Phonebloks

A veces, parece como si los fabricantes de teléfonos móviles se pusiesen de acuerdo para que ninguno sea perfecto, sin fisuras. Si no es por la cámara, es por el procesador, o por la impermeabilidad, o por la memoria o el peso. O por el precio. Pero ninguno lo tiene todo.

Es difícil conjugar todas las variables que intervienen en un smartphone para obtener un dispositivo ideal. Pero, de igual modo que se confeccionan equipos ideales a partir de jugadores de fútbol de diferentes equipos, o cuerpos perfectos a partir de elementos de la fisonomía de diferentes personajes públicos, podemos tratar de construir un móvil irresistible, sin puntos débiles.

A modo de referencia, decir que nada menos que Google, lleva tiempo trabajando en un proyecto, denominado Proyecto Ara, que persigue un poco este fin: usar componentes a medida usando una filosofía similar a la de los LEGO, aunque de momento no está claro si será realidad finalmente y en qué términos.

Por mucho que haya elementos objetivos que apoyen la elección de algunos componentes, es este un ejercicio de subjetividad, aunque trataremos de que sea también una forma de poner en perspectiva las tecnologías más recientes en movilidad. Así que, manos a la obra en la tarea.

El procesador o CPU

En primer lugar elegiremos el procesador. Tenemos diferentes opciones para ello, en un momento en el que fabricar una CPU se ha simplificado bastante. Otra cosa es hacerlo bien eso sí. Qualcomm, Mediatek, Samsung, Huawei o Apple tienen sus propios procesadores, por poner algunos ejemplos.

Qualcomm, a la espera del 820, tiene propuestas como el Snapdragon 808 o el 616 que están funcionando bien. Mediatek está bien posicionado en precio con un rendimiento correcto y suficiente. Samsung ha hecho buen trabajo con los Exynos, aunque con una arquitectura poco brillante, y Huawei usa sus Kirin como solución “de la casa”.

sz_apple_A9_chip

Pero el procesador que elegiremos es el Apple A9, de los iPhone 6s, un chip que sólo con dos núcleos es capaz de rendir tanto como otros terminales con ocho (cuatro más cuatro para ser más precisos). Además, lo acompañaremos con el coprocesador M9, específico para gestionar los sensores de los terminales, así como a Siri, sin “tirar” de la CPU principal.

La parte de gráficos, todo sea dicho, será también la integrada en el Apple A9. Concretamente un PowerVR GT7600. En los chips para smartphones la CPU y la GPU van ligadas de un modo indivisible por lo general.

La memoria y sus escasas opciones

Si hablamos de memoria RAM, para Android, más que modelos concretos, es más justo dar unas pautas para elegir la cantidad ideal. Así, los modelos con 3GB son óptimos para mover el sistema operativo de un modo ágil. Los hay de 4 GB como los Asus Zenfone 2, pero no son realmente una prioridad. Los modelos de 1 GB son poco recomendables, mientras que los de 2 GB son la norma general a día de hoy. Apple, por su parte, ha empezado a usar 2 GB para los dispositivos iOS.

sandisk microSD 200 16480869357_da2d3ffc4b_o

Si hablamos de memoria para almacenamiento interno, nos quedamos con los 128 GB de los modelos iPhone 6S como cantidad ideal para un terminal móvil. Aunque añadiríamos también a nuestro móvil perfecto un lector de tarjetas microSD junto con la tarjeta microSD SanDisk Ultra de 200 GB de capacidad. O en su defecto una con la capacidad que necesitemos o la que nos permita intercambiar archivos entre nuestro móvil y un ordenador de una manera ágil.

Pantalla

Los móviles entran literalmente por los ojos. La pantalla es la forma principal de interacción con los terminales, tanto para saber qué está pasando en las apps y el sistema operativo, como para interactuar táctilmente con el smartphone.

Existen tecnologías muy diversas para fabricar las pantallas, a partir de paneles LCD o AMOLED. Las primeras usan retroiluminación para generar las imágenes a partir de cristales líquidos que pueden dejar pasar más o menos luz a su través para iluminar con más o menos intensidad los puntos rojos, verdes y azules (RGB) de los que se componen los píxeles. Las segundas generan la iluminación directamente en cada elemento activo de la matriz de puntos rojos, verdes y azules (RGB).

oled lcd

Las pantallas AMOLED (y súper AMOLED) tienen buena fama por la saturación de sus colores y el contraste. Pero generalmente usan una matriz especial con menos píxeles rojos y azules que verdes. Los Galaxy S6 y Galaxy S6 Edge de Samsung son un ejemplo de pantallas AMOLED. Móviles como los iPhone usan pantallas LCD.

Las pantallas AMOLED se suelen elegir como una forma de abaratar costes, así como de reducir el grosor de la pantalla e incluso para reducir el consumo. Además de estos criterios, desde un punto de vista práctico, la tecnología AMOLED es tecnología óptima para ver películas o fotos en pantalla. Pero no lo es tanto para leer texto o navegar por páginas web, que son actividades que se llevan a cabo habitualmente en un smartphone.

En este caso tenemos como candidata para pantalla ideal la del LG G4, con tecnología IPS LCD, una variante de la tecnología LCD con mejores ángulos de visión y tiempos de respuesta que las LCD. La resolución es de 2.560 x 1.440 píxeles y una densidad de puntos de 538 ppp para 5,5‘’ de diagonal. Tiene más resolución que los iPhone 6S Plus, que llegan “solo” a Full HD (1.920 x 1.080 píxeles). En cuanto a brillo, también muestra un valor correcto.

De todos modos, la pantalla que ha dado un paso más avanzado en cuanto a resolución y tecnología es la del Sony Xperia Z5 Premium, con nada menos que resolución 4K y más de 800 ppp para la densidad de píxeles en sus 5,5″ de diagonal. Y es esta la pantalla que elegiremos para el smartphone perfecto.

z5 pantalla

Empiezan a verse terminales con doble pantalla, una principal y otra auxiliar. El Yota Phone 2, por ejemplo, integraba una pantalla trasera e-Ink, y el nuevo LG V10 usa una pantalla auxiliar para notificaciones independiente de la principal. Puede ser una buena solución si se convierte en un estándar y se le da un uso que justifique su presencia.

Cámara de fotos

De todas las funcionalidades de los móviles, la cámara es una de las más populares, hasta el punto de ser por sí sola un argumento de compra que puede hacer que nos decantemos por un modelo u otro.

camara lenovo

Las variables que intervienen en la solvencia de un smartphone para capturar imágenes pasan por el sensor, la óptica, el procesador de imagen e incluso la interfaz de control de los parámetros de vídeo y foto.

Para la cámara trasera, no necesariamente tenemos que buscar un sensor con el mayor número de píxeles. Entre 12 y 16 Mpx estamos en valores sensatos. Por encima, entramos en la zona de exceso, y por debajo nos quedamos cortos. Para la frontal, entre 5 Mpx y 8 Mpx estaríamos en valores óptimos, aunque la tendencia es potenciar la cámara frontal para que los selfies tengan la mejor calidad.

El tamaño del sensor sí que es mejor cuanto más grande sea. Incluso hay terminales con un sensor del mismo tamaño que algunas cámaras compactas, como los Xperia Z con tamaños de sensor de 1/2.3’’. Panasonic tiene en el Lumix CM1 un móvil con sensor de nada menos que 1’’, propio de cámaras compactas de gama alta, siendo 1/3’’ un tamaño estándar.

La óptica, cuando más luminosa, mejor. Actualmente tenemos aperturas de hasta F1.7, aunque los valores habituales están entre F1.8 y F2.2. Cuando más bajo sea ese número, más luz deja entrar el objetivo hacia el sensor y mejores fotos podremos hacer en condiciones de poca luz.

camara lumia 2

La estabilización es otro parámetro que interesa. La óptica, porque la digital la integran en prácticamente todos los casos y no siempre se traduce en los mejores resultados. También hay que tener en cuenta el angular de la cámara. Un valor de entre 24mm y 28mm es óptimo, mientras que por encima y por debajo entramos en territorios menos versátiles y todo terreno.

Del procesador de imagen depende que la imagen resultante muestre más detalle y menos ruido o artefactos visuales a partir de la información capturada por el sensor. También depende de él en mayor o menor medida la velocidad con la que se obtiene la imagen final, ya sea en formato .jpg o .dng (Raw o Digital Negative) y la posibilidad de capturar ráfagas, por ejemplo.

snapdragon 820 soc

Por último, la interfaz de usuario es importante de cara a exponer de un modo fácil y rápido todas las posibilidades de control manual y modos automáticos que demandan los que saben más sobre fotografía, como la velocidad de exposición, la compensación de luminosidad EV o la sensibilidad ISO.

manual zte

Con todos estos parámetros en mente, si tuviéramos que elegir una cámara trasera, esa sería la del LG G4. Graba en .dng (Raw) y en jpg, con un sensor de 16 Mpx muy equilibrado, con un tamaño correcto de 1/2.6’’ y focal de 28mm con estabilización óptica. Además, su interfaz manual es de las mejores que existen para smartphones.

Para la cámara frontal, la del LG V10 tiene argumentos robustos, con su doble toma simultánea con un gran angular y otro estándar.

En la parte del procesador de imagen, nos quedaríamos con el de Apple en sus iPhone 6s. Al menos la parte de la que depende que capture ráfagas de fotos a unos 10 fps (fotos por segundo) de forma ininterrumpida, o que haga vídeos Slow Motion a 120 fps con calidad Full HD.

Y cámara de vídeo

En la parte del vídeo la decisión se complica un poco. En la parte de la resolución, ya hay un buen número de terminales que graban en 4K además de en FullHD. De todos modos, la calidad en ese modo 4K no llega a ser profesional realmente, y el tamaño de los archivos de vídeo aumenta considerablemente.

Nokia-Lumia-1020-video-capture

El apartado del sonido es también relevante y puede ayudarnos a decidir qué terminal escoger. No todos los móviles pueden grabar sonido de alta calidad, con nitidez, contundencia en los graves y sin distorsión. Uno de los que lo conseguían era el fantástico Nokia Lumia 1020. Ahora llega el LG V10, con opciones para configurar manualmente los niveles de grabación de sonido y micrófonos de calidad, lo cual supone un buen punto a favor de este terminal como candidato a ser el que elijamos para tomar prestada su cámara para este teléfono ideal que estamos construyendo.

Batería, mejor con carga rápida

La autonomía es uno de los puntos que da más quebraderos de cabeza a los usuarios de smartphones. Si se usa el dispositivo de un modo frecuente, no es probable que la batería dure más allá de un día salvo que tengamos algún modelo especial con capacidades sobredimensionadas como el Oukitel k6000 con una batería de nada menos que 6.000 mAh, que viene a ser el doble de lo que llevan los terminales con más autonomía del momento.

bateria

Ante esto, los fabricantes están adoptando la estrategia de la carga rápida de las baterías. En breve se empezarán a tener terminales compatibles con la tecnología de Qualcomm Quick Charge 3.0, que posibilita tener un 80% de la batería cargada en apenas 35 minutos. Es una buena estrategia, que hace que en el tiempo que tomamos un café tengamos el smartphone preparado para afrontar lo que quede de la jornada.

samsung_eb_kn910bwusta_battery_charging_system_for_1086022
De momento, de quedarnos con un terminal, los Galaxy Note 4 de Samsung cargan sus baterías hasta el 50% en 30 minutos, lo cual no está mal teniendo en cuenta que tiene 3.220 mAh y que es de tipo extraíble. Todos estos factores hacen que sea la batería para nuestro smartphone ideal.

Ergonomía

En este apartado, nos quedamos con los botones traseros del LG G4. Es una solución óptima tanto para diestros como para zurdos, y facilita enormemente la tarea de, por ejemplo, hacer fotos de tipo selfie. Una vez que se usa este tipo de botones, al cambiar de móvil tendemos a seguir pulsando en la parte de atrás, lo cual dice mucho a favor de esta disposición en este terminal.
LG-G4-Dual-369

Por tamaño, las 5,5’’ del G4 son un tamaño de pantalla muy bien aceptado por los usuarios. Los tamaños de móvil pequeños son óptimos para llevar en el bolsillo del pantalón, pero al ser delgados, se agarran mal en momentos como los de hacer una foto. Es como si se escaparan de las manos.

Los móviles de 5,5’’ llenan más la mano de cara a asirlos con firmeza. El LG G4 consigue un buen equilibrio entre tamaño de pantalla y tamaño del terminal, entre otras cosas gracias a tener los botones en la parte trasera, aunque a cambio su grosos es unos 2 mm mayor que terminales como los iPhone 6 o los Galaxy S6+ .

En cuanto al lector de huella dactilar, se está convirtiendo en un elemento obligado en los terminales, especialmente desde que Android 6 lo contempla como un elemento integrado en su sistema operativo como parte de su funcionalidad si el fabricante lo integra en el terminal, en vez de depender de aplicaciones propietarias de cada marca.

iphone-6s-touch-id-technology.jpg.pagespeed.ce.G0FjshdKz_

En este caso, el que mejor funciona es el de Apple con sus iPhone 6s. Además, añadiríamos, como otro elemento ergonómico interesante, el S-Pen de los Galaxy Note de Samsung para aquellas situaciones en las que fuera interesante escribir en pantalla, dibujar o marcar y realizar anotaciones en imágenes, documentos o webs.

Diseño industrial

En este punto intervienen factores como el acabado y los materiales. Por ejemplo, el uso del aluminio, o usar cristal de zafiro para la óptica de la cámara. Las pantallas 2.5D con un efecto de biselado en los bordes, también son de agradecer de cara a su estética y a su tacto.

ZTE_AXON_and_the_newly_launched_AXON_mini

HTC con los One M9 y One A9, o Apple en sus iPhone 6s, sin olvidar a Samsung con los Galaxy S6 y S6 Edge, están entre los fabricantes más destacados en cuanto a materiales y acabado. ZTE, en modelos como el Axon Mini, cuentan con materiales como al aluminio y el titanio, junto con acabado 2.5D para la pantalla. En este punto, finalmente, nos quedamos con las virtudes de los Apple y su modelo iPhone 6s / 6s Plus como referencia para nuestro terminal ideal.

Robustez

Los terminales móviles pueden estar muy bien diseñados, con materiales de primera calidad y muy técnicos. Pero pocos son capaces de aguantar golpes o la inmersión completa en líquidos.
sony_xperia_z2_waterproof-wide_0

La excepción más notable ha sido, tradicionalmente, y con el permiso de móviles específicos para ser resistentes y a prueba de casi todo, es la de los Sony Xperia Z, que mantiene en los Xperia Z5 su impermeabilidad incluso con posibilidad de sumergirlos a un metro y medio durante un tiempo de hasta treinta minutos según la clasificación IP68. Eso sí, en agua que no sea salada o tratada con cloro, lo cual limita mucho las condiciones de inmersión.

Por su parte, el Motorola Moto G está calificado como IPx7, lo cual indica que puede sumergirse hasta un metro durante 30 minutos. Otro modelo muy interesante es el Samsung Galaxy S6 Active, compatible IP68 y MIL-STD-810G de modo que puede resistir caídas de hasta 1,2 metros. No es fácil encontrarlo en España, eso sí.

s6 active

A pesar de todo, nos quedamos precisamente con la robustez del Galaxy S6 Active, que además no sacrifica apenas tamaño ni grosor para incluir estas cualidades de resistencia a la inmersión y a los golpes.

Otra opción para hacer que tu móvil resista golpes y se pueda sumergir, es usar una carcasa rugerizada. Hay modelos específicos para diferentes modelos de móviles, por lo que no siempre habrá una carcasa para tu dispositivo, pero para los más populares suele haber opciones. Una de las mejores opciones viene de la mano de LifeProof.

lifeproof

La conectividad, esa gran olvidada

A pesar de que el alma de los móviles pasa por ofrecer una conectividad óptima, muchas veces obviamos este punto a la hora de elegir móvil, dando por hecho que, simplemente, estaremos conectados. Pero es importante ser exigentes en algunos puntos relativos a esta conectividad.

Por ejemplo, 4G es una tecnología que, por supuesto, no debe faltar a estas alturas. Dentro de 4G hay diferentes modalidades, siendo Cat 6 es la especificación que permite mantener velocidades de bajada de 300 Mbps y de subida de 50 Mbps. Ese valor es correcto y óptimo, y si te fijas, es mayor incluso que el de muchas conexiones de banda ancha de Internet para casa.

En cuanto a tecnologías WiFi, la mejor opción es la que incluye WiFi 802.11ac con velocidades de transmisión excelentes. Eso sí, tienes que tener un router compatible con esta tecnología para beneficiarte de estas velocidades. También conviene tener NFC, así como Bluetooth 4.1 y USB OTG para conectar dispositivos de almacenamiento externos tales como llaves USB.

lg v10 conectividad

Con estos requisitos puedes encontrar ya un buen número de terminales de última generación que integran todas o algunas de estas tecnologías. De quedarnos con uno, el LG V10 es un buen candidato para nuestro smartphone ideal, y que cumple con todos los requisitos expuestos.

Sonido, un punto conflictivo

El sonido es un apartado complicado de evaluar. La calidad depende de variables tales como el tipo de auriculares que estemos usando, así como la calidad del archivo de audio que estemos reproduciendo. En general, casi todos los móviles suenan razonablemente bien en unos buenos auriculares para un uso normal. El sonido de los altavoces no es precisamente bueno, aunque sí que puede haber diferencias en cuanto a volumen máximo que se obtiene a partir de ellos.

sonido

Con todo, dentro de los smartphones actuales, a la hora de destacar alguno por su calidad de sonido más allá de la corrección, nos quedaríamos con los Xperia Z5, con Hi-Res Audio, así como con el HTC One A9, que integra también audio de calidad Hi-Res así como Dolby Surround y un amplificador para el audio de los auriculares muy efectivo y contundente.

El sistema operativo ideal

Este punto es complicado. Tanto Android como iOS, Windows Phone o incluso Blackberry son sistemas solventes en sí mismos. De quedarnos con un sistema operativo, sería Android 6, por su versatilidad a la hora de manejar archivos, o incluso “tunearlo”, pero podemos hacer un ejercicio de idealización si nos inventamos nuestro SO ideal también.
google-android-marshmallow-6-0-600x360

Tendría precisamente la versatilidad para tunearlo de Android 6, el repertorio de apps de iOS, la seguridad de Blackberry y el sistema de pantalla de inicio de Windows Phone junto con la posibilidad de usarlo como ordenador de sobremesa más o menos) gracias a Contuinuum.

ms-continuum-phone

Un móvil ideal que por desgracia no existe

Al final, nuestro móvil perfecto tendría un procesador Apple A9 con coprocesador de movimiento M9, 3 GB de memoria RAM, con 128 GB de almacenamiento interno junto con una tarjeta micro SD de SanDisk de 200 GB. La cámara de fotos trasera del LG G4 y la frontal del LG V10, con la interfaz del G G4 y la cámara de vídeo del Lumia 1020 o la del LG V10.

Project-ARA

El sonido del HTC One A9 y de los Xperia Z5, el acabado y construcción del iPhone 6s, el lector de huella también del iPhone 6s, el S-Pen de los Galaxy Note, la batería también del Samsung Galaxy Note 4, la pantalla principal del Sony Xperia Z5 Premium con 4K y 5,5″ de diagonal, con la pantalla auxiliar del LG V10. La conectividad del LG G10 y como sistema operativo, una mezcla de Android 6, iOS, Blackberry y Windows Phone.

Un Frankestein un tanto variado, que con todo lo ideal que pueda ser, esperamos que sirva para poner en valor las características que hay que identificar en un móvil a la hora de elegirlo.