Los diversos programas de software de grabación de datos en soportes físicos son, sin duda alguna, las aplicaciones “must have” que cualquier usuario medio debería dominar, al menos su funcionamiento básico, si quiere acometer grabaciones digitales con las suficientes garantías. Nero Burning Room, Alcohol 120, GnomeBaker o el propio Windows Media son los programas más utilizados para quemar CD’s y DVD’s. La elección del software de grabación es muy personal, y aunque los hay de diversas potencias y que consuman más o menos recursos, la mayoría tienen las mismas características comunes. Los siguientes consejos son aplicables para cualquiera que en algún momento ha tenido que tirar un disco virgen al interrumpirse la grabación por la mitad, o si el resultado después de varios minutos de quemar el CD no ha podido leerse en ningún dispositivo. Es por ello que puede sernos muy útil un pequeño repaso a este mini-tutorial básico. En primer lugar hemos de tener en cuenta el tiempo que lleva nuestro ordenador encendido. Programas residentes, archivos temporales, y aplicaciones mal cerradas pueden ralentizarlo y consumir recursos que serán muy útiles en el proceso de grabación. Si es necesario, reiniciaremos el ordenador para que esté más “fresco”. La elección de la marca del soporte CD o DVD es importante, y en ocasiones conviene pagar unos cuantos céntimos más y contar con la garantía de una firma con prestigio. Aparte de ocasionar menos fallos durante el quemado, la información guardada podrá ser almacenada durante más tiempo sin merma de calidad. La prueba de velocidad es casi imprescindible realizarla la primera vez que se utiliza el grabador, y muy necesaria si llevamos mucho tiempo sin grabar. Esta acción previene el famoso “buffer under run” o error de búfer. Si algo falla en la prueba, hemos de elegir una velocidad de grabación más baja. Una vez realizado esta prueba, en la que se simula una grabación pero con el láser trabajando a una potencia mínima, ya podemos comenzar con el proceso real. Es altamente aconsejable que una vez iniciada la grabación, no utilicemos nuestro ordenador para ninguna otra cosa para tener despejada la memoria RAM y economizar recursos. Las copias “al vuelo” consisten en grabar directamente de un CD en un lector a otro en el grabador sin realizar ninguna imagen en el disco duro. No son demasiado seguras, ya que tienden a provocar el temido “buffer under run” si el PC no es lo suficientemente potente, y sólo es aconsejable en momentos de necesidad o urgencia por terminar. Si el lector y la grabadora están conectados al mismo cable de bus, es altamente probable el error. Por último, si aún siguiendo estos pasos tenemos algún problema, deberemos desactivar el salvapantallas o cerciorarnos de que no hay ningún modo de ahorro de energía activado. O simplemente tirar al punto limpio más cercano nuestro grabador.