No hace mucho hablábamos sobre cómo los últimos televisores sirven para mucho más que ver nuestras series y películas favoritas. Streaming, juegos en la nube, redes sociales… El rey del salón no ha dejado de crecer en prestaciones, pero también en tamaño. Y esto puede ser un problema importante si valoramos el equilibrio estético de nuestro hogar.

El imparable crecimiento de las teles modernas hace cada vez más complicado buscarles un encaje visual y armonioso en el hogar, y es que la decoración más cuidada del mundo se vendrá abajo en el mismo instante en el que introduzcas un monolítico rectángulo de color negro sin más gracia y estilo. Afortunadamente, no todos los televisores son iguales.

Más que series: camufla tu tele en el diseño de tu salón (y mucho más)

Samsung QLED

Posiblemente una de las características menos conocidas (y apreciadas) de los Smart TV es su capacidad para mostrar fotografías como si de un álbum digital se tratase. Esta prestación nos permite mostrar una selección de fotografías a modo de salvapantallas e integrar el aparato con algo más de armonía en el contexto de la estancia. Hacerlo con estilo, sin embargo, no es tan fácil como parece.

Puesto que los valores de iluminación y los colores de cada habitación son únicos, Samsung ha incluido en su gama QLED TV una interesante función llamada Ambient Mode. Esta característica permite emular el papel y los colores del entorno de forma inteligente usando una fotografía de la pared tomada con el teléfono móvil.

Samsung QLED

El resultado es un finísimo marco flotante que casi desaparece en el entorno. Ambient Mode solo se activa cuando una persona entra en la habitación, reduciendo de esta forma el consumo.

Ambient Mode, además, puede mostrar imágenes predefinidas con efectos artísticos tipo marco o collage, así como información meteorológica y contenidos informativos. Estos datos se muestran suspendidos sobre la pared, dando la impresión de que están siendo proyectados sobre una superficie invisible.

samsung qled

El resultado es un televisor que no parece un antiestético bloque de color negro, sino más bien una ventana a diversos tipos de contenidos totalmente mimetizados con el entorno. En lugar de romper la estética de la habitación como en antaño, ahora el televisor sirve para crear ambientes.

Cuanto más pegada a la pared, mejor

Samsung QLED

Decíamos antes que la difícil integración de los televisores en el contexto decorativo reside en gran medida en el hecho de que resulta muy complicado camuflar un gran aparato que cuando está desconectado no es otra cosa que una caja de color negro imposible de combinar con el resto de la decoración. Ambient Mode soluciona este problema en televisores como el 65Q7FN, pero no es la única herramienta a nuestro alcance.

Puesto que estamos hablando de unos aparatos que en los últimos años han adquirido dimensiones masivas, una forma de reducir su impacto visual puede pasar por pegarlas a la pared. Cuanto más, mejor. La mayoría de los televisores ofrecen la posibilidad de instalar un soporte VESA para colgar el televisor, evitando de esta forma la necesidad de buscarles un mueble visualmente pesado y que tal vez ni siquiera resulte práctico.

La instalación con soportes VESA, sin embargo, tampoco es perfecta. El espacio que deja entre el televisor y la pared es bastante perceptible, algo que Samsung resuelve con un soporte propio apropiadamente bautizado como No Gap. Su propósito es reducir al máximo la distancia entre la tele y la superficie de instalación, lo que unido al reducido grosor de la familia Samsung QLED TV permite colgarla como si fuera un cuadro.

Montar la tele sobre la propia pared en lugar de en un mueble ayuda a aligerar notablemente la decoración de la estancia, creando un entorno más espacioso, luminoso y agradable. Es más, hasta puede resultar económicamente ventajoso al evitar la compra de muebles adicionales.

Aparta los cables de tu vista

Samsung QLED

Pero así como montar el televisor directamente sobre la pared puede ayudar a ampliar una estancia y reducir el número de muebles, hacerlo con acierto puede ser más complicado de lo que parece. Y es que, aunque la tecnología avanza para evitarlos, por ahora sigue siendo imperativo utilizar un buen manojo de cables para darle corriente y conectar todos los dispositivos.

Este es un problema importante si lo único que queremos es instalar un televisor sin meternos en obras. Si somos afortunados, tendremos las tomas de antena y alimentación lo suficientemente cerca como para que los cables queden más o menos disimulados. Y si nos ha tocado la lotería del diseño interior, estarán justo detrás de donde irá emplazada la tele. Pero eso ya es pedir mucho.

Una posible solución es hacer una roza y conducir los cables a través de una tubería especial para este tipo de instalaciones. Es una forma de esconder totalmente los cables que no está exenta de esfuerzo. Es necesario picar, pero también evitar el cableado eléctrico y las conducciones de gas y agua. A esto se suma el problema añadido de que conectar nuevos dispositivos será una labor complicada, y es que el grosor de los tubos es bastante reducido.

Si por el contrario estamos metidos en el diseño de una reforma o incluso una vivienda de nueva planta, optar por tabiquería de cartón-yeso (comúnmente conocido como Pladur) nos puede evitar muchos quebraderos de cabeza, puesto que las paredes están huecas y permiten tirar los cables de forma totalmente invisible.

Este tipo de material es mucho más duro de lo que parece y ofrece espacio para pasar todo tipo de cables. En el lado menos positivo, reconfigurar las conexiones para añadir una consola o un receptor de vídeo puede ser un problema importante, puesto que literalmente los cables van por dentro de la pared. Como sucede con las rozas, este tipo de instalación solo es recomendable si nunca vamos a añadir nuevos aparatos que requieran el uso de cables.

Samsung QLED

Puesto que mucha gente no está dispuesta a llenar toda la casa de polvo o tiene la suerte de poder configurar su salón al milímetro, Samsung ofrece la gama QLED TV con modelos como el 55Q7FN, que cuenta con un cable óptico casi transparente que suministra electricidad, audio, vídeo y datos desde un único conector, de forma que puedes tender el cable de forma sumamente discreta.

Este cable óptico no se conecta directamente a la corriente o la antena, sino al centro One Connect. Se trata de un aparato de reducidas dimensiones pero con todos los puertos necesarios. La idea general es poder dejar la pantalla como elemento visualmente independiente mientras todas esas feas cajas (receptores de TV y audio, decodificadores, videoconsolas…) puedan estar guardadas dentro de un aparador o en cualquier lugar otro donde no molesten. Lo importante es que ya no los verás, ni tú, ni tus visitas.

¿Has pensado en darle más protagonismo?

Samsung QLED

La última opción de integrar un televisor en el diseño general de una estancia pasa no por camuflarlo, sino por darle más protagonismo. Después de todo, se trata del electrodoméstico más popular de la casa y suele situarse en la habitación más vivida; no hay incoherencia alguna. La clave aquí reside en escoger cuidadosamente un diseño visualmente armonioso, que encaje con el entorno.

Si la idea es hacer del televisor el centro de atención, no podemos hacerlo para mal. Puesto que no va a estar situado en la pared o sobre un mueble, es necesario buscar un modelo con una estética agradable desde todos los ángulos posibles, con marcos finos y posibilidades de instalación libre. Los Samsung QLED TV cumplen ambos requisitos.

No solo el ya mencionado cable óptico facilita la conexión de múltiples dispositivos sin necesidad de tender una maraña de cables por el suelo, con todos los peligros que ello conlleva, sino que además se ofrecen con múltiples bases para amoldarse a las necesidades de cada usuario.

Samsung QLED

Si la idea es instalar el televisor sobre un mueble bajo, deberíamos escoger uno lo más ligero y ajustado al tamaño del televisor que sea posible. En ese caso podemos optar por el soporte de serie o adquirir la peana Tower, construida en metal y con ajustes de altura para poder colocarla en la posición correcta.

También es posible realizar una instalación libre, sin mueble alguno. Para esta eventualidad Samsung ofrece la peana Studio, un soporte de tres patas pensado para hacer que la tele se luzca. De diseño atemporal, encajará igual de bien en un entorno vanguardista que en una estancia inspirada en los conceptos visuales del estilo mid century.

Samsung QE55Q7FN (55 pulgadas)

El Samsung QE55Q7FN puede considerarse uno de los modelos más asequibles de la nueva familia QLED TV 2018. Con un total de 55 pulgadas y un precio rebajado a 1.899 euros, demuestra que disfrutar de un televisor con los últimos avances en materia de imagen no tiene por qué costar una fortuna. Incorpora soporte para HDR 1500 y por sus dimensiones quedará igual de bien en un mueble que sobre la pared, aprovechando su sistema de montura No Gap.

Comprar

Samsung QE65Q7FN (65 pulgadas)

El Samsung QE65Q7FN es el modelo intermedio dentro de la gama Q7. Con un tamaño de 65 pulgadas y un precio de 2.899 euros, se configura como una opción adecuada para los consumidores más exigentes. Incorpora soporte para HDR 1500 y puede resultar interesante si se está pensando en instalarlo de forma libre o en la pared, utilizando su sistema de fijación No Gap.

Comprar

Samsung QE75Q7FN (75 pulgadas)

El Samsung QE75Q7FN es el modelo más grande de la familia Q7. Con un tamaño de 75 pulgadas y un precio rebajado a 3.999 euros, se configura como un televisor de grandes dimensiones para cinéfilos y seriéfilos con un salón a juego. Incorpora soporte para HDR 1500 y resulta la opción más adecuada para hogares con estancias cavernosas e instalaciones en residencias tipo loft, donde se podrá integrar más fácilmente con la decoración.

Comprar

En Tecnología de tú a tú| Cómo ver tu televisor sin que la luz ambiental sea un problema


Etiquetas: ,