Death metal, free jazz, electrónica machacona o un poco de trap de nueva factura. Da igual lo que escuches en tus escapadas matutinas (o nocturnas) corriendo por las avenidas más populares de tu ciudad. Si eres un runner, es bastante posible que lleves auriculares. Y si usas auriculares es aún más posible que sean de tipo intrauditivos o de botón.

Como veremos más adelante en declaraciones de nuestros expertos contactados, puedes hacer deporte en silencio o disfrutando de una playlist de hits en Spotify. Y spoiler: los auriculares de botón parecen aguantar el tipo ante más actividad física. ¿Y tú, qué música escuchas en tus carreras?

Por un puñado de experiencias

Pablo García, runner veterano, nos cuenta los secretos de su ecléctica dieta musical:

«para correr, yo me pongo synthwave (Carpenter Brut, Perturbator), cosas numetaleras (Feel Like I Do de Drowning Pool, Lift Me Up de Five Finger Death Punch), OOMPH! (Mein Schatz y Träumst Du), Rob Zombie (Super Charger Heaven), Heathen de 21 Pilots, Run Boy Run de Woodkid… en serio, Run Boy Run es un temazo».

¿Y qué hay del auricular perfecto? Pablo nos recuerda que:

«es primordial que se ajusten bien a la oreja, de manera que no se muevan o se salgan con el bote de trotar. De lo contrario, te los tienes que estar ajustando todo el rato en la oreja mientras corres. Y a ver cómo rindes… Y deben ser resistentes, y tener algo para sujetarse a la ropa y no moverse tanto si son inalámbricos —una pinza bien para ropa bien para oreja—; si no, los botes y vaivenes acabarán dejándolos hechos polvo. Lo del aislamiento del sudor y demás también es importante de cara a prolongar su vida. Y que la conexión Bluetooth no sea delicada cual piel de mariposa y se vaya con un mal estornudo».

Otro amante del deporte como es Frank Patiño, también nos confiesa sus guilty pleasures:

«en el gimnasio escucho todo tipo de música, pero cuando corro prefiero que las canciones lleven un toque dance que las haga más cañeras, ya que ayudan bastante a subir la intensidad y correr un poco más rápido. Un buen tema de Calvin Harris o un hit de David Guetta te pone las pilas para quemar calorías. Su ‘Like I do’ junto a Martin Garrix & Brooks, con unos buenos auriculares, te hace volar».

En cuanto al tipo de auricular…

«lo principal para mí en un auricular es que tenga buena calidad de sonido, que se escuchen bien y que sean cómodos. Es importante que durante la sesión de running no se salga de las orejas continuamente».

David Soriano es un runner con 9 años de actividad deportiva. Según cuenta,

«para correr siempre uso intrauriculares. Es decir, botones dentro de la oreja para evitar en parte el disgusto de que se caigan. Para mí son claves algunos datos técnicos: la tecnología de los micros para que haya reducción de ruido ambiental. Y el auricular no tiene que superar los 6 mm de tamaño, hazme caso».

Después de recalcar algunos factores importantes a la hora de correr, David prosigue:

«Por ejemplo, muchos compañeros odian el cable. Pero, si lo incorpora, por supuesto, que no se enrede con facilidad, todo tras el cogote. Y fabricado en algún tipo de tela trenzada, no el plástico que se pega a la piel. Y siempre un reproductor en el control, para no tener que sacar el móvil del bolsillo. Otro dato: si escuchamos música haciendo deporte no esperamos la más alta calidad, sino de comodidad y usabilidad. Que sean compatibles con NFC o Bluetooth es más importante que la frecuencia de bits».

Después de sus palabras, matiza:

«Aunque prefiero sin cables»

Lady Fitness, directora de Vitónica, nos ha comentado que:

«Para mí lo más importante es que los auriculares no se muevan de su sitio mientras estoy corriendo, que no bailen en la oreja y que se queden bien sujetos. Por otro lado, que tengan los controles accesibles y que sean sencillos de usar en plena carrera. Vamos, que no tengas que pararte para cambiar de canción y demás. Y si además te permiten contestar llamadas, mejor que mejor»

Sergio Guerreiro, abogado y amante del deporte, lo tiene claro a la hora de correr:

«en lo musical siempre acudo a mis clásicos: The Fire de The Roots, cualquier cosa de Kendrick Lamar, bandas sonoras de Hiroyuki Sawano o el Lose Yourself de Eminem en bucle. No fallan. ¿Los auriculares? Que no se caigan y que no reboten, manteniéndose firmes en el oído».

Otros artistas que se quedan dentro de la criba son Imagine Dragons y Bring Me Horizon, temas como el Stronger de Kanye West, el Mr Brightside de The Killers y un atemporal como el Eye of the Tiger: no hay playlist que se precie sin recordarnos que Survivor crearon un clásico para Rocky III que aún hoy funciona como un rayo.

Música y deporte, un idilio fructífero

En palabras del Dr. Costas Karageorghis, los runners que corren por mero hobby normalmente tienden a usar elementos disociadores. Distracciones y estímulos como la música, ya que la meta no es marcar el mejor tiempo sino disfrutar del acto de correr. Pero gracias a ella son más rápidos.

Esto también sirve para quienes están volcados en el atletismo de competición. Karageorghis ha constatado en distintas pruebas de ensayo que:

«[las melodías poderosas] pueden ayudar a que los runners adquieran una mentalidad óptima para enfrentar esa temida carrera de entrenamiento».

Mucho se ha hablado de la asociación entre música y deporte. Autores como la doctorada en ciencias neuronales Wendy Suzuki recuerdan que hacer ejercicio posee un verdadero poder transformador en las personas, y que la asociación “mente sana en cuerpo sano” puede nacer a través de la música.

La música eleva los aspectos positivos de los estados de ánimo (emoción, felicidad) mientras que reduce los negativos, como la tensión muscular, la fatiga y la confusión. Otra investigación de The Journal of Strength and Conditioning Research respalda esto: escuchar música antes y durante el entrenamiento predispone al cuerpo a una mayor resistencia en las pruebas físicas.

En PLOS One podemos leer un estudio donde se constata que los runners mantienen mejor ritmo gracias a una cadencia musical frente a quienes corren sin música. Incluso existen unas sugerencias: música más rápida para el ejercicio de alta intensidad (a partir de 120 latidos por minuto [BPM], música a más de 120 BPM) y más relajada para el ejercicio menos exigente.

Algo con lo que coincide otro estudio del Medicine & Science in Sports & Exercise, donde encontraron argumentos de que en un ejercicio tan exigente como el ciclismo, en los momentos más extenuantes los atletas soportaban mejor la carga y la tasa de rotación escuchando su música favorita.

¿Qué esperamos de unos buenos auriculares?

Muchos usuarios recomiendan modelos baratos y, cuando se rompan, comprar unos nuevos. Pero esta fórmula no sirve para los runners, ya que unos auriculares de mala calidad acabarán destrozados en apenas un par de sesiones. ¿Realmente sirve invertir 15 euros para escuchar tus playlist favoritas en mala calidad y acabar tirándolos en apenas un mes?

Jabra es uno de los fabricantes que mejor ha entendido esta relación entre disciplinas, y es el motivo por el que los resaltamos —si quisiéramos unos auriculares con sistema de cancelación de ruido para disfrutar al máximo de la música, Jabra cuenta con su serie Evolve—.

Entre su flota de auriculares podemos encontrar modelos cómodos y compatibles con la calidad musical y la actividad deportiva. Los Elite 65t o 65e cuentan con un ajuste cómodo y estable dentro de la oreja, pensando para minimizar los sobresaltos rítmicos.

En cuanto a la resistencia, ambos cuentan con certificado IP56 con una garantía de 2 años contra polvo y sudor. Esto es lo que piden los corredores. Según el protocolo de resistencia IP, estos auriculares son capaces de soportar un chorro de agua directo a una presión de 30 kN/m² durante un tiempo no menor a 3 minutos y a una distancia no menor de 3 metros. ¿Qué significa esto? Que incluso aplicando chorros de agua ocasionales sobre el dispositivo, este no sufriría daño.

¿Y qué hay de la potencia? Ya sabemos que cuanto más elevado es el volumen, antes se agota la batería. Los Jabra Elite Active 65t optimizan el rendimiento de audio gracias a su ecualizador multibanda incluido dentro de la app y cuentan con 5 horas de autonomía. Cifra que asciende hasta las 15 horas con la carga incorporada en la funda.

Su uso inalámbrico es una de sus fortalezas, gracias a la compatibilidad con sencillos comandos de voz, compatibilidad total con Bluetooth 5.0 y con Amazon Alexa, Siri (en iOS) y Google Assistant (en Android). De corazón deportivo, podemos además monitorizar nuestra actividad con el sensor de movimiento integrado. Dicho de otro modo, son lo más parecido a un híbrido entre un smartwatch para controlar nuestras pulsaciones y unos auriculares al uso. Dentro de la gama Elite, los Elite Sport, diseñados específicamente para actividad deportiva, cuentan con un monitor de ritmo cardíaco y VO2 max.

Detalles menores como la pausa automática cuando se retira el audífono del oído o la posibilidad de lavarlos bajo un grifo gracias a su protocolo de protección son también garantías que incorpora la flota Elite de Jabra.

Jabra Elite 65t

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Los auriculares Jabra Elite 65t incorporan tecnología de reducción de ruido ambiental mediante cuatro micrófonos. También protección contra el ruido del viento y un sistema de carga incluido en la carcasa donde se guardan. Además, tienen acceso instantáneo a Alexa, Siri o Google Assistant.

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