En el mundo de los hardcore gamers, algunos apuestan por usar el portátil como plataforma de videojuegos. Para ellos, el último objetivo es la portabilidad, el punto opuesto a la esencia del concepto del ordenador portátil. Estos aparatos se caracteriza por ser pesados, abultar bastante y hacer más ruido del habitual en estos equipos, por no hablar de las temperaturas que pueden alcanzar en algunos puntos como consecuencia de la disipación de calor que implica el rendimiento de las tarjetas gráficas que montan.

El pasado año, Dell decidió adquirir la compañía AlienWare, especialista en la fabricación de portátiles de alto rendimiento gráfico y diseños tuneados. El modelo M17x es un portátil de 17″, con pantalla de resolución de 1440×900 a 1920×200 (según variante del modelo), procesador Intel Core 2 Duo a 2’4Ghz o un Quad Core, un mínimo de 4Gb de RAM, una gráfica GeForce GTX 260m de última generación y un peso de 5’3 Kg. Su precio parte de los 2000€ aproximadamente y se dispara sobremanera según añadamos hardware de avanzado.

Sin duda, el futuro de los ordenadores de jugadores pasa por la integración y miniaturización de los dispositivos que se montan a día de hoy en los sobremesa. Alienware y Dell intentan posicionarse por adelantado, el futuro del videojuego pasa imperiosamente por esta estación, sin cables, ocupando menos espacio que un sobremesa y condiseños atractivos a la par que estrafalarios. Sólo hay que darles un voto de confianza.


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