Durante el mes de Octubre se lanzará la nueva versión de Ubuntu, la 9.10, cuya novedad más llamativa es la inclusión de la evolución del ya famoso gestor de arranque GRUB. Una herramienta que facilita la convivencia de varios sistemas operativos en el mismo ordenador bajo un entorno que antes era vetusto al estilo MS-DOS y ahora evoluciona siendo ttoalmente gráfico.

Evidentemente, más allá de las lindezas visuales que tanto se agradecen, hay mejoras internas muy sucule ntas que detallamos a continuación:
– Se puede acceder en modo consola de recuperación cuando haya problemas con el inicio de sistema sin necesidad de reiniciar el ordenador.

Esto es sólo recomendable para usuarios muy avanzados.

– En el primer Grub se podía disfrutar de un fondo de pantalla bajo el texto alfanumérico presentado en pantalla, ahora se tienen todo un entorno gráfico limitado pero muy visual que de seguro sufrirá las personalizaciones típicas de los usuarios al crear distribuciones.

– Una de las mayores ventajas ahora es el poder instalar Ubuntu desde una imagen almacenada en el disco duro, especificando al GRUB la ruta como parámetro, éste será capaz de leer nativamente la ISO y proceder a una instalación o ejecutarse como los típicos liveCD.

– La consola de GRUB 2 puede interpretar scripts, además de los comandos predefinidos del sistema. El mundo de los bucles, condicionantes y variables queda al descubierto para poder manejar más concienzudamente todo lo existente en el sistema.

Es interesante ver como Linux avanza en el modo gráfico de la misma forma que Windows, pero no olvida sus orígenes de modo consola, algo que Microsoft intentó enterrar en lo más profundo del sistema Windows y que para los usuarios supuso algunos quebraderos de cabeza al reducirse todo a la potente y escondida consola de recuperación de Windows.