Los actuales mandos a distancia hacen uso de una tecnología obsoleta, los infrarrojos. Esta forma de transmisión de datos tiene inconvenientes insalvables e imperdonables a día de hoy como es la necesidad de visión directa del dispositivo al que mandan la información. Los infrarrojos tienen una apertura angular al enviar datos de unos 22º, fuera de ese ángulo hay que encomendarse a los posibles rebotes de la señal enviada para que llegue a su destino.

Zigbee viene a subsanar todas estas deficiencias mediante tecnología de radiofrecuencia, para en primer lugar hacer omnidireccional el uso de los mandos a distancia y además permitir una comunicación en ambos sentidos que haga que el televisor, por ejemplo, muestre el programa que estamos viendo y una breve sinopsis en una pantalla en el mando a distancia.

Este avance, que debería haber ocurrido mucho antes o haber hecho uso de la tecnología Bluetooth que está diseñada para dispositivos de bajo consumo y corto alcance, habrá que esperarlo para finales de año. Detrás del proyecto se encuentran gigantes como Phillips, Samsung y Sony que hacen pensar que no caerá en el saco del olvido la renovación de los mandos a distancia domésticos, ahora eso sí, aquí no existe retrocompatibilidad posible y los sistemas que tengan mandos por infrarrojos así seguirá de por vida.