Difícilmente JVC podría haber imaginado el ganarle a Sony en la década de los 80 la batalla del formato audiovisual, de la que surgió un estándar sólo sustituido hace no mucho por los sistemas ópticos.

El VHS, ese sistema de almacenamiento que a más uso, peor calidad proporcionaba por el desgaste de la cinta magnética, ha tenido sucesores extravagantes en el camino, desde los Láser Disc en Vinilo, pasando por los video-cd con el estándar mpg1 y algunas incursiones peculiares como el CD-I.

Todas ellas quedaron en el olvido una vez la industria se fusionó y fijó en el estándar definitivo para los años venideros, el DVD, un sistema que sí aportaba la capacidad suficiente para almacenar imágenes, videos y sonidos acordes a las tecnologías coetáneas.

El Blu-ray aún tiene un largo camino que recorrer y una dura lucha que librar frente al todopoderoso internet y su streaming. Distribution Video Audio era el último distribuidor de video que gestionaba la “expansión” de los pocos videos VHS existentes en el mercado.

Situados en Florida, su marco de operaciones queda ahora reducido a la espera de que el DVD siga el mismo camino frente al Blu-ray, que el VHS frente al DVD. Esta distribuidora se dedica a recopilar tecnologías en sus últimos días y conseguir obtener el máximo beneficio en mercados tecnológicamente más atrasados o a través de servicios públicos que aún hacen uso de esas tecnologías.

A partir de ahora todo poseedor de un VHS puede considerarse poseedor de una pieza de museo, algo que con el tiempo seguro que se revalorizará en el mercado retro tan de moda en estos días.


Etiquetas: