reflejo camara

En no pocas ocasiones se habla de los objetivos para cámaras desde una perspectiva teórica. Pero en este caso lo haremos a través de ejemplos de fotos que se benefician de las características especiales de algunos tipos de ópticas.

Sea por el tipo de angular, por la luminosidad o por sus propiedades ópticas, los objetivos se pueden clasificar como grandes angulares, tele objetivos, macros, luminosos (o rápidos) entre otras categorías.

En estos ejemplos que siguen partiremos de una foto y explicaremos qué hace que la óptica empleada para hacerla sea parte de su apariencia y estética diferenciadora.

1 Puerta de Alcalá

puerta de alcalá

Objetivo: Gran angular

En esta foto apreciamos el efecto de perspectiva que se consigue empleando un objetivo gran angular. Es decir, uno en el que el ángulo de visión abarca una zona de la escena más amplia de lo habitual. Con 180 grados de ángulo de visión tendríamos en la foto la totalidad del campo de visión frente a nosotros. Lo habitual es que con 120 grados ya se pueda hablar de un gran angular en condiciones.

El efecto, una vez que se encuadra el sujeto principal. es el de hacer que las nubes parezca que se irradian desde la propia puerta. Se exagera la perspectiva, al contrario de lo que sucede con un teleobjetivo. Una propuesta que encaja en este apartado es el Sigma 8 – 16 mm F4.5 – 5.6 DC HSM con una focal equivalente de 12 – 24 mm.

 

2 Paisaje de ultra alta resolución

canvas

Objetivo: tele objetivo

En este caso, la foto que se puede ver en el visor de GigaPan está hecha con entre 20 y 30 imágenes individuales para componer una foto de ultra alta resolución de 680 megapíxeles. Para conseguir “trocear” la escena, hay que usar un tele objetivo de modo que en cada imagen aparezca un “fragmento” lo más reducido posible para que, al componer la foto final tengamos un número de pídeles lo más elevado como sea pasible.

Para este tipo de uso, un objetivo como el Canon EF 70-300 F4-5.6 es una propuesta versátil y con una buena relación calidad / precio.

3 Luna

luna

Objetivo: teleobjetivo

De nuevo estamos ante un ejemplo de uso de un teleobjetivo. concretamente un 450 mm. Realmente no es tan complicado hacer fotos de la Luna. Si está llena y sin nubes, con una apertura F9.0 y velocidad de obturación de 1/180 segundos, con una sensibilidad ISO lo más baja como sea posible, la Luna tendría que salir parecida a esta. En este caso no hay secretos y cuanto más tele tengamos, más detalle tendremos.

Para este propósito, mejor si contamos con un tele que tenga una distancia focal generosa como el Sigma 150 – 600 F5-6,3 Sport. En una cámara APS-C la distancia focal será de incluso 900 mm en su extremo más “largo”.

4 Detalle de un ojo

ojo macro

Objetivo: macro

Con el objetivo macro podemos conseguir fotos espectaculares de los detalles más minúsculos de objetos cotidianos, incluyendo una pupila. O animales y vegetales. Con la luz adecuada podemos usar la pupila para reflejar el entorno y hasta a nosotros mismos.

tele como macro

Para fotografiar objetos en los que haya que fijarse en los detalles, prácticamente nuestra única elección posible será una óptica de tipo macro para “acercarlos” tanto como se pueda. También puede servir un teleobjetivo lo más cerca posible de lo que queramos fotografiar con el tele al máximo. El efecto no es tan acentuado como el del macro puro. El ejemplo de la avispa está hecho con esa técnica.

Uno de los macros más completos es el Canon EF 100 F2,8 L Macro, con un estabilizador potente y que sirve tanto para macro como para retrato.

5 Retrato

retrato

Objetivo: luminoso de gran apertura y focal estándar

El efecto de desenfoque del fondo es muy apreciado en fotografía. Especialmente para retrato. Y se consigue usando ópticas con una luminosidad notable que permita aperturas de diafragma desde F2.8 hasta F1.4 o mayores aún. En este caso, se ha usado un 50 mm F1.8.

Precisamente, este objetivo, el Canon EF 50 F1.8 es uno de loa que mejor relación calidad / precio tiene.

6 Paisaje urbano

aplanar perspectiva

Objetivo: teleobjetivo

De nuevo, el teleobjetivo viene en nuestra ayuda para conseguir otro efecto muy apreciado: el de aplanar la perspectiva. El efecto es el de tener una especie de collage en 2D aunque estemos fotografiando una escena con una profundidad de campo amplia. Es el contrario del gran angular. Y funciona bien con edificios o escenas donde haya muchos elementos a distancias diferentes. En este caso se usó un teleobjetivo de 300 mm.

7 Sol

sol

Objetivo: teleobjetivo

Puede parecer que el teleobjetivo es nuestro mejor aliado. No es así, realmente, en el día a día, pero con él se pueden conseguir efectos muy peculiares y “acercar” elementos tan lejanos como el sol. Gracias al tele podemos aislar el Sol del resto del cielo y conseguir encuadres dramáticos. En este caso estamos ante un 450 mm pero podría servir un tele algo menor.

Como propuests para este tipo de foto, podemos tener un objetivo que cubra desde gran angular hasta tele, como el Tamrom 16 – 300 F3,5 – 6,3. Cubre todas las focales habituales en un fotógrafo.

8 Little Planet

little planet

Objetivo: 360 grados

Las cámaras con objetivos capaces de cubrir 360 grados de campo de visión son también únicas en tanto en cuanto el efecto que se consigue es sumamente peculiar. Una foto en 360 grados se puede ver de forma dinámica de muchas maneras, pero una de las proyecciones más interesantes es la llamada “Little Planet” como la de imagen.

En este caso, más que objetivo podemos recomendar una cámara específica para este tipo de fotos como la Samsung Gear 360.

9 Foto de estrellas

noce

Objetivo: luminoso de 35 mm.

Fotografiar el espacio no se puede hacer con cualquier óptica. Lo recomendable es usar un objetivo entre 24 y 35 mm con una gran luminosidad. En este caso jugamos con una óptica F2.0 de 35mm.

El objetivo Canon EF 24 F2.8 puede servir para la ocasión.

10 Efecto túnel

zoom

Objetivo: zoom

Un efecto curioso es el que se consigue usando un zoom para hacer una foto en la que, mientras se captura la imagen, movemos el zoom para acercarlo o alejarlo rápidamente. Si se hace bien, sin desplazar lateralmente el objetivo, conseguiremos una especie de efecto de “túnel” similar al de la imagen.

Se necesita práctica. Y un objetivo que permita hacer ese movimiento con rapidez. En este caso era un 24 – 105. No siempre se usa todo el recorrido del zoom. Depende del tiempo de exposición que se configure y la velocidad con la que movamos el objetivo.

Para esta tarea, un objetivo como este Sony DT 18 – 135 mm F3,5 – 5,6 puede servir.


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