Fueron solo 72 horas de televisión en directo, pero marcaron un antes y un después en la historia de la televisión y el deporte. Entonces no había color, ni píxeles, ni paneles ultrafinos. Ni siquiera soñábamos con internet. Pero las Olimpiadas de Berlín 1936 pudieron verse en una pequeña pantalla en 25 salas habilitadas para ello en Potsdam y la capital alemana. Lo de un televisor por hogar todavía tardaría décadas en llegar. Para cuando Tokio 2020 arranque dentro de dos veranos, las cosas serán muy diferentes.

El planeta, 84 años después de la cita de Berlín, está lleno de televisores. Y, por primera vez, el mayor evento deportivo de nuestros tiempos podrá verse en resolución 8K. Para ello, claro, tendremos que contar con un televisor de más de 33 millones de píxeles como los modelos Samsung QLED 8K de 65, 75 y 85 pulgadas, que son los primeros y únicos compatibles con esta tecnología. Pero vamos primero con un poco de historia.

De las 180 líneas a la llegada del color

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De Berlín 1936 sólo llegaron imágenes en blanco y negro para un grupo seleccionado de personas. El resto del mundo, mientras tanto, oía hablar del revolucionario invento a través de la radio. Aquellas retransmisiones analógicas de 180 líneas y 25 frames por segundo todavía seguirían siendo exclusivas durante mucho tiempo.

¡Trata de comparar esos datos con las 4.320 líneas y más de 60 FPS de un televisor QLED 8K! Los avances iban despacio y la Segunda Guerra Mundial lo paralizó todo.

No sería hasta Tokio 1964 cuando toda la acción del deporte se vio, por primera vez, en directo para todo el mundo. Además, aquel año, se emitieron las primeras imágenes en color (aunque solo de la inauguración y la clausura). Fue en México 1968 cuando el mundo empezó a disfrutar de las Olimpiadas a todo color.

Desde el primer HD hasta Río 2016

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Los 70, los 80 y los 90 fueron años de efervescencia. La popularidad de la televisión crecía a pasos agigantados. Los Juegos de Los Ángeles 1984 contaron ya con más reporteros acreditados de cadenas de televisión que de prensa escrita. Allí se probarían también las primeras retransmisiones analógicas en alta definición. Aún faltaba para los primeros Juegos totalmente en HD, que llegarían en Atenas 2004.

El siglo XXI llegó con mejores conexiones a internet y el nacimiento de las plataformas de streaming. En 2008 tuvo lugar otro hito con el lanzamiento del pionero Samsung PAVV Bordeaux TV 750, que presumía de ser el primer televisor especialmente diseñado para el consumo de contenidos digitales. Hasta tenía aplicación de YouTube. El Smart TV acababa de nacer.

Las primeras pruebas en Ultra HD 4K se produjeron en Londres 2012 y ya Río 2016 mostró todas las competiciones producidas y emitidas en 4K. Algunas, incluso, en HDR.

La revolución doméstica comenzó a fraguarse un poco antes en los laboratorios de Samsung. La compañía presentó sus primeros televisores con Quantum Dots en el CES de 2015, sentando los fundamentos técnicos que después serían perfeccionados con los finalmente actuales QLED 8K. Diez años más tarde del lanzamiento del primer Smart TV moderno llegarían los primeros televisores QLED 8K de consumo.

Qué significa Tokio 2020 en 8K

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La rueda de la innovación televisiva no se para. Las primeras retransmisiones deportivas en 8K se producirán durante Tokio 2020. Las llevará a cabo la cadena pública nipona NHK. De hecho, este grupo audiovisual ya emite un canal en 8K desde el mes de diciembre de 2018 (y dicha resolución también se puede lograr mediante el upscaling inteligente de Samsung). Pero, ¿qué significa que vayamos a ver Tokio 2020 en 8K?

Esta resolución multiplica por 16 la del Full HD y por cuatro la del 4K. Como explican los ingenieros de NHK en este paper publicado por IBC 365, hablamos de la resolución más alta posible, con 7.680 por 4.320 píxeles para sumar más de 33 millones de puntos de luz frente a los 8 millones del formato UHD 4K.

Todos estos millones de píxeles permiten un nivel de detalle imposible en otras resoluciones, algo importante a la hora de disfrutar del mejor deporte. De hecho, la elevada resolución de un televisor QLED 8K hace posible seguir apreciando detalles a tan solo un metro de la pantalla, por lo que, en combinación con su elevado tamaño, la sensación de inmersión es máxima.

Además, los televisores Samsung QLED 8K incorporan Quantum Dots formados por materiales inorgánicos y capaces de reproducir el 100% del volumen de color. La tecnología Direct Full Array contribuye a conseguir un negro más puro en los 33 millones de píxeles, lo que mejora la calidad del resto de colores y refuerza la profundidad de la imagen, todo ello al tiempo que eleva el brillo a picos de hasta 4.000 nits para que parezca que los focos del estadio iluminan tu salón.

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Asimismo, el procesador Quantum Processor 8K con inteligencia artificial logra mejorar los contenidos originales 4K para proporcionar auténtica calidad QLED 8K. Todo esto cambiará la forma en que sentimos el deporte en Tokio 2020. A esto se suman otras ventajas propias de la tecnología QLED 8K:

  • El negro más puro mejora la definición general de la imagen de 33 millones de píxeles. Por mucho que se bata el récord de los 100 metros lisos, no habrá imágenes borrosas.
  • Reducción de la fatiga ocular como resultado directo de la mayor luminosidad y la mejor calidad de imagen. Casi tres semanas del mejor deporte sin cansarnos.
  • Todo el color en los momentos más espectaculares de Tokio 2020, como la esperada gala de inauguración de los Juegos. Y con un cromatismo perfecto, puesto que solo Samsung proporciona el 100% de volumen de color.
  • La mejor repetición para terminar la polémica. Las jugadas más determinantes de los partidos o las fotos finish se verán con el máximo nivel de detalle en un panel 8K.

Más allá del televisor en el salón, la tecnología QLED 8K permitirá otras novedades audiovisuales durante Tokio 2020. Por ejemplo, los alrededores de los estadios y los lugares de celebración de las pruebas contarán con pantallas gigantes de 8K UHD. Y los asistentes a algunas pruebas (sobre todo, de deportes acuáticos) disfrutarán de vídeo 360º en 8K en directo. Un paso más, de 33 millones de píxeles, para reforzar los 84 años de idilio entre la televisión y las Olimpiadas.

Televisor QLED 8K HDR Samsung QE65Q900R (65 pulgadas)

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Con un tamaño de 65 pulgadas, el Samsung QE65Q900R es el modelo 8K más compacto del mercado y por lo tanto también el más fácil de instalar en todos los hogares. Ofrece imágenes HDR de calidad sensacional y posee un avanzado procesador con inteligencia artificial que permite escalar contenidos 4K a 8K con el máximo detalle.

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Televisor QLED 8K HDR Samsung QE75Q900R (75 pulgadas)

La opción intermedia, el Samsung QE75Q900R es un televisor QLED 8K de altas prestaciones. Ofrece picos de hasta 4.000 nits para brindar imágenes HDR de calidad superior y se posiciona como una excelente alternativa si queremos instalarlo en una estancia de buen tamaño.

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Televisor QLED 8K HDR Samsung QE85Q900R (85 pulgadas)

Es el más grande de los televisores QLED 8K en el mercado. La joya de la corona, el Samsung QE85Q900R es un modelo de altísimas prestaciones y 85 pulgadas especialmente diseñado para los amantes del cine y los usuarios más exigentes. Es además el único con el sistema de anclaje Wall Mount, lo que facilita su instalación.

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Imágenes | Samsung, Comité Olímpico Internacional, Unsplash/Matt Lee


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