Para instalar Windows 7 junto a otros sistema realmente simple y se basa en una simple premisa: particionar nuestro disco duro. Para particionar un disco existen muchas maneras, teniendo Windows Vista una, esa fue la que usamos aunque, en el mercado actual tenemos muchas alternativas como GParted, una distribución de Linux que podemos arrancar desde CD o desde un disco USB para realizar el proceso.

En Windows simplemente tendremos que dar al botón derecho, sobre el icono de “equipo”, y seleccionamos la opción administrar. Una vez en la sección de administración del equipo, veremos graficamente el estado de nuestros discos.

Seleccionamos el disco que queramos particionar en dos, le damos con el botón derecho y elegimos la opción reducir. Ahora tocará esperar a que se complete el particionamiento del disco. Mientras tanto, podéis seguir con vuestro trabajo ya que tardará su tiempo.

Cuando termina el particionamiento, guardamos lo que tengamos abierto y reiniciamos el sistema con el disco de Windows 7 en el lector. Al reiniciar, seleccionamos la opción de “bootear” desde el disco si os sale esa opción. Una vez iniciado el proceso de instalación, seleccionamos Costum Installation para así seleccionar el disco que previamente abríamos creado haciendo la partición del disco principal. A partir de aquí, todo será automático.

Ya terminado la instalación y todo hecho, cada vez que encendamos el ordenador se nos mostrará un menú con dos opciones, en el que podremos seleccionar si queremos arrancar Windows 7 o Windows Vista (o el sistema operativo que tenías instalado antes).


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