Jugar a la consola estirando un poco los músculos, como pasa con la Wii, es una experiencia bastante grata físicamente y a veces hasta “desengrasante”. También en ocasiones lo son las 500 pulsaciones por minuto a los botones que requieren algunos juegos y el sonido que produce este martilleo como forma de liberación (o aumento) del estrés. Pero ¿A quién no le gustaría echar una partidita a la consola tan sólo moviendo los mandos con el poder de su mente?

Lo que podría plantearse como utopía de película futurista de ciencia ficción podría convertirse en realidad en no demasiado tiempo. Una empresa estadounidense llamada Emotiv ha inventado un casco que haría posible jugar “telekinéticamente”, es decir, se podría desplazar a los personajes y a los objetos de los juegos “con la fuerza del espíritu”, como dice Tan Lee, co-fundador de la compañía de marras.

EPOC (que así han llamado a este nuevo joystick cabezoidal) es un dispositivo que mide la actividad eléctrica del cerebro. ¿Cómo? En realidad lo que hace es una especie de electroencefalografía a través de 16 electrodos conectados de la cabeza al dispositivo. Además de éstos el casco tiene un giroscopio para medir los movimientos de la cabeza y sensores que evalúan las expresiones faciales del usuario (extrayendo sus supuestos estados de ánimo de éstas).

Con todo esto, le echamos una pizquita de imaginación y ya tenemos una receta de casco mental muy apetitosa que podría comercializarse en principio con un juego de artes marciales. Ya me imagino poder soltar patadas voladoras tan sólo ejecutando un movimiento de ceja a lo Carlos Sobera a la par que pensamos en las gráciles patadas de Chuck Norris…

En fín, después de fastidiar a una generación entera que ha aplanado sus pulgares por machacar los mandos de las consolas de 16 bits ahora nos sacan esto para no tener que mover ni un dedo…


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