Ya en el mes de Abril se apreciaba la tendencia al alza del formato BluRay, con unos niveles de ventas muy aceptables a ojos de la consultora Adams Media Research. Una vez pasado el umbral de mitad de año, se puede afirmar que BluRay goza de muy buena salud con un incremento de ventas del 91% respecto al año anterior (algo no muy complicado teniendo en cuenta los ínfimos niveles de venta entonces). Y todo ello a pesar de la recesión mundial en términos de consumo y ocio por factores económicos globales.

Los precios de las películas BluRay han descendido a la par que los de los reproductores de alta definición, y esto ha favorecido la posibilidad de adquirir las películas en lugar de alquilarlas, el handicap inicial que está sufriendo este formato (como ya ocurrió con el video VHS). Todo esto s eune al buen nivel de ventas que poco a poco va adquiriendo Sony con su Playstation 3 equipada con BluRay.

El tiempo pondrá a cada uno en su lugar, y BluRay no será, con bastante seguridad, un formato muy duradero en su reinado. No por sus características, sino porque las descargas de este tipo de medios audiovisuales a través de internet serán el auténtico estándar a largo plazo. Este tipo de descargas, que todavía están rezagadas en Europa, gozán de un incremento este año del 22% respecto al pasado, y con la mejora de las líneas ADSL y de cable se conseguirá amoldar al público con los contenidos descargables y en streaming.

La alta definición está aquí, y va cobrando fuerza porque realmente existe una diferencia abismal respecto al DVD. El objetivo está claro, pero el formato definitivo se dirime entre el soporte óptico del BluRay y las descargas online. La guerra del HD-DVD finalizó el año pasado y ya se avista una nueva en el horizonte.