Como apuntábamos en la introducción, la instalación de un Sistema Operativo es un proceso de bajo nivel, ya sea que exista o no otro sistema operativo en el ordenador. Hay algunos ejemplos de “distros” de Linux que pueden ser instaladas desde el interior de Windows, pero en general, la regla indica que el instalador del sistema operativo debe iniciar al ordenador.

En el caso de los productos Microsoft Windows, esto existe oficialmente desde Windows 95, pero alcanzó su plenitud con la aparición de Windows XP. Un viejo truco para acelerar el proceso de instalación en Windows 95, 98 o ME era lo que los técnicos usualmente llamaban copiar los CABs, ejecutando toda la operación desde el mismo disco duro.

Ahora, con el formato NTFS y el abandono sistemático del DOS, el inicio por unidad óptica se convirtió en algo fundamental… siempre y cuando se cuente con una unidad, claro.

Para instalar Windows 7 desde nuestro USB necesitamos obtener una imagen ISO del programo original de Windows 7 que queremos instalar, y para ello usaremos cualquier aplicación al efecto, como puede ser Nero Burning o Daemond Tools, entre las más conocidas.

Necesitaremos también una memoria USB de al menos 4 Gb de capacidad, ya que es el tamaño aproximado del contenido del DVD original de Microsoft.

Una vez hecho esto, hemos de descargar de la web oficil de Microsoft, el programa Windows 7 USB DVD Download Tool, que es la herramienta que ponen a nuestra disposición los de Redmond para crear nuestro USB arrancable.

Una vez que tenemos todos los ingredientes, y siempre con el software original de Microsoft, ya que de otro modo no funcionaría esta aplicación, nos hemos de asegurar que el ordenador de sobremesa del que disponemos corre bajo el Sistema Operativo Windows 7, y obviamente no carece de lector DVD.

Si el netbook o portátil no puede iniciar desde USB, es muy poco probable que pueda recibir a Windows 7, sabiendo que los requerimientos mínimos son 1 Ghz de procesador, 1 GB de RAM, tarjeta de vídeo compatible con DirectX 9, y aproximadamente 16 GB de espacio en disco.

Existen casos de instalaciones con requerimientos aún más bajos, pero si el ordenador tiene menos recursos de los especificados, recomendamos que consideren antes a Windows XP o alguna variedad de Linux.

En este paso, debemos insertar el DVD original Windows 7 y convertirlo a una imagen ISO sobre algún ordenador que tenga unidad de DVD,. Convertir un disco óptico a ISO se realiza mediante programas específicos.

En el caso de que nuestro ordenador tenga Windows Vista o Windows 7, no serán necesarios componentes adicionales, pero si tiene Windows XP, debemos obtener con antelación la utilidad necesita tanto la versión 2.0 del NET Framework como la versión 2.0 del Image Mastering API. El Framework puede ser descargado de inmediato, pero el API requiere de una validación WGA para acceder a la descarga, por lo que, volvemos a repetir, estos pasos únicamente se pueden realizar con Software ORIGINAL.

Tras instalar y ejecutar el programa, el primer paso solicita la ubicación de la imagen ISO de Windows 7. Una vez indicada la ruta, el programa preguntará si el ISO tendrá como destino un pendrive USB o un DVD.

Un click en “USB Device” nos lleva al paso 3, que solicita la inserción del pendrive. Una vez conectado debe aparecer en la lista, de lo contrario hay que presionar el botón “Refresh” un par de veces. Cabe mencionar que el proceso es destructivo. Si tienes información importante en el pendrive deberás hacer un respaldo de inmediato, ya que la utilidad formatea por completo.

Una vez que la memoria USB haya sido detectada, sólo basta con presionar el botón “Begin Copying”. El programa realizará un formato de la unidad, y comenzará con la copia de archivos, que sólo durará unos minutos dependiendo de la velocidad de escritura del pendrive y de la velocidad general del ordenador.

Terminado el proceso, ya es posible cerrar la aplicación. El pendrive USB tendrá todos los archivos de instalación necesarios.

Una vez desconectemos la memoria USB del ordenador, se ha de conectar al netbook que recibirá a Windows 7, e iniciar desde el USB. Es muy probable que los portátiles y las netbooks hagan esto automáticamente, pero en otros ordenadores tal vez sea necesario ingresar al “Boot Menu” configurar el orden de arranque, y seleccionar USB Boot en primer lugar.

Ya sólo queda tener un poco de paciencia en la instalación, y disfrutar de este estupendo Sistema operativo de Microsoft.


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