos mantener todo como estaba. Para ello, obviamente, necesitaremos un SSD de una capacidad igual o mayor al HDD que vamos a sustituir.
  • Si lo vamos a utilizar como disco secundario tan solo tendremos que conectarlo y mover los archivos.

Cómo instalar correctamente en tu ordenador el disco duro SSD

SSD como disco único

Conectamos el disco al equipo y utilizamos un programa para clonar el contenido, como AOMEI Backupper, por ejemplo. Es de un manejo sencillo e intuitivo y nos irá guiando paso a paso. Existen muchas opciones como Macrium Reflect Free o GParted, entre otras.

Una vez terminado el proceso, que durará un buen rato dependiendo del tamaño del disco, podemos proceder a la instalación física.

Disco duro SSD como disco auxiliar o de sistema

Algunos portátiles vienen con dos discos duros: uno SSD para el sistema operativo y otro físico para los datos y programas. Ganamos rapidez en la carga inicial y en el arranque del ordenador. Nosotros podemos hacer lo mismo, si nuestro ordenador dispone de sitio para ello, uno de sobremesa no nos dará problema porque suele disponer de varias bahías para varios discos.

En el caso de que queramos utilizar el nuevo disco SSD como disco de sistema, donde instalar solamente el S.O. de nuestro ordenador, tan solo tendremos que conectarlo a él. Una vez nuestro ordenador ha reconocido el disco y funciona sin problemas (aún sin formatear), apagamos el equipo.

Cómo instalar correctamente en tu ordenador el disco duro SSD

Para instalar el sistema operativo en el nuevo disco, deberemos arrancar el ordenador para que reconozca nuestra unidad original de dicho programa (bien sea en CD o en USB) y seguir las instrucciones.

En nuestro caso hemos cambiado el disco en un portátil sin ninguna complicación: ya venía con la caja integrada y tan solo hemos tenido que sacar el viejo e introducir el nuevo, como podéis comprobar en las fotografías.

Cómo instalar correctamente en tu ordenador el disco duro SSD

Después procederíamos a la instalación del sistema operativo como hemos dicho anteriormente.

Una vez todo el software correctamente instalado, comprobaremos la enorme diferencia de rendimiento y velocidad con el disco físico anterior (que, por cierto, podemos seguir usando como disco externo con tan solo comprarle una caja).

Lo ideal es utilizar el SSD para los programas que más utilizaremos y que más rapidez precisen, sistema operativo, juegos, etc. Daremos nueva vida a nuestro ordenador de una forma sencilla y económica.

Cómo instalar correctamente en tu ordenador el disco duro SSD


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