Resulta sorprendente ponerle cifras y nombres a las cosas que pierden a su dueño a lo largo de la vida, montones de ellas terminan en oficinas de objetos perdidos sin recuperar jamas su origen. Curiosamente, donde más ocurren estas pérdidas es en trayectos cotidianos y viajes. Ni se nos pasan por la cabeza las cosas tan extrañas que se pierden a diario.

Más concretamente es en trenes y metros donde podemos encontrar la mayor cantidad de objetos sin padre ni madre, parece obvio ya que es un medio de transporte que la mayoría de ciudadanos utilizan prácticamente a diario. ¿Cómo es que a nadie se le ha ocurrido una solución moderna a esta situación?

Nunca imaginarías cosas tan extrañas

Sí que existen soluciones tecnológicas al problema, como podrás leer más adelante, pero inicialmente queríamos hacer algo divertido y curioso al respecto, dejando a un lado esos objetos preciados que nos acompañan en el día a día. Fijaos qué cosas tan extrañas se perdieron en trayectos en grandes ciudades como Nueva York, Londres o Ciudad de México:

1. Una urna funeraria

Objetos perdidos en trenes

Nos tenemos que trasladar al metro de Ciudad de México para encontrarnos una urna funeraria. No es broma, sino una noticia real. La historia es un poco más triste de lo que parece ya que se tratan de las cenizas de un bebé, que pasaron ocho meses en las oficinas de objetos perdidos. Afortunadamente la familia consiguió demostrar que eran suyas y se las llevó, no como otra que todavía sigue allí.

2. Un teléfono de coche de los años 80

Objetos perdidos en trenes

También hay sitio para un poco de tecnología, pero de otra época: encontraron un teléfono Motorola 500X, un gadget de generosas dimensiones que alguien dejó olvidado en el metro de Londres. ¿Sería del famoso Inspector? Dicho sea de paso los teléfonos móviles son uno de los objetos más encontrados en trenes y metros, a lo largo de todo el planeta, solo en la capital inglesa se recaudan 150 al día.

3. Una botella con esperma de toro

Seguimos con el transporte público de Londres, que es una mina para encontrar objetos extraños. En esta ocasión lo que nos cuentan es que una botella con esperma de toro fue encontrada en el metro. Como lo lees. Entendieron que era de ese animal por la etiqueta que llevaba puesta, pero quién sabe lo que había realmente en la botella.

4. Un violín Stradivarius

Objetos perdidos en trenes

Un clásico entre clásicos. Un preciado instrumento como este fue encontrado en un tren suizo, un músico lo dejó olvidado al bajarse en la estación de Berna. Afortunadamente pudo recuperarlo. Una pieza en buenas condiciones del artista Antonio Stradivari -hay unas 600- puede alcanzar un valor difícil de calcular: en una subasta se llegaron a pagar 16 millones de dólares por una unidad.

5. Un tiburón

Objetos perdidos en trenes

Tal cual, un pequeño tiburón en el metro de Nueva York. El pobre pez estaba muerto y decorado con una lata de Red Bull, un cigarro y una tarjeta de viaje. La fotografía es de 2013, ya eran tiempos para que el espectáculo se hiciera viral, por eso alguien optó por la desafortunada decoración.

6. Una pierna prostética

Objetos perdidos en trenes

De nuevo en el metro de Londres para encontrarnos con una pierna prostética abandonada. No creemos que la persona que la utiliza haya decidido prescindir de sus servicios. Curiosamente la extremidad, que llega hasta la rodilla, llevaba puesta una zapatilla deportiva con sus cordones bien atados.

7. Un pez globo

Objetos perdidos en trenes

Los animales son un “objeto” recurrente en esto de las rarezas perdidas en un tren o un metro londinense, en esta ocasión el bicho era tan raro como un pez globo relleno. Así lo relata la noticia. Tenemos que recordar que este pez es el segundo vertebrado más venenoso del planeta.

8. 15.000 libras

¿Dinero? Sí, y mucho. Es una de las cosas que más suelen encontrarse en los medios de transporte, y dicen que el dinero no tiene dueño. El caso más exagerado que hemos podido encontrar está en el metro de Londres, allí encontraron 15.000 libras en dinero suelto, que son casi 17.000 euros. ¿De dónde habrían sacado tanto dinero y por qué lo dejaron olvidado?

9. Una boa

Objetos perdidos en trenes

La serpiente estuvo perdida más de 24 horas en un tren de Boston, su dueña no se dio cuenta que se le escapó del transportín y hasta el día siguiente no la pudieron encontrar. Llegó a avanzar seis vagones desde la posición en la que se sentó la dueña.

10. Un báculo religioso

Objetos perdidos en trenes

La verdad es que no sabemos ni cómo llamar a esto, pero es una especie de báculo religioso, como el que utilizan los obispos. Una reliquia con solera. Fue encontrado sin dueño en el transporte público de Nueva York.

Tile, la solución para un problema cotidiano

Afortunadamente hay muchas empresas empleando tecnología actual para que no ocurran inconvenientes de este tipo, y entre ellas podemos destacar el trabajo de Tile. Ofrecen una familia de localizadores de reducido tamaño que podemos asociar a nuestros objetos más queridos.

Para quien no los conozca, el funcionamiento es muy sencillo: son unas “etiquetas” que se comunican mediante Bluetooth con nuestro teléfono y el de cualquier usuario del servicio. Estas etiquetas Tile se adhieren o anclar a los dispositivos que queremos tener siempre presentes. Podemos decir que se crea una red de objetos perdidos basada en Internet, conozcámosla en funcionamiento:

En resumidas cuentas, el elemento que cuente con el dispositivo Tile quedará siempre relacionado con nuestro teléfono a través de una aplicación móvil, también al contrario: Tile cuenta con un botón que al pulsarlo hará sonar una alarma en nuestro terminal.

Profundizando en sus posibilidades tenemos que decir que los elementos perdidos son identificables a nivel internacional, podríamos encontrar objetos que hemos dejado en cualquier lugar. Imaginad que nos hemos dejado un regalo en un hotel de otra ciudad: cuando otro usuario de Tile pase cerca del mismo y su teléfono lo identifique, automáticamente nos llegarán la posición a nuestro teléfono. Todo ello sin que este segundo usuario se haya dado cuenta o haya intermediado de forma activa.

Actualmente hay tres modelos disponibles, que principalmente se diferencian por su rango de actuación: Slim es detectable desde 30 metros, Mate sube hasta los 45 metros, y la versión Pro llega hasta los 90 metros. En ningún caso se superan los 16 gramos de peso, siendo Mate, con 7 gramos, el más liviano.

Si repasamos las listas de objetos perdidos de las principales oficinas nos encontramos con que los artículos que más se pierden en transportes son cosas como teléfonos, carteras, paraguas, llaves o bolsas. Se presenta como la solución ideal para asociar a los gadgets que más apreciamos y siempre van con nosotros, como por ejemplo una tablet, unos auriculares o un ordenador portátil. ¿Se os ocurre un mejor regalo para el amigo invisible o las próximas navidades?

Imágenes | JC Gellidon


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