Microsoft ve cómo los sistemas operativos de la compañía de la manzana no sólo le dan quebraderos de cabeza a nivel de ordenadores portátiles y sobremesa, mercado que Microsoft domina mucho más que el de PDA´s, donde Symbian es mayoría y Windows mobile se ve ahora superado incluso por el iPhone, un terminal bastante inferior en prestaciones a casi cualquier PDA decente equipada con el software de Microsoft.

Es curioso como habiendo sido pioneros en estas lides, junto a Palm, se ven en una situación tan dantesca como la acontecida en estos meses. Iphone acapara más de un 15% del mercado actual de Smartphones, teniendo en cuenta el tiempo de vida de apenas seis meses, es un éxito a todas luces que, ni en la peor de las pesadillas, Microsoft podría imaginar.

Y es que es indiscutible la fluidez, manejabilidad en intuición con la que se maneja el iPhone frente al potente pero pesado y lento Windows Mobile, o frente al todopoderoso Symbian.

Hay que reconocer que la sensación de estabilidad que transmite Apple con su iPhone asegurando que su único terminal será compatible al menos durante X años con aplicaciones sin que se tenga que adquirir un terminal más potente, es un duro handicap para cualquiera de sus competidores, que de forma inminente empezarán a imponer requisitos de procesadores en sus dispositivos móviles. Como la publicidad decía, la potencia sin control, no sirve de nada. Apple lo sabe, ¿y los otros?