El mundo de la fotografía, al igual que otros sectores de la tecnología, no paran de evolucionar. En los últimos diez años hemos visto cómo la fotografía digital ha evolucionado tanto en calidad como en variedad de formatos, objetivos, marcas, etc. Quizá lo más interesante de esta evolución es cómo ha ido surgiendo con fuerza la figura del prosumer: aquel usuario que además de consumir es capaz de producir contenidos con cierta calidad.

La fotografía es un campo muy dado al prosumer, por lo que los fabricantes siempre buscan ofrecer a estos consumidores cámaras potentes y además versátiles. Una de estas últimas innovaciones son las cámaras compactas con objetivos intercambiables, un formato que viene pisando fuerte. En Tecnología de tú a tú os descubrimos qué ofrece este nuevo tipo de cámaras y qué fabricantes están apostando por ellas.

Hasta hace relativamente poco el mercado de la fotografía ha estado dominado por dos formatos. Por un lado las compactas, ideal para llevar siempre encima y hacer fotos relativamente buenas. Por otro las DSLR, cámaras réflex con una mayor calidad y que además nos permite utilizar objetivos diferentes. ¿Qué sucede cuando mezclamos estos dos tipos? Nacen las cámaras compactas con objetivos intercambiables también conocidas como EVIL (Electronic Viewfinder with Interchangeable Lens).

Estas cámaras son un híbrido que intenta conjugar todo lo bueno que ofrecen las compactas y las DSRL. De este modo nos encontramos con un dispositivo de tamaño compacto con el que podemos utilizar diferentes objetivos. Este tipo de cámaras no cuentan con un espejo sino con un visor electrónico.

Por un lado ofrecen muchas ventajas, como su tamaño: llevar siempre encima una DSRL con sus objetivos es bastante aparatoso, mientras que una EVIL es mucho más fácil de transportar. Por otro lado tenemos la calidad, frente a las compactas el resultado es bastante mejor aunque, como siempre, dependerá de nuestra habilidad como fotógrafos.

Sin embargo no todo son ventajas y, es que estas cámaras también presentan algunos inconvenientes. Por un lado tiene el problema de que el visor es electrónico, por lo que no vemos directamente como en las que tienen espejo. Por otro lado tenemos el problema de que utilizan su propio sistema de lentes, lo cual es un problema si ya tenemos un juego de objetivos para una DSRL. No obstante algunos fabricantes están intentando paliar esto sacando adaptadores pero en cualquier caso la calidad no va ser la misma.

¿Qué fabricantes están invirtiendo en este formato?

Hace tres años Panasonic estrenaba este formato con la Lumix G1, un formato de cuatro tercios al que poco más tarde otros fabricantes se subieron al carro. A saber: Olympus, Leica, Samsung y recientemente Pentax, Nikon y Sony quien con la gama NEX está apostando muy fuerte por este formato a mitad de camino entre la fotografía aficionada y la semiprofesional.

El falso mito de la muerte de las compactas y las DSLR

Con el surgimiento de las cámaras compactas con objetivos intercambiables, y su curioso acrónimo (EVIL) que en inglés significa maldad, muchas voces empezaron a advertir de la muerte de sus “progenitores”: las cámaras compactas y DSRL. En nuestra opinión no creo que sea así, ya que el mercado de la fotografía sigue expandiéndose y hay hueco para  nuevos formatos.

Este tipo de cámaras son un buen recurso para quienes buscan algo intermedio entre las compactas y las DSRL. Algo pequeño y fácil de transportar pero con suficiente versatilidad como para llevar unos objetivos. Al final, para gustos los colores, pero lo que está muy claro es que será nuestra habilidad quién determinará si una foto es buena o no.

Para consultar nuestra gama de cámaras compactas con objetivos intercambiables puedes hacer click aquí.


Etiquetas: