La seguridad en los ordenadores es algo fundamental. Es cierto que crear un alarmismo innecesario no sirve de nada y sólo provoca que la gente tome medidas excesivas y tenga miedo a hacer ciertas cosas con su ordenador. Sin embargo, tampoco podemos obviar esta realidad. Y es que hay amenazas informáticas de todo tipo, y si no nos andamos con cuidado, podemos sufrir algún que otro problema. Para ayudaros con ello, en Tecnología de tú a tú hemos preparado este especial de seguridad informática donde os ayudaremos a blindar vuestros ordenadores de virus, malware y otro tipo de programas no deseables.

Lo primero que se nos viene a la cabeza a todos cuando hablamos de este tema es tener un buen antivirus. Hace unos años este concepto era bastante concreto: una aplicación que protegía nuestro ordenador de archivos maliciosos. Sin embargo, estas herramientas han evolucionado tanto o más que las amenazas de las que nos protegen. A día de hoy, hablar de antivirus no es sólo esto sino una completa suite de seguridad que nos ofrecen opciones de todo tipo. Cada uno presenta servicios diferentes pero a modo de introducción, repasemos qué es lo que nos ofrecen.

Lo primordial y más básico es la protección tradicional. Un antivirus nos protege de aplicaciones o archivos que contienen código malicioso con el que intentan tomar el control de nuestro ordenador. Como los autores de estas amenazas siempre están trabajando en nuevas formas de saltarse las medidas de seguridad, los creadores de antivirus hacen lo propio actualizando su base de datos. Un antivirus de hace cinco años, por muy bueno que sea, no nos va a proteger sino está al corriente de lo que se utiliza a día de hoy.

Un antivirus también protege nuestra conexión de Internet. Antes de la expansión de Internet a los hogares era más sencillo controlar lo que ocurría, pues los ordenadores no tenían conexión al exterior. Ahora, esto se ha vuelto más complejo y algunos desarrolladores emplean las páginas webs y otros servicios online para acceder a nuestros equipos sin permiso. Para evitar esto tenemos los cortafuegos, una herramienta que controla las conexiones que entran y salen de nuestro ordenador para comprobar si son correctas o no. Configurar el cortafuegos, como veremos más adelante en este especial, también es importante pues podemos estar bloqueando conexiones que necesitamos, por ejemplo para jugar online a la consola, sin darnos cuenta.

Una de las estafas más actuales y que más ha dado que hablar ha sido lo que se conoce como ‘phishing’. Tras este anglicismo nos encontramos una práctica que consiste en crear una página idéntica a la de un servicio (por ejemplo el correo electrónico o la página de nuestro banco) que se encarga de registrar los datos que ponemos. A simple vista parece una copia perfecta de la original pero si nos fijamos en la dirección de la página, vemos que algo falla (por ejemplo en vez de Bankia.com sea Banckia.com). Con los antivirus, cuando entremos a una de estas páginas nos avisará de que es fraudulenta.

En nuestros ordenadores tenemos mucha información valiosa y personal. A veces, podemos llegar a perderla sin darnos cuenta. Un virus que elimina nuestros archivos o bloquea el equipo o una simple avería. Para evitar este problema algunos antivirus ofrecen herramientas para hacer copias de seguridad y también DVD’s de arranque para, si el ordenador deja de funcionar, podamos restaurarlo como si lo acabáramos de comprar. Nunca se sabe, y ojalá no pase, pero ya se sabe el dicho: mejor prevenir que curar.

Para acabar, y a modo de reflexión, nos gustaría recordaros que Internet es un sitio seguro si hacemos un uso correcto del mismo. Si en cambio bajamos archivos, programas o aplicaciones de dudosa procedencia es posible que nos encontremos virus y software malicioso. También es cierto que, aunque existen antivirus muy buenos, no hay nada como el sentido común: si vemos algo sospechoso o que no nos de confianza, mejor evitarlo. Normalmente las amenazas y los engaños son fáciles de localizar en los ordenadores y en Internet.


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