Las cámaras digitales compactas tienen generalmente las opciones A y S en la rueda de selección de modo. Se trata de dos opciones de control semiatomático que nos permiten fijar algunos ajustes de modo manual y dejar que la cámara regule automáticamente otros en función de lo que seleccionemos.

  • El modo A se denomina prioridad de diafragma. La apertura del diafragma nos permitirá controlar la profundidad de campo en una imagen, es decir, seleccionar si queremos que sólo salga enfocado un punto concreto de la foto (muy útil en los retratos ya que centra la atención a la cara) o queremos un enfoque más general (imprescindible en las fotos de paisajes).

La apertura del diafragma es inversamente proporcional a la profundidad de campo, por lo que cuanto más cerrado esté mayor será la profundidad de campo y viceversa. Si fijamos manualmente el diafragma en el modo A, la cámara ajustará la velocidad automáticamente en función de la luminosidad.

  • El modo S hace referencia al ajuste semiatomático de la prioridad de obturación o de velocidad. Utilizando la cámara con este modo podemos fijar la velocidad de obturación y la cámara fijará la apertura de diafragma para compensar la velocidad que seleccionemos.

Para hacer fotografías en movimiento y que no salgan borrosas tenemos que fijar una velocidad rápida (entre 60 y 250). El inconveniente es que requerirán mucha luminosidad para que la foto tenga buena resolución. Esta opción nos permite ‘congelar’ el movimiento. Las fotos con una velocidad de obturación lenta requieren que la cámara esté en una superficie fija para que la imagen no salga movida (un ajuste muy útil en fotos nocturnas a monumentos iluminados o fuegos artificiales por ejemplo).

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