El escáner es cada vez más empleado para guardar en fichero información de textos, libros, fotos etc. De esta forma es posible realizar tratamientos posteriores con estos ficheros. Se trata de un accesorio cada vez más empleado tanto en los hogares como en las empresas, ya que para muchas funciones resulta imprescindible su uso. Al comprar un scanner nos podemos encontrar con diversos modelos, marcas y precios.

Es por esto, que antes de decidir la compra debemos saber para que se requiere y que calidad digital necesitamos. Por ello vamos a exponer las características fundamentales que se deben tener en cuenta para realizar una buena compra de un escáner: Velocidad de captura Se mide en páginas por minuto (ppm).

Esta velocidad está en consonancia con el formato del documento y la resolución del escáner. Es importante darse cuenta de que en ocasiones es mejor que el escáner tarde unos instantes más si las calidades son considerablemente superiores. Si bien casi todos los modelos ofrecen ya la tecnología Single-pass scanning (escanean en una sola pasada), nos podemos encontrar con importantes diferencias respecto a la velocidad de previsualización y en escaneados con una resolución bastante alta.

Sería conveniente, ver una demostración de una pasada de escaneo para determinar la velocidad de funcionamiento del dispositivo, así como la calidad de la imagen obtenida. Formato del documento El tamaño del escáner define el tamaño de los documentos procesados. La dimensión más habitual es A4 pero es importante saber si nuestra intención es procesar documentos en diferentes tamaños, para así poder elegir uno u otro.

Profundidad del color A mayor número de bits mayores son las graduaciones de color visibles, así como la calidad que obtengamos. Consideramos adecuado 24 bits para fotos o textos. Sin embargo, si tu intención es utilizar transparencias es más adecuado un escáner de 30-36 ó 42-48 bits. Digitalización de negativos Se trata de una función opcional que es muy útil para aquellas personas que quieran guardar imágenes en estos medios físicos.

Incluyen un adaptador para diapositivas, con lo cual es posible escanear negativos y tener formatos nuevos de fotografías viejas, sin tener que recurrir a laboratorios fotográficos o tiendas especializadas.

Tipo de escáner Existen básicamente tres tipos de escáner: planos, manuales y con alimentador de documentos.

Se diferencian en la forma de escanear el documento. Los escáneres planos funcionan como pequeñas máquinas copiadoras. Su manejo es sencillo, únicamente tenemos que apoyar el objeto que deseamos escanear sobre la ventana de vidrio.

Puede digitalizar todo tipo de documentos y de diversos tamaños. Muchos escáneres planos disponen ya de la opción de soporte para transparencias. Este tipo de escáner es el más polivalente y más extendido en la actualidad. Los escáneres verticales transparentes son ultra finos y están provistos de un soporte que nos permite tenerlo en posición vertical.

Este tipo de escáner nos ofrece la posibilidad de escanear tamaños de imágenes que otros escáneres no pueden, así como ver lo que estamos escaneando. Los escáneres de alimentación de hoja son ideales para cuando se necesita escanear importantes cantidades de hojas sueltas.

Resolución La calidad de los scanner esta basada en la resolución, la cual se realiza tomando en cuenta la cantidad de puntos por pulgada o dpis que puede leer el sensor óptico. A mayor cantidad de dpis mayor será la calidad digital del documento. El orden de la resolución está en torno a los 1200-2400 dpi. La resolución horizontal está ligada a la calidad pero la vertical se relaciona con la exactitud del motor.

Tenemos que saber que existen dos tipos de resolución: la óptica y la interpolada. Muchas veces el hecho de disponer de una resolución en dpi elevada, no equivale a un escaneado satisfactorio, hay que fijarse en la resolución que ofrecen. Una resolución estándar puede ser de 600 dpi y una profundidad de color de 30 bits, que ya será suficiente para la mayoría de usuarios.

Si esta considerando comprar un scanner para digitalizar fotografías o imágenes, lo ideal es comprar uno de 1200X2400 dpis o superior, lo cual nos permitirá un mejor manejo de imágenes con la posibilidad de cambiar su tamaño sin afectar a su calidad.

Calidad del sensor: Además de la tecnología y la resolución especificada por el fabricante, la potencia de la lámpara, así como la calidad de los sensores tienen muchísima importancia en nuestra elección. Interfaz Con este término nos referimos al conector del escáner.

Existen los siguientes tipos de interfaz: Firewire: Se trata del mejor interfaz por su velocidad. USB 2.0: Se encuentra en todos los ordenadores que en la actualidad están a la venta. Su velocidad de transmisión es de 1,5 MB/ s.

Estos es, una velocidad superior al puerto paralelo e inferior al puerto CSI. SCSI: Ha quedado obsoleto con la aparición de los dos interfaz mencionados con anterioridad. Puerto Paralelo: Es una tecnología lenta. Aconsejamos evitar este tipo de interfaz. Ya obsoleta.

Ruido Es importante darse cuenta del nivel de ruido que genera el escáner ya que algunos producen altos niveles de ruido lo que da lugar a situaciones nada cómodas. Manejable Se trata, a diferencia de lo que muchos usuarios piensan, una de las características fundamentales de un escáner ya que no sirve de nada que esté plagado de funciones si no sabemos emplear con facilidad cada una de ellas.

Es importante un manual de usuario bien definido, claro y sencillo, así como botones visuales. Accesorios Generalmente los accesorios que se acompañan están homogeneizados pero debemos comprobar que viene con los drivers, el manual del usuario y los cables de conexión.

Los escáneres traen dos tipos de software incluido: programas de reconocimiento óptico de textos y editores gráficos. Un programa de reconocimiento óptico de textos sirve para pasar a un documento de Word cualquier texto que escaneemos. Esto resulta muy útil cuando tenemos que modificar o corregir un texto del cual no disponemos del archivo original.

Gracias a este tipo de programas, nos ahorramos el tener que escribir manualmente el texto para poder trabajar sobre él. El otro tipo de software, los editores gráficos, nos permiten ajustar brillos, contrastes, u orientación en los documentos o imágenes escaneados. La calidad de estos programas va unida al precio del escáner que elijamos.

Tecnología de escaneo La tecnología de escaneo determina la forma y el tamaño de un escáner. En la actualidad, predominan 2: la basada en sensores CCD, y la basada en CIS. La primera se apoya en una lámpara (habitualmente de xenón) que emite luz hacia el papel, la luz rebota y mediante un espejo es redirigida hacia un sensor CCD que recoge la imagen. En el caso de los CIS, se trata de una fila de sensores acompañados de unos diodos de emisión que recorren la superficie del papel.

Estos últimos hacen que el escáner sea más pequeño, fino y barato, aunque el resultado del escaneo no tiene tanta calidad y nitidez como uno basado en tecnología CCD, que como contrapartida es más voluminoso.

Garantía Como cualquier dispositivo con estos tipos de tecnología, y más aún los basados en sensores CCD, es importantísimo contar con una buena garantía, dado que el fallo de uno o más sensores puede inutilizar de forma permanente el escáner y este tipo de reparaciones suelen ser bastante costosas.